Mostrando entradas con la etiqueta corredor comunal Characot Apirat. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta corredor comunal Characot Apirat. Mostrar todas las entradas

lunes, 5 de septiembre de 2016

Sharakot Apirat: El mercado de la montaña de piedra. Por Xavier Rodríguez.



La papa.

 -Le damos la bienvenida a todos los que nos acompañan el día de hoy, este no es solo un mercado, este es un espacio para compartir nuestra alegría, un espacio para el buen vivir...



Aunque elocuentes, las palabras y la actitud de David Colmenárez es lo más distante a cualquier pose de discurso gobiernero. David dirige la asamblea de productores del corredor Sharakot Apirat, posterior a la jornada de mercado comunal a cielo abierto que se acaba de desarrollar.



El compa, luego de dar la bienvenida a los nuevos productores, nos da la oportunidad de presentarnos a todos los presentes. Ya son tres años de construcción y resistencia, consolidando un espacio abierto y colaborativo, inclusivo, bajo la lógica de lxs prosumidorxs.



-Una forma de relacionarnos más humilde, solidaria, proletaria -dice David.



El mercado, básicamente, se lleva a cabo en dos espacios: acá en el Bulevar Paseo de los Fundadores y en El Paramito, Comuna Lomas Unidas Cuenca Macho Capaz, ambos en La Azulita, Edo. Mérida. Participan, además de la comuna mencionada, las comunas Jesús Antonio Guerrero, Socialista Las Tres Raíces, Chupulum y El Tambor.





Territorio del corredor comunal


Se trata de 40 km lineales de tierras cultivables, con distintos pisos altitudinales, lo cual permite arrimar entre 6 y 7 toneladas de alimentos cada semana, entre los que podemos nombrar plátano, cambur, topocho, tomate, calabacín, berenjena, cilantro, cebollín, cebolla, maíz, papa, zanahoria, auyama, naranja, limón, coco, mora, huevos, café... alguno que otro que se me escapa. Una producción emergente también digna de destacar son los productos del cacao, los jabones, pañales no desechables, toallas no desechables (Semillas de paz), así como la oferta de alimentos realizados con productos orgánicos, entre los cuales recomiendo la pizza de yuca...



Apoyados en el transporte de la Empresa Gran Comunal de Producción, Distribución y Consumo de Alimentos, cada productor/a tiene la oportunidad de ofertar su cosecha, lo que significa un trabajo directo con los productores primarios, ayudando a preservar una política de precios justos. Para contribuir a la organización del espacio, cada productor/a colabora con el 1% de su venta por jornada a un fondo común.





La asamblea de productores y productoras.




En la asamblea se tocan varios temas de interés, se comienza la agenda conversando sobre los compromisos adquiridos por lxs guardianxs de semilla, quienes además del resguardo, se encargan de multiplicar las semillas (por ejemplo, si resguardan 10 gr se comprometen a entregar 20 gr). Estas semillas nativas provienen del convenio de intercambio de semillas con el Movimiento Sin Tierra, Brasil. Algunas brigadas de esta organización han venido a intercambiar experiencias sobre la materia. Se discute la posibilidad de arrimar cosecha al Programa de Alimentación Estudiantil (PAE), quienes estén dispuestos a sumarse al programa, deben poner la tierra a disposición para que se mecanice la producción. Se discute sobre el resguardo de las nacientes y humedales, se hace un llamado al rescate, pues la ganadería extensiva está dañando estas fuentes vitales. Se notifica la organización del Congreso ecológico y permacultural de La Azulita, punto de encuentro para quienes quieran sumarse al equipo organizador y colaborador de la Convergencia Latinoamericana de Permacultura (CLAP) en el 2017. Pero sin duda, lo más digno de comentar es la intervención del compa Hermógenes, vocero de la comuna Lomas Unidas Cuenca Macho Capaz, quienes ponen a la orden maquinaria para arreglar terreno con mecanismos de intercambio solidarios. La asamblea estalla en una ovación. Coincide en la asamblea la brigada internacionalista vasca Askapena, que se anima a compartir con los productores el motivo de su lucha y resistencia.



Finalmente, David despide la asamblea, por la construcción de los sueños!



Mención aparte merece la toponimia del corredor: Characok Apira o Sharakot Apirat, son dos de las variantes con que se puede nombrar este territorio comunal, que en la cultura timote, viene a decir Montaña de piedra.

*Todas las fotografías son cortesía de Tatuy TV.
 


Comuna Lomas Unidas Cuenca Macho Capaz.

lunes, 29 de agosto de 2016

Comuna el Tambor: Viaje al corazón del café. Por Xavier Rodríguez.




Poemas, canciones, estudios, crónicas, plástica. A la largo de la historia ha sido abundante la producción que se ha escrito sobre La Azulita, como una manera de testimoniar la belleza de sus paisajes y gente. Aunque con menor repercusión, podríamos trazar semejanzas con la Comuna El Tambor, motivo de documentales y crónicas sobre su desempeño productivo y saldo organizativo. Pero son pocos los que han hecho referencia a la fuerza de El Tambor. Sí, así como lo leyó, la fuerza que se esconde en El Tambor, una unión de elementos naturales, mágicos, simbólicos, agrícolas y políticos.



Por los caminos que transitamos nos recibe el árbol Tambor, guardián vegetal de belleza exuberante coronado por flores amarillas que contrasta con el follaje oscuro del árbol, otorgándole un atractivo característico dentro de la flora nativa.



La comuna tiene cerca de 500 familias, poco más de 4000 habitantes.



Dicho enclave comunal alberga a la Torrefactora, sede de la Empresa de Propiedad Social Directa (EPSD) Corazón del café que cuenta con el arrime de ocho productores cafetaleros, todos con producción orgánica proveniente de 3 aldeas aledañas. Ya son cinco años de esta obra levantada en revolución, que también ha contado con el apoyo del Programa de las Naciones Unidas (PNUD). Durante el año 2015 se contabilizaron ocho toneladas de café debidamente empaquetadas y distribuidas.






En la actualidad, los compas han decidido hacer una pausa en la producción luego de analizar detalladamente la lógica del mercado, que pervierte las posibilidades de construir un sistema económico comunal. Nos comentaban los comuneros Julio Mota y Shirley Guerra, voceros de la empresa, que las condiciones para el cultivo cafetalero han cambiado con el paso del tiempo, en donde la ganadería extensiva y los monocultivos de ciclo corto, particularmente la papa, la zanahoria y el ajo, han arrebatado considerables extensiones de terreno a la prácticas ancestrales de los cultivos cafetaleros.



La cara más terrible de este panorama, la presenta la contaminación de las principales fuentes de agua del municipio Andrés Bello, producto del uso indiscriminado de agro-tóxicos, de químicos para limpiar las vaqueras, así como la presencia de las heces fecales de la ganadería en las fuentes vitales.



Sumado a lo anterior, el cultivo del café ha perdido un elemento de carácter nucleador, se trata del carácter familiar que conformaba el proceso productivo cultural, donde todos los miembros participaban de forma mancomunada.



-Hoy no tenemos generación de relevo que asuma el tema del café en particular, y el tema de la tierra en general. Los chamos quieren trabajar de moto taxi, qué se yo, vender discos quemados, de todo, menos lo que esté vinculado al trabajo del café. De ahí nace este proyecto, cuya principal intención era la recuperación del café y poder captar mano de obra joven, y así vincularla con nuevos procesos tecnológicos... -nos dice Julio, mientras compartimos un almuerzo en los espacios de la torrefactora.


Julio Mota, duende de los cafetales.


Estamos hablando de unas 4000 hectáreas que vienen cultivándose para arrimar su producción a la empresa, pero que una economía de mercado distorsionante ha venido coartando, ya que ha modificado sustancialmente la realidad y las necesidades del campesinado. Productorxs que en muchos casos han sido beneficiados por distintos programas de estado en materia agrícola, pero que terminan ofertando según la lógica mafiosa de los mercados de mayoristas, lo cual incide en un aumento significativo al precio del consumidor final, cuando en la realidad, producir y distribuir el café puede estar ajustado a una lógica distinta, de precio justo, solidaria.



Lo dicen estos compas, quienes han venido realizando una labor cuidadosa, metódica, sumamente apasionante para producir café a la sombra, una vía más sustentable y en equilibrio con el medio ambiente, que tiende a relacionarse con los postulados de la agro-ecología, pero que en definitivas cuentas, se trata de rescatar la ancestralidad.



Por ello, los compas se vienen pensando y caminando en las articulaciones necesarias para continuar la producción de café. Sin disminuir con ello, la producción agrícola de la comuna para autoabastecerse.



Se trata de las decisiones ético políticas que acompañan la posibilidad de construir poder, de parir autogestión y autogobierno.



¡Qué ironía! El café más caro del mundo proviene de la cagada del elefante, vieja pugna capital vs. conciencia.



Paisaje e historia

Cuenta la historia que por estos mismos senderos que caminamos, entre plantaciones de cafeto, alguna vez fue el camino real por donde se transportaba el café hacia el Puerto de Gibraltar. De allí, que los compas de la torrefactora se hayan planteado una ruta turística del café, donde plantación adentro se explica el proceso de cultivo, recolección, procesado y distribución del mismo.



La ruta del café

Estos parajes de inusitada belleza, albergan el páramo El Tambor, donde el pico homónimo se alza a 3047 m.s.n.m. por tal motivo, este accidente geográfico establece la toponimia. Por si fuera poco, en este páramo se encuentra la piedra El Tambor, piedra sagrada a la cual se le atribuyen poderes curativos. A su vez, la piedra tiene una característica resonante, por lo cual se le compara con un tambor.



El pico, la piedra, el páramo y el árbol han construido un imaginario natural, mágico, simbólico e histórico que alimenta una herencia cultural, signada por la resistencia, por la insurgencia. Aunque hoy día la participación en la comuna se ha visto mermada (como en distintos espacios militantes a nivel nacional), producto de la situación tan compleja que se vive, no por ello se ha detenido la construcción de los sueños. La experiencia de estos compas, es la concreción de una militancia consciente de su rol histórico, que rescata el trabajo colectivo por encima de cualquier parcelamiento. He aquí una experiencia concreta del cómo se disputa la batalla de lo cotidiano. Hermoso país en movimiento.

*A excepción de la imagen inicial, todas las fotografías son cortesía de Tatuy TV.