jueves, 20 de agosto de 2020

Entre ofuscación y Números.

Carlos Dürich

En los últimos días la dinámica de nuestro presente nos ha llevado a ser testigos atentos y participantes de los profundos debates que recorren las entrañas de la izquierda en Venezuela. Debates que no hacen más que traducir en palabras la lucha de clases (real, no imaginaria) que atraviesa la sociedad y la política venezolana.

Uno de ellos fue sobre el tema económico. Jesús Faría y Pasqualina Curcio fijaron posiciones en torno a la posibilidad o imposibilidad de un sueldo digno, en un debate que evidencia el horizonte insalvable que define hoy la economía venezolana: la desigualdad.

Por definición la desigualdad en el ámbito económico se traduce en una desigual participación en la distribución de la ganancia o de la riqueza y con lo anterior una dispar captación de la rentabilidad por parte del capital sobre el trabajo dentro del proceso de circulación y valorización. En resumidas cuentas, un acto visceral y formal de explotación en lo productivo implica una mayor participación de capital estable (maquinaria, capital, tecnología, etc) que de capital variable (salarios). Todas las anteriores son dinámicas sobredeterminadas, por lo tanto no pueden dejar de cumplir su dinámica repetitiva de generación de desigualdad. No se puede simplemente confiar en el mercado, en los designios de un Dios proveedor o al beneplácito o complacencia de una burguesía revolucionaria para su disminución. Es una pugna de clases y por lo tanto es la lucha de clases la que puede romper dicha dinámica.

En este marco hay dos posibilidades de acción. La primera es la apropiación del proletariado de los medios de producción, y la segunda la utilización de mecanismos del Estado liberal burgués para forzar una lucha indirecta o coyuntural contra la desigualdad. Como no quiero ser tildado de izquierdista, radical, desorientado o no pragmático, no me detendré en la primera posibilidad y profundizaré en la segunda, aprovechando que seguimos en el contexto de un Estado liberal burgués.

La economía en general necesita un marco con una distribución más o menos equitativa de la riqueza, para que sus actores al momento de intercambiar en el mercado puedan establecer vínculos dinámicos y equitativos. Esto lo saben hasta los propios liberales. No han sido en vano las recientes quejas de FEDECAMARAS contra la desigualdad. No es un acto de remordimiento sino el reconocimiento de un problema.

Los Estados (incluyendo el venezolano) tienen algunas herramientas para afrontar dicha problemática. Las más comunes son los impuestos o las políticas fiscales y tributarias (cualquier economista recordará haber escuchado de esto en clases de macro-economía con el amigable nombre de "Teoría del Ingreso"). Estas políticas pueden ser progresivas, lo cual quiere decir que genera mayor captación fiscal entre la clase más pudiente para establecer una distribución entre las clases más desfavorecidas. Puede ser de forma directa por medio de retribución o bonificaciones salariales, o indirecta por medio de la inversión social en salud, educación, vivienda, etc. Por otra parte, también se pueden hacer estas políticas regresivas, generando una menor o nula captación de impuestos en las clases más pudientes de la población o reduciendo el gasto social in sito.

Cabe destacar que mientras mayor sea la desigualdad en una sociedad, más se hacen necesarias políticas fiscales progresivas. No sólo por una obligación moral, sino también (!y escuchen bien los empresarios!) por un asunto estratégico económico. La distribución considerablemente desigual del ingreso no permite la nivelación progresiva de los índices de productividad de los diferentes sectores de la economía, lo que constituye un hecho concomitante del desarrollo económico. O para utilizar términos marxistas, el proceso de producción necesita del consumo para desatar el proceso de valorización. Entonces, más allá de la moralidad inherente en el principio de redistribución, existe un mandato estructural dentro de la economía de mercado para generar una política fiscal progresiva.

Según las últimas aspiraciones en el terreno económico establecidas por el gobierno, el desarrollo de nuestra economía está en primer plano y esto se intenta lograr supuestamente a través del desarrollo y crecimiento de nuestro mercado interno. Es importante aclarar que en una economía que se intenta desarrollar, la tasa de inversión y la de consumo deben impulsarse simultáneamente, porque es indispensable estructurar el mercado interno para soportar establemente el crecimiento de la propia producción y la diversificación cualitativa de las tasas de inversión y de consumo.

En cristiano, esto significa que es imposible aspirar a un crecimiento sustancial del mercado interno si los usuarios de ese mercado interno no cuentan con un ingreso que sea paritario con su producción.

Por lo tanto, la preocupación de Curcio con respecto a los salarios es perfectamente válida y yo añadiría honesta y revolucionaria. Acá me permito servir como abogado del diablo e intentar defender a Faría. El constituyentista sostiene el peligro demagógico y izquierdista (curiosa contradicción en un comunista tan poca valoración por la lucha salarial) de que el problema del salario ofusque el sacrosanto problema del bloqueo, resaltando los esfuerzos heroicos del gobierno por mantener la inversión social como principio fundamental del presupuesto nacional. Finaliza con la reflexión obvia (para él) de que el bloqueo no permite un aumento de los salarios motivado a los riesgos en la estabilidad económica que el aumento significaría.

En primer lugar, comparto la posición de Faría, de la cual Curcio es consciente también, de que el bloqueo nos deja poco margen de acción. También existe el hecho inequívoco de que en las actuales condiciones, y por la lógica del capital, un aumento de sueldo mal estructurado termina simplemente siendo asignado a los costos de producción e impactando directamente en la capacidad de consumo del propio trabajador.

Sin embargo, no quiere decir lo anterior que no se pueda generar una política de sueldo protegido, o que no puedan generarse políticas para encontrar recursos para un aumento. Curcio explica con el famoso ejemplo de la torta la participación en la riqueza de los 3 grandes sectores de la población (trabajadores, sector privado y Estado). Insiste en la disparidad crónica que viene creciendo en la distribución de dicha riqueza, y la conclusión pareciera ser establecer un política de pugna por la participación social en la riqueza (una lucha de clases encubierta). Señala muy lúcidamente el problema y apunta a una solución, pero es necesario un paso más firme.

Es necesario que el Estado reconozca activamente su condición de protector del aparato constitucional de Derecho y Justicia formulado en el Artículo 2 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (CRBV), al mismo tiempo demandar lo designado en el artículo 19 con respecto al principio progresivo de los derechos otorgados en la mencionada constitución, y por ende exigir las políticas necesarias para velar por el cumplimiento del artículo 91 (derecho a un salario digno). Menciono esto de pasada no por un afán demagógico, sino como preámbulo a mis recomendaciones.

La primera recomendación es llamar a un debate nacional sobre el tema del salario, el régimen fiscal, la inversión y el uso del los recursos. Dicho de otro modo, retornar al principio participativo y protagónico del proceso bolivariano. Este debate podría estar dirigido por una comisión que a la cabeza tuviera a Pasqualina Curcio, como sugirió José San Roz.

La segunda recomendación es la total y absoluta auditoría del todo el aparato estatal, amparado en el artículo 51 y 141 de la Constitución, con la intención de evaluar los auténticos recursos del Estado. Es decir, ponerle números a la economía venezolana, auditar la Corporación Venezolana de Petróleo, revisar situación fiscal de las empresas mixtas, transparentar la actual situación de PDVSA. Revisar el cumplimiento del articulo 86 de la CRBV sobre los remanentes de capital y de su disposición en la ley.

La tercera recomendación es la puesta en funcionamiento de una auténtica política fiscal progresiva y sectorial donde los impuestos estén en proporción a la renta. Esto implica aumentar los impuestos a los más acaudalados y a los monopolios, revisar todos los impuestos derogados a la empresa privada desde el año 2018, verificar sus auténticos beneficios en la generación de empleos y producción, y de ser negativo el balance retomarlos. De igual modo, establecer un alto arancel, por los menos de 50%, a las importaciones de artículos de lujo. El objetivo sería crear un fondo especial de emergencia con estos recursos específicos dirigidos a los sueldos.

Por último, generar una auténtica política de protección al consumo del trabajador, exigirles a las empresas que ofrezcan bienes de primera necesidad la obligatoriedad, en conjunto con el cuadro nutricional, de establecer un cuadro de desglose de gastos de producción, donde se especifique porcentajes de costo de los distintos factores de producción, y en base a él se establezca un sueldo. En el sector público, y por medio de los fondos fiscales de emergencia, establecer un sueldo valedero y digno.

Estos son mis humildes aportes al debate que se debe realizar. Todas las anteriores son políticas viables con o sin bloqueo. Creo que la revolución debe estar de cara a los pobres y no a los empresarios, abogo por un política fiscal progresiva y no regresiva, creo firmemente en la posibilidad de una sociedad de derechos y no de privilegios.

Quisiera despedir este escrito saludando al camarada Jesús Faría, felicitándolo por su esfuerzo desde el escenario de la política y despidiéndome como corresponde entre comunistas con una cita de Marx, que seguramente conocerá. Se trata de un fragmento del Capital, específicamente del Capítulo VII del Tomo I, correspondiendo a la Cuota de Plusvalía en el apartado Examen del Valor Producto

"[…] el capitalista afirma sus derechos de comprador. De otra parte, el carácter específico de la mercancía vendida entraña un límite opuesto a su consumo por el comprador, y, al luchar por reducir a una determinada magnitud normal la jornada de trabajo, el obrero reivindica sus derechos de vendedor. Nos encontramos, pues, ante una antinomia, ante dos derechos encontrados, sancionados y acuñados ambos por ley que rige el cambio de mercancías. Entre derechos iguales y contrarios , decide la fuerza."

Cada uno decide que posición quiere jugar en esta historia. No existe escenario fuera de dicho conflicto, la única opción es la toma de posición


sábado, 13 de junio de 2020

Responsables con el futuro, construimos desde abajo y adentro.


Por: Carlos Rivas.


Advertencia, esto no es un artículo de investigación objetiva, no es una nota seria. Este escrito está absolutamente sesgado por nuestra pasión política, que es la revolucionaria.

En la casa del Costurero de los sueños emancipatorios "Eulogio Paredes", Venimos construyendo caminos desde el año 2011, muchas ideas han sido parte de la cotidianidad de este espacio, un pequeño rincón digno de la ciudad de Mérida. Consecuentes con la lucha del pueblo, solidarios con las necesidades del pueblo trabajador, en esta organización comunitaria transitamos, con nuestras propias contradicciones, por caminos espinosos que tienen como horizonte despejar la incógnita de hombre-mujer en libertad, sin embargo estamos plena y absolutamente convencidos que para lograr esto es necesario tener la barriga llena con la ternura de un pan.

Hemos cometido muchos errores, y estamos convencidos que en los tiempos venideros cometeremos más, quizá de mayor impacto de los que hemos cometido hasta ahora, pero el poco o mucho aprendizaje adquirido durante estas largas jornadas de trabajo nos abre posibilidades para seguir caminando con la gente, sumando voluntades y empecinarnos en la idea de que es posible liberar el trabajo, planificar la producción para la satisfacción de necesidades del pueblo, y generar recursos para re-invertir en nuestra comunidad, fortalecer lo organizativo, lo comunicacional y consolidar un espacio pedagógico transformador.


Empresa de propiedad social directa comunal. Una herramienta para el trabajo liberador.

Decidimos activar la producción de pan y arepas para nuestra comunidad. Un país que se organiza a partir del trabajo es un país productivo, un país que sueñe con producir para alimentar, es un país que hace poesía, un país que trabaja diariamente para solventar desde el trabajo las necesidades básicas de los seres humanos, es un país que próspera, un país que entiende que la riqueza es fruto del trabajo colectivo y que la apropiación de esa riqueza es un robo, es un país consciente.

Volvemos otra vez a ponerle las manos a la masa, volvemos otra vez al trabajo. Hay mucho camino andado, muchos compañeros y compañeras han aportado a esta construcción colectiva, unos siguen empecinados, otros han buscado nuevos horizontes, pero ¡seguimos avanzando!

Reafirmamos la convicción, que nuestra producción está destinada a alimentar a nuestra comunidad, no soñamos como el explotador, pero tampoco pensamos como el vencido. No hacemos eco del pensamiento derrotista, ante el pesimismo intelectual, avanzamos con el optimismo de la voluntad, una voluntad transformadora, una voluntad consciente, una voluntad que entiende que en los procesos sociales radica la posibilidad de transformar la realidad. Trabajamos en colectivo, trabajamos por nuestra comunidad.

Muchos actores están detrás de nuestro trabajo, entre ellos el apoyo del gobierno Bolivariano por medio de La SUNAGRO, quien desde nuestro inicios nos ha prestado la mano y toda la solidaridad para avanzar desde lo comunitario. Hoy día, sin ningún tipo de maquinaria, a mano limpia (porque no robamos, trabajamos), hacemos al rededor de 200 Arepas Diarias, 150 Paledonias y 30 panes, todos a precios solidarios, y según rumores del lugar de producción, la gente que trabaja en la panadería "Pan Pal pueblo", afirma que van por más. Ganas y compromiso diario demostrado cada mañana. Sin embargo, hay muchas cosas más que discutir, más allá de los números.

La realidad que vivimos en una realidad compleja, lo sabemos. Es una realidad que tiene altibajos, es una realidad en la que la incertidumbre forma parte de la cotidianidad. No es lineal. No es fácil para pequeños emprendedores salir adelante, mucho menos para consolidar una orgánica comunitaria, pero el tesón, el esfuerzo, la necedad, la insistencia, la constancia, rinden frutos cuando el trabajo se hace desde el corazón, por tanto consideramos que hoy día buscar nuevos senderos, NO con la mirada de la rentabilidad productivista y explotadora, sino que sean emancipatorios, senderos, no que generen ganancias apropiables por una minoría, sino que generen felicidad colectiva.

Sin duda alguna, éste es un tiempo que nos brinda la posibilidad de reinventarnos, de mirar de nuevo nuestro andar, de vernos en nuestro proceso vital y de reflexionar sobre los elementos que tienen que ver con el futuro. Hay que producir, para satisfacer necesidades. Producir desde la planificación, desde lo colectivo, para la soberanía, para la independencia y la autonomía, hay que producir bienes materiales tangibles y también reflexiones intangibles, es decir estamos ante la necesidad de sistematizar cada uno de los procesos en los que estamos insertos para poder construir una Nueva visión del saber, uno hecho y delineado desde nuestro vivir, desde nuestro actuar transformador. Debemos sistematizar y re-conceptualizar cada uno de los procesos en los que estamos implicados como sujetos transformadores, porque nuestro andar transformador, debe ser la materia prima para edificar el nuevo conocimiento para la transformación social.

Si hacemos un ejercicio analítico, con alguna de las teorías sociales existentes, encontramos, por ejemplo, el análisis de lo comunitario desde distintas ramas de las ciencias sociales, tal es el caso de la antropología, la sociología, el trabajo social, la historia, o la psicología social. Mucho se ha dicho, pero nunca será suficiente para construir herramientas que le sirvan al pueblo para desarrollar y emprender la lucha de su propia liberación. En un texto titulado Introducción a la psicología comunitaria.Desarrollo conceptos y procesos (2004), de Maritza Montero encontramos en la introducción de éste texto un escrito de Isaac Prilleltensky el cual habla del bienestar y la justicia, la libertad y la igualdad, que aunque necesarias no son suficientes para la construcción de una sociedad buena. Éste autor plantea la necesidad que existe de entender el asunto de las necesidades individuales y colectivas, como una dialéctica en permanente sinergia. No puede sobreponerse una necesidad sobre otra, o anularla, lo individual y lo colectivo juegan un papel simbiótico de una relación que sin duda alguna puede ayudarnos a construir justicia. Textualmente el mismo autor afirma que: construir el bienestar como si fuese estrictamente psicológico sería equiparable hablar de alma sin cuerpo en tanto que definirlo como estrictamente comunitario sería equivalente hablar de culturas sin gente (P. 7).

Por tanto es necesario entender y comprender la sinergia que existe entre lo individual y lo colectivo. Individual, no desde la perspectiva individualista liberal, sino desde la concepción de la individuacion, desde la necesidad personal que cada sujeto tiene de forjar su identidad, y lo colectivo, no desde un colectivismo que anula la individualidad, lo colectivo, desde el trabajo consciente, grupal, para satisfacer necesidades humanas.

No podemos concebir el trabajo comunitario y la psicología comunitaria como un espacio para el asistencialismo, es necesario visualizar a estos procesos como potencia transformadora, herramientas para la toma de decisiones, potencia para la satisfacción de necesidades vitales. El trabajo comunitario en estos tiempos debe ser una herramienta para la emancipación, por eso hay que producir, por eso hay que organizarse, por eso hay que adquirir cada día más autonomía. De esta forma las viejas estructuras políticas no contaminarán los procesos sociales con sus viejas prácticas, con su clientelismo, con su compadrazgo, con su sectarismo y con las formas demagógico bajo las cuales conciben el poder.

¡Claro que podemos! es más, moralmente deberíamos decir, ¡Claro que debemos! no tendremos otra oportunidad, la lógica del capital pretende aplastar todo sueño comunitario, la lógica monopolista capitalista pretende anular cualquier proceso de construcción colectiva desde abajo y desde adentro. Para nosotros es importante levantar la bandera del trabajo y de la producción, también la bandera de la deconstrucción, de la crítica y de la transformación. Decía el comandante Chávez: los consejos comunales no pueden ser apéndices del partido. Los partidos políticos deberían estar al servicio del trabajo comunitario, del poder comunal, del poder popular, para que de esta forma podamos hacer sentido de una revolución que apenas está dando sus primeros pasos pero que ha avanzado mucho en conciencia, y que sin duda alguna merece la pena criarla, atenderla y formarla para que el día de mañana sea la mujer combativa, que dé al traste definitivo con este mundo que sólo le sirve a los intereses de unos pocos.

Nosotros nos vamos a encontrar en el trabajo nosotros, nos vamos a encontrar en el país que merecemos, para ello requerimos de un ejercicio tremendo de conciencia, para ello requerimos de la absoluta abolición de las viejas prácticas egoístas, sectarias y chismosas a la que nos acostumbraron los adecos, esos mismos que hoy se visten de rojo y tienen la revolución en la boca para enriquecer sus bolsillos con negocios turbios, a la sombra del poder.

Pan, paledonias y arepas con ternura para nuestro pueblo, para su alimento, para que luche, para que sueñe, para que ningún niño se acueste con la barriga vacía, pero también para que nosotros podamos medir la dimensión de la fuerza que radica en nuestro sujeto colectivo.

Nos cansamos de llorar y de pedir. Ahora nadie será capaz de arruinar el poder creador que se ha despertado.



martes, 9 de junio de 2020

Vuelta a la patria. Volver después de haber vivido en carne propia los rigores del mercado.

*Foto tomada de: https://www.telesurtv.net/news/venezuela-cifras-migrantes-nicolas-maduro-colombia-20180918-0046.html

Por: Carlos Rivas.


Ya sabemos, por experiencia propia, que los medio no son neutrales, y que se le da cobertura a una noticia siempre y cuando sea ésta beneficiosa para los propios intereses. El sensacionalismo y el juego con los sentimientos de la gente, es un discurso bien utilizado por los medios, con el firme propósito de posicionar tal o cual matriz de opinión, pero qué pasa cuando se invierte la fórmula, cuando la noticia da un vuelco trascendental, qué pasa cuando lo que nos había servido de insumo para la noticia ahora resulta ser todo lo contrario. Sencillo, hay silencio.

Esta situación descrita la podemos observar con una infinidad de ejemplos, sin embargo haremos un ejercicio sencillo con un caso particular: El tema de la migración en Venezuela. Sabemos que son múltiples los factores que han motivado a la migración en Venezuela, la crisis Económica, la precariedad en materia salarial, las perspectivas en cuanto a calidad de vida, pero por sobre todas las cosas las motivaciones inducidas por un sector político, a fin con la extrema derecha, que sentó la idea en un número importante de la población, de que quedarse en Venezuela era un sin sentido, que en éste país no había futuro y en consecuencia lo mejor era migrar, buscar futuro en sociedades, en las que se privilegiara el libre mercado, lugares en los que "la libertad campea y la democracia es pura" (no decimos pura paja, para no manchar el escrito).

Queremos dejar claro algo, antes de proseguir con éste texto: con estas líneas, no pretendemos hacer ningún juicio de valor con relación a la migración en Venezuela, pues la entendemos como un derecho, la gente debe vivir dónde se sienta mejor, dónde crea que tendrá un futuro realizable según las expectativas de movilidad social. Sin embargo es cuestión de paradigmas. Qué modo de vida aspiramos, cuál es el país que queremos, hacia dónde queremos enrumbar nuestro futuro. ¿Nuestra cotidianidad se ve satisfecha en la medida que tenemos acceso al mercado de bienes y servicios? Ese debate no se está dando en nuestro país, y a nuestro juicio debe ser público, que participen personas de diferentes edades y diversos estratos sociales.

Continuamos. Cosa que abunda en los pueblos, y no estoy exagerando, es la solidaridad, la posibilidad siempre de tender una mano amiga a quien lo necesita, lo hemos vivido y lo hemos practicado por lo menos desde el 2015, esa ha sido la práctica del Venezolano desde siempre, pero más aún desde que se ha agudizado la crisis económica que impacta la cotidianidad del Venezolano. La política de los CLAP's es un ejemplo de ello, esfuerzos enormes se hacen para garantizar alimento a comunidades enteras, sin distingo de color político, dejando claro la corresponsabilidad que implica tener vocerías de alguna estructura organizativa comunitaria. Otros ejemplos como los comité de prosumidores, vecinos que se juntan para adquirir rubros alimenticios de diversa índole, para luego ser distribuidos entre los vecinos asociados, todo a un precio módico evitando a toda costa caer en manos del mercado especulativo, dan cuenta de nuevos procederes frente al mercado.

Pareciera que todo este asunto de la Covid-19, nos tocó, llegó y ya teníamos una preparación previa importante en cuanto a lo organizativo. Estamos curtidos en materia de situaciones difíciles, sabemos como sobre llevar las dificultades, y en ese andar nos encontramos con la pandemia de mayor impacto en el siglo XXI.


Los Medios y los vaticinios agoreros:


El 2020 inició, y sectores reaccionarios de la política nacional, se frotaban las manos anunciando por un lado la suma de 4.9 millones de migrantes y refugiados, afirmando tajantemente de que en el transcurso del primer mes del año, Venezuela sobrepasaría los 5 millones de migrantes. Ese ha sido el discurso de la "preocupación lastimera" de un banda delictiva que esconde sus verdaderos intereses tras la política, para hacerse de recursos, dilapidarlos y despreciar a quienes desde la subalternidad han hecho eco de los postulados de las clases dominantes. Han utilizado una terminología que les ha dado múltiples ganancias, tal como ha sido la denominación de refugiados, la cual les ha servido para -mal- administrar importantes sumas de dinero que van a parar en la compra de apartamentos lujosos en diferentes ciudades de Latinoamérica, bacanales a todo trapo y lujos considerados "gastos operativos" para su modo de vida jactancioso.

Todavía en Febrero del año 2020, vaticinaban una catástrofe migratoria que nunca llegó. Apoyados en supuestos informes de las Naciones Unidas, algunos portales web anunciaban que en el 2020, la crisis migratoria venezolana se profundizaría, en este caso se auguraba una crisis migratoria de dimensiones inimaginables, se hablaba de "6.5 millones" de migrantes venezolanos para el primer tercio del año. Nostradamus parecía quedarse sin trabajo, pues estos "analistas" "daban en el clavo" cuando exponían sus números.

El canciller Colombiano Carlos Holmes Trujillo, quien ha demostrado no saber nada de Derechos Humanos, afirmaba en dicha nota de prensa que la migración Venezolana era la segunda después de la de Siria, y claro que ésta era culpa del régimen revolucionario que perseguía a los ciudadanos y bla bla bla. El señor de cuello blanco, Smolansky manejaba números más escandalosos, éste hacía mención a 7 millones de migrantes Venezolanos para mediados del 2020. Círculos de paja correrían por las calles de las ciudades venezolanas.

Lo que sí parece cierto es que en dichas estadísticas migratorias entran quienes, por distintas cuestiones, van y vienen diariamente a Colombia, sus perros y sus gatos. Las cifras también tienen sus usos y manejos políticos, sobre todo cuando de su manipulación a discreción se pueden obtener recursos económicos. De ahí que el mismo Smolansky hable de 40 mil personas que cruzaban el puente internacional Simón Bolívar diariamente. Sin saber para qué, nomás importaba el número de ida, ya el de retorno era innecesario contabilizarlo.

Lo cierto es que el incentivo migratorio y el manejo a discreción de las cifras con respecto al tema ha sido bastante lucrativo para una camarilla vestida de opositores políticos al proyecto revolucionario. 50 millones de Euros aportados por España, 170 Millones de Euros aportados por La Unión Europea, 52 Millones de Dolares entregados por los Estados Unidos, dan cuenta de un jugoso negocio a costa de promesas falsas propiciadas por los paladines de la "democracia" Venezolana, quienes meten en las estadísticas abultadas a un poco de gente que no recibe ni las miradas de desprecio que dichos "dirigentes" están acostumbrados a proporcionar a los pobres, porque nunca les ven la cara. Es más se afirma descaradamente que: La Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) informó que el financiamiento que ellos han aportado, ha sido destinado a medios independientes, la sociedad civil, el sector de la salud, pago a diputados y miembros de la Asamblea Nacional de Venezuela. La plata es para ellos, para los políticos promotores de "la desgracia Venezolana", los migrantes que se resuelvan como puedan, las cámaras y el show es para recibir dinero, para estos mercaderes de la política, los migrantes seguirán siendo solo números. Asombra, pero la verdad está saliendo a flote, y la estela que ha dejado este sector político identificado con la derecha más rancia, es de decepción, frustración y desesperanza entre sus filas.


Las predicciones se derrumbaron, ahora la realidad es otra.


Resultó ser que llegó la pandemia y mandó a parar. La crisis sociopolítica en las sociedades neoliberales era inminente, el desgaste social ya venía causando estragos en países como Colombia, Ecuador, Perú y Chile, la protesta social se hacía cada vez con mayor fuerza, y nuestros connacionales, que migraron con la única intención de trabajar para abrirse nuevos horizontes sentían en carne propia los rigores de una lógica que no perdona la morosidad ni la pobreza. Xenofobia, explotación, vejaciones, desalojos, despidos, han sido algunos de los azotes que han sufrido los migrantes venezolanos, quienes están atravesando una verdadera crisis humanitaria, por la falta de solidaridad y de atención a necesidades mínimas, recordemos que no todos ni todas se han topado con buenas voluntades, expresiones de solidaridad, que hay que decirlo abundan en esos territorios. El asunto es que de todas las cifras dichas, ninguna ha cumplido su vaticinio, y la tortilla se volteó, ahora regresan a su país porque no consiguen empleo, regresan porque la promesa Neoliberal sencillamente es irracional, es insoportable para la vida, es segregacionista, es competitiva e individualista al extremo. Recientemente cifras oficiales hacen mención de 55 mil connacionales que han regresado, en un flujo permanente de personas que vuelven al país desde varios destinos, entre los que cuentan Colombia, Brasil, Ecuador, Perú, Chile y algunas islas del Caribe. Lamentablemente queda develado que los intereses de los medios que daban cobertura a la migración venezolana, no eran otros que darle legitimidad y argumento al financiamiento extranjero, para luego hacerse de éste y dilapidarlo tal y como lo han hecho los voceros que hoy por hoy representan las conductas más deplorables que político alguno haya acometido en historia venezolana.

La gente regresa en bus o a pie si es necesario, estafada y abandonada por quienes les aseguraron que fuera de nuestras fronteras había un mejor futuro. Es más, este asunto del retorno al país ya venía ocurriendo desde finales del 2019, claro sin recibir atención mediática alguna, incluso algún vocero de la oposición en ese mismo momento del año pretendió hacer un llamado de atención a quienes retornaban a Venezuela, calificándolos de débiles y conformistas.

A través del Plan Vuelta a la patria, el Gobierno Revolucionario ha hecho un despliegue para la atención de todos los connacionales que hoy vuelven al país, mientras los voceros de la "desgracia" se gastan los dolares y Euros, que en algún momento denominaron ayuda humanitaria y que fueron transformados en ayuda imaginaria, pues la gente de a pie no le ha visto la cara a ninguno de esos centavos. El plan Vuelta a la patria suma voluntades, en ese sentido las organizaciones de base hacen lo suyo para practicarle las pruebas rápidas a los recién llegados a las comunidades, brindarles apoyo y atención inmediata. Las fuerzas sociales se mueven por todo el país para atender a los connacionales que regresan a la patria.

Los muy mentirosos medios financiados desde la USAID y otras organizaciones internacionales, quieren hacer entender a la población, que el retorno de los venezolanos es a causa de la pandemia del Coronavirus únicamente, cuando no es así, digamos que la Covid-19 es una de las razones, sin embargo de fondo está lo inhumano del neoliberalismo, lo inoperante que se ha convertido vivir en las sociedades de Mercado, y que con todo éste proceso queda demostrado que nada es más inaguantable que el individualismo exacerbado de las sociedades en las que se priva el mercado.

Ya para cerrar es necesario comprender, que en Venezuela existen libertades, al mejor estilo del libre mercado, que en todo caso, si la gente emigra no lo hace a causa del socialismo, o de cualquier sistema anticapitalista que esté oprimiendo a los seres humanos de esta patria, si lo hace es por razones de precariedad que el capitalismo ha generado. Es la propia dinámica especulativa del mercado la que genera la inflación, el ataque a la moneda, la producción sin planificación. Son esas aspiraciones sin fondo de la cultura burguesa las que sumergen en la miseria al pueblo, por ello es necesario un replanteo de los andares.

Ahora que retorna bastante gente, con el aprendizaje adquirido de los que fueron, vivieron y vieron otras realidades, y de los que se quedaron luchando por el país, estamos seguros que puede consolidarse un potencial transformador, que brinde garantías a las necesidades reales de gente, que planifique el trabajo y la producción, y ponga en el horizonte la libertad plena del ser humano. Si de todo este andar no aprendemos y no crecemos como pueblo, es mejor decirle a Trump que venga con sus mercenarios y nos termine de exterminar definitivamente de la faz de esta tierra de gracia.



sábado, 18 de abril de 2020

La esperanza avanza, somos los pueblos organizados la respuesta.


Por: Carlos Rivas


En Medio de la situación difícil por la que atraviesa el pueblo venezolano y sus comunidades, la voluntad del pueblo no se amilana, y con profundo fervor por la solidaridad, y el amor para con el pueblo, las organizaciones comunales, en conjunto con las fuerzas campesinas, han logrado articular esfuerzos para abastecer de alimentos a las comunidades. De esta forma, se lograron distribuir, a precios justos, mas de 200 combos de verduras, entre las comunidades pertenecientes a la comuna Bicentenario 16 de Septiembre y Belén, del Municipio Libertador del Estado Mérida, los combos distribuidos estuvieron compuestos de 2 Kg de Yuca, 2 Kg de Plátano, 2 Kg de Cambur, 2 Kg de Auyama y Una Lechosa.




Estamos plenamente conscientes que en medio de esta situación las relaciones habituales están trastocando las formas en cómo veníamos desarrollando la cotidianidad, y para ello, es necesario consolidar formas diferentes que nos permitan reconocernos como fuerza transformadora, más allá de consignas, hacer efectiva la idea de que solo el pueblo, salva al pueblo. En una situación como la que estamos viviendo, ni en cualquier otra, la mercantilización de la vida no es una opción, dejar a la merced del mercado especulativo la posibilidad de satisfacción de las necesidades humanas no es viable, por eso se hace necesario consolidar alternativas, en ese sentido es sumamente importante dar cuenta de otras miradas y de otras practicas sociales que evidencien el parto de la nueva sociedad.




El mundo está cambiando, debemos dar el salto hacia un nuevo modelo societal, volver a lo comunitario, para garantizar Bienestar colectivo, pensar que la felicidad de todo es la de uno. Re-plantear la teoría desde un hacer transformador, ir en búsqueda de la humanidad. En Venezuela, los CLAP's han sido una respuesta eficiente a la crisis, desde ese espacio organizativo se pueden emprender muchas otras formas de garantizar la solución a problemas reales de la gente, buscando la construcción de autonomías y la autogestión comunitaria. No podemos quedarnos solo esperando la caja, ahora son tiempos del Autogobierno comunal, sería la única manera de darle un lección histórica a los politiqueros de oficio.


jueves, 9 de abril de 2020

Las noticias nos espetan en la cara el verdadero rostro del neoliberalismo.


Por: Carlos Rivas.



El sueño se ha quebrado, la dulce luna de miel, entre el capital, el trabajo y la alienación ha dejado de tener sentido.


Lo de Ecuador, es verdaderamente lamentable, muertos en la calle, quemados por sus familiares, un gobierno indolente, un sistema se salud pública en decadencia y una dirigencia política incapaz, que ha demostrado compromiso con el capital y le ha dado la espalda a su pueblo.


En el Chile de Allende, surgen expresiones populares de solidaridad al margen de un Estado que se preocupa más por la economía que por la gente. La privatización de la vida, ha dejado desamparado al grueso de la población.


Brasil, humillada por un Bolsonaro irresponsable, que dice que el pueblo brasileño viene de las cloacas, así que la "gripesita" esa no le hará daño.


Colombia, dándole la espalda a su gente, "preocupada" por Venezuela y el narcotráfico, sin dar respuesta contundente ante el inminente avance de una enfermedad que no discrimina entre clases sociales, ni ideologías políticas.


En medio de esa realidad, los venezolanos, que se fueron creyendo en el mito del progreso neoliberal, que fueron engañados por una dirigencia apátrida, que ha sentido siempre desprecio por su pueblo, que es endoracista, que siempre ha tenido sus ojos puestos en el norte. En caravanas se fueron, en caravana vuelven, desde Colombia un contingente de patriotas buscan nuevamente el regazo de su madre patria.


Y la patria, nuestra Venezuela, con los brazos abiertos, para recibir y atender a cuantos de sus hijos e hijas decidan volver, aquí esa patria noble, esperando a sus hijos e hijas, para brindarles el arrullo tierno del amor consolador, aquí está la patria, más firme que nunca, garante de la vida, con todas las posibilidades para la construcción de un mundo más humano. Cumpliendo con los protocolos de salud, dentro de fuertes limitaciones impuestas, para que la enfermedad no se propague. La patria, preocupada y ocupada para que sus hijos coman, no sufran, estén sanos y atendidos.


Y allá los mentirosos falderos, gobiernos asesinos, irresponsables, al servicio de los poderosos. Hampones que se "cartelizaron" en el grupo de Lima, que bien sirvió para señalar, perseguir y vilipendiar a sus vecinos, y que cuando sus pueblos los necesitaron salieron a esconderse. Representantes del entreguismo subordinado de los malos políticos latinoamericanos.


El imperialismo desesperado por la caída de su propio sistema, busca invadir a nuestra patria, con flagrantes actos de bravuconería que no nos asustan, no sólo porque no tengamos miedo, sino porque dejaron de ser lo que decían que eran y hoy día se encuentran debilitados en lo que más les duele, su ego y su complejo supremacista. "Somos ovejas, rumbo al matadero", dicen los médicos en los Estados Unidos, paladín del desarrollo y del progreso, hasta que la vida nos puso en este escenario, en el que han quedado develadas todas las mentiras, dichas mil veces, hasta el aturdimiento.


No hay cabida para las miserias y la mezquindad, son tiempos para la solidaridad y el amor, tiempos para el reencuentro, tiempos para amar aquello que algunos lacayos del imperio dijeron en algún momento que debíamos odiar.


El enemigo es histórico, se expresa en el miedo y en el odio. Y son esos mismos indeseables, quienes atentan contra la vida, la salud y el amor.


PNF Psicología social UPTM/pensamiento en caliente.



sábado, 28 de marzo de 2020

Nueva Geopolítica Global. Una vuelta Atrás y una Posibilidad de Saltar hacia adelante.

por: Carlos Rivas.


Hablar hoy día de la geopolítica global se hace fundamental, más cuando en efecto, la humanidad toda está entre la espada y la pared. Aquella premisa de Rosa Luxemburgo hoy más que nunca retoma sentido: Socialismo o Barbarie. Ya es bastante prueba lo que nos ha tocado vivir en los últimos meses, de seguir la reproducción de esta cultura de la destrucción en pocos años estaremos luchando verdaderamente por la sobre vivencia de la especie humana, pues todo indica que las libertades serán cada vez más limitadas, ya que no enfrentamos ahora contra un enemigo invisible, que es capaz de desaparecernos de la faz de la tierra. Defender la vida humana, pasa por comprender en profundidad los males por los que hoy atraviesa la humanidad toda. En medio de la tragedia global a la que se ve sometida la Humanidad, la cual es el reflejo del agotamiento de un sistema que ya no le da respuesta a la vida, se derrumban los grandes discursos del progreso, y nos damos cuenta, que lo verdaderamente importante es la defensa de la vida, y no como decían los proxenetas del mercado, que por sobre todas las cosas había que proteger a la economía y su crecimiento infinito, en un mundo con recursos que se agotan cada día con más celeridad. Sigue teniendo sentido la premisa aquella, de que es totalmente absurdo proponerse un crecimiento infinito, en un planeta que posee recursos agotables.

Hoy día nos enfrentamos a un mundo mucho menos equitativo, y si no asumimos con seriedad los retos que el planeta nos pone enfrente estaremos dando cuenta de sistemas políticos mucho menos democráticos, al servicio de los intereses de una minoría dueña de los recursos económicos existentes en el planeta.

El gobierno de las corporaciones a escala global, ha desdibujando la soberanía de los Estados-Nacionales, producto de una globalización que ha distorsionado de forma absurda las relaciones económicas y sociales del mundo occidental, y ese principio debe ser cuestionado y transformado profundamente.


El discurso de la globalización, ya no es capaz de sostener al sistema.


Hay muchos mitos con respecto a la globalización, mucho se dice sobre ella, pero en realidad poco se entiende. Hay una idea muy general sobre el tema, y existen defensores de la misma, que se niegan a desnudar las verdades que alrededor del fenómeno se presentan, pues muchos de ellos ven a los Estados Unidos como el paladín del desarrollo de nuestro tiempo. Si hablamos de verdades, el premio Nobel en economía Joseph Stiglitz (2006), nos dice, por ejemplo, que:


La idea convencional de que el desarrollo de Estados Unidos se debió al capitalismo enteramente libre es errónea. Incluso hoy en día, el Estado Estadounidense, por ejemplo, desempeña un papel central en las finanzas. Proporciona, o avala, una parte significativa del conjunto del crédito, con programas para hipotecas, préstamos para estudiantes, exportaciones e importaciones, cooperativas y pequeñas empresas. El Estado no sólo regula la banca y garantiza los depósitos, sino también intenta garantizar los flujos crediticios dirigidos a grupos desfavorecidos y, al menos hasta hace poco tiempo, a todas las regiones del país -no sólo los grandes centros monetarios- (p. 46).


Es decir, es un relato desde el poder, por tanto una farsa aquello de que la economía se autorregula por la mano invisible del mercado, y que ésta última encuentra plena libertad para su desarrollo, en cuanto menos intervenga el Estado-Nación. Como lo podemos observar según Stiglitz: Históricamente, el Gobierno de Estado Unidos ha desempeñado un papel económico incluso mayor a la hora de promover el desarrollo, incluido el desarrollo tecnológico y de infraestructuras (2006, p. 47). Pero la recomendación, fuera de sus fronteras, ha sido la desrregulación, la poca intervención del Estado.

En ese sentido es tal el problema, que ya no existe la soberanía de los Estados nacionales ni siquiera para abordar el problema de los salarios, ya que: Puede que un país desee elevar el salario Mínimo pero se da cuenta que no puede, porque las compañías extranjeras que operan en él pueden decidir marcharse a otro país con salarios más bajos (p. 47).

Acudimos entonces a un mundo "interconectado" en la producción de bienes y servicios, que no encuentran fronteras y que son capaces de avasallar cualquier intento soberano por impulsar nuevos desarrollos científicos y tecnológicos que esten al servicio de las necesidades de cada Estado-Nación. Lo que importa, en ese sentido es dar respuestas a los intereses del gran capital, anclados a la aldea global.


El Covid-19 hace tambalear a la globalización.


Ya se habla de nuevas expectativas en el ámbito de la economía global, y como dice Alfredo Serrano en un artículo titulado La nueva Economía Post-Coronavirus, "la economía no se entiende si expectativas. Y cuanto más enferma está, peor es su capacidad para gestionar factores de alto riesgo", es decir, en cuanto crecen las expectativas al mismo tiempo aumentan las incertidumbres. La realidad dice que es incierto el futuro de la economía global, que está fuertemente golpeada y el Covid-19 le ha dado una estocada mortal, pues "Hasta el momento se ha precipitado un deterioro de todos los indicadores que dependen, justamente, de las expectativas: precio de petróleo, índices bursátiles, tipos de cambio, riesgo país, etc. La diezmada economía global sigue en caída.

Esta situación que le ha tocado vivir al planeta todo, nos ha puesto a pensar profundamente sobre el trabajo, la producción, el desarrollo, la vida, y sobre las nuevas posibilidades que se abren desde el plano global, al local, y viceversa. Es ahora un momento oportuno para pensarnos nuevamente, para asumir que no somos unos semidioses dueños del mundo y de la vida, en ese contexto es necesario aceptar, que como especie somos sumamente vulnerables individualmente, por tanto, solo es posible la supervivencia en la cooperación, en la solidaridad.

En un artículo titulado El mundo después del virus, se afirma que sin duda alguna la geopolítica global cambiará, ya se siente el peso de la crisis en la economía mundial, se han caídos las bolsas de valores, el Turismo quedó paralizado a escala planetaria, y la industria real se ha ralentizado, incluso, "ante la alerta mundial, lo que el capitalismo logró naturalizar se ha mostrado frágil, y algunos ya lo empiezan a considerar inviable". Todo un escándalo global, que no necesariamente derivará en un proceso en el que se privilegie la vida humana en el planeta. Es decir no hay garantía de que esta situación catastrófica derive en más democracia, más humanidad. Hay que empujar hacia nuevas formas de integración regional, construir un nuevo andamiaje de las relaciones internacionales.

En ese sentido parece, que el multilateralismo será la nueva fuerza en las relaciones internacionales, ya lo vienen diciendo distintos analistas políticos, quienes además señalan que puede haber al mismo tiempo un "reforzamiento de las economías locales para depender menos del resto del mundo, hasta el impulso de Gobiernos nacionalistas". Es tan complejo el asunto, que hasta los neoconservadores más radicales ya están planteando nuevos escenarios para la economía global, tal es el caso del economista Suizo Stéphane Garelli, profesor de la Universidad de Lausana, el cual afirma que: "Al sistema global de economías de escala lo reemplazará un sistema global de desacoplamiento. Los países van a intentar cambiar la cadena de producción y diversificar sus mercados para no depender de uno solo. La economía sería menos vulnerable, pero la producción más cara".

El Problema afecta, no solo al plano de la llamada economía real, el sistema se está viendo trastocado en la eficiencia con la que se presentan los servicios básicos a la sociedad, como por ejemplo, la salud. Julio Gambina, afirma que la crisis es propia del sistema neoliberal, dice que: "La mercantilización de la salud y otros derechos sociales, entregando la gestión de derechos sociales al régimen del capital y a las relaciones monetarios mercantiles es lo que ahora evidencia la ausencia de infraestructura y políticas sanitarias de prevención y asistencia extendida a la población. La humanidad no estaba preparada, en términos sanitarios, para una catástrofe de tamañas dimensiones, y paradógicamente aunque el crecimiento de la economía global ha sido absurdamente elevado, los avances tecnológicos son avasallantes, la humanidad toda se encontró indefensa para abordar una situación como la que el Covid-19 ha generado.

Todo se tambalea, las viejas "verdades" y la supuesta "solidez" de la arquitectónica financiera Neoliberal, que casi prescindía de los seres humanos ante un crecimiento que era inevitable e imparable por fuerza alguna. Así, es bastante conocido que estamos ante una situación próxima de recesión de la economía global, y que esto no garantiza, repetimos, un avance hacia la democracia, hacia la búsqueda de un modelo más inclusivo, pues puede ocurrir todo lo contrario. Desde esa visión negativa del nuevo orden posible, volvemos a Gambia quien afirma que: "La recesión agravará los problemas sociales e inducirá políticas reaccionarias para afectar derechos históricamente conquistados y mejorar las condiciones de reproducción de la búsqueda de ganancias y acumulación de capitales", en ese sentido hay que estar claros, que en esta partida los dueños del capital global, no están dispuestos a perder, y si es necesaria una guerra, la financiarán con todo el gusto y todo su capital, que demás está decirlo, está teñido de sangre desde hace ya un buen tiempo.

La guerra comercial tiende a acelerarse y profundizarse, en ese sentido para Toni Timoner, ha llegado el fin de globalización tal y como la conocemos, "Asia y Occidente se aíslan mutuamente. Cae un telón de acero económico sobre el mundo". Además de esta aseveración, Timoner advierte que serán suspendidos todos los acuerdos internacionales por el cambio climático, esto por la preocupación de los Estados por estabilizar las economías y por las bajas del crudo a escala global, hasta que ocurra nuevamente una catástrofe medioambiental que permita reanudar dichos acuerdos. para entonces, será muy tarde, afirma el autor. En ese mismo orden de ideas, Franco Vielma asegura que: "Las placas tectónicas de la política apelan a una tendencia en que las relaciones internacionales también estarán marcadas por el "repliegue" de la gobernanza desde los países "hacia adentro", de manera acompasada al desmembramiento de la globalización como hoy la conocemos.

Vamos a ver cambios importantes en el concierto internacional. No es la primera vez que sucede, y este fenomeno ya se ha analizado con bastante seriedad. Stiglitz (2006), habla de una inversión (en el sentido de contracción) de la globalización, como ya ha ocurrió en ocasiones anteriores en el siglo XX, por ejemplo al final de la primera guerra mundial, cuando con la emergencia de los nacionalismos, se le dio preponderancia al rol de los Estado-Nación para el desarrollo de los países y sus economías.

De todas las muchas opiniones que se encuentran sobre el impacto de la crisis del Cornoavirus a escala global, hay algunas más catastrofistas que otras. En ese sentido, encontramos a Daniel Estulin, quien no escatima en afirmar la debacle del sistema, asegurando que estamos ante un colapso total de la economía planetaria, y que los ojos del poder global están puestos en el manejo que China está teniendo ante esta situación sanitaria, tanto en términos sociales como en el restablecimiento de la "normalidad" de su economía. Y se pregunta: ¿Podrá la Reserva Federal con su emisión monetaria recuperar la economía?: "¿La Reserva Federal? No tienen solución. Bretton Woods está en su lecho de muerte. El globalismo también está muerto. ¿Lo siguiente? Regionalización de las economías mundiales. ¿Y luego? Ciudades-Estado de más de 30 millones de personas. De esta forma lanza su sentencia de que ha llegado el final del capitalismo, cosa que, en honor a la verdad, nos parece apresurada sentenciarla en un mundo sumergido en una dinámica extremadamente compleja y peligrosa para la humanidad, porque sabemos que hay más de un psicópata poderoso que entiende a la guerra, como una solución óptima para salir airosos de esta situación de crisis global. La Guerra sería el final de la historia de la humanidad en el planeta tierra. En términos generales,recordemos además que el capitalismo tiene una capacidad importante de mutación y de adaptación hacia nuevos retos que se le presenten, y pondrá todo su arsenal creativo y genocida para no morir en esta convulsión global.


La Vida Humana en riesgo, y la posibilidad de un retroceso histórico.


Una imagen épica en este momento es la de varios mandatarios de países que pertenecen a la Eurozona, quienes han denunciado en las cámaras de televisión, en locuciones oficiales, el falso discurso de la solidaridad europea, que la mal llamada unión, no sirvió para la solidaridad, y que por el contrario siempre fue funcional a la acumulación de capital y la expoliación de las naciones débiles integrantes de dicho acuerdo, por medio de políticas leoninas de parte de organismos crediticios que en vez de ayudar al desarrollo de estos países, han sumergido a poblaciones enteras a la más extrema pobreza. Este "gigante" con pies de arena, será el primero en desmoronarse después de la crisis, y con él, la reconfiguración de la geopolítica global, pues de seguro, le seguirán en su destino instituciones promotoras de miseria, como el Fondo Monetario Internacional, que ha demostrado ser la cloaca más inhumana existente en el planeta. Las bases de las nuevas relaciones internacionales estarán puestas en la defensa de la vida, si la humanidad aprende con inteligencia el mensaje que está detrás de la crisis global, que el Covid-19 ha generado.

Para Santiago Alba Rico, "lo que estamos viviendo no es una guerra, es una catástrofe", y pone esto en el tapete, porque en una guerra hay dos bandos visibles, en ese sentido surgen más preguntas, por ejemplo, si es una guerra, hay que precisar, ¿quiénes pelean? ¿ante qué se enfrentan? ¿cuál es el trasfondo de la lucha? ¿Quiénes son los malos, y quiénes los buenos? ¿Quiénes son los aliados y los enemigos? ¿Quiénes son las victimas y quiénes los victimarios? Nosotros creemos que estas preguntas deben responderse con mucha serenidad. Compartimos la afirmación de que la humanidad en la actualidad atraviesa por una catástrofe, pero esa catástrofe es producto de una guerra del gran capital transnacional a la vida humana. La Guerra no es contra el Covid-19, que es un ente que no se ve, y que por el contrario lo portan seres humanos, que en definitiva son las victimas; esto hay que saberlo diferenciar y ponerlo en su justa y clara dimensión, para evitar una locura xenófoba o de fobia en contra de la propia humanidad, este última potencialmente portadora del virus. No podemos permitirnos más miedos en contra de la propia humanidad, victima de esta crisis, eso sería catastrófico en este contexto de caos, en el que que se pretende también desarrollar un desmembramiento de las estructuras sociales que nos hacen humanos.

Puede que estemos ante la posibilidad de criminalizar los acercamientos humanos, los besos y los abrazos, y eso sería verdaderamente devastador para la esencia de lo humano. Para Santiago Alba Rico: "Un virus no es un enemigo consciente y malvado, es inherente a la propia vida. Lo terrible es construir sociedades ajenas e ignorantes de que los virus, la enfermedad, la mala cosecha o la tempestad existen". Hay que tener la claridad para identificar, quienes representan un peligro para la reproducción de la vida humana sobre el planeta tierra.

El debate de estos tiempos, además de complejo, está cargado de valores, y queda claro, quienes defienden la vida y quienes de forma asombrosa apuestan incluso por una especie de ley de selección natural, que evidentemente privilegiará a las clases dominantes. Perspectivas de todo tipo surgen en estos tiempos, desde las más reaccionarias hasta las más sublimes en cuanto a lo hermoso, a lo humano, y vendrán muchos levantamientos en cada rincón del planeta, todos en defensa del medio ambiente, de la democracia, del trabajo, de la educación, el mundo en las venideras décadas va a exigir (...) más y mejor sanidad pública, más Estado, más política fiscal expansiva cuando acechan las dificultades, más economía real y, sobre todo, dar mucha más importancia a los asuntos verdaderamente imprescindibles para la vida humana.

El discurso del miedo seguirá su cause por parte de la élite global, solo que ahora, no es el del terrorismo iniciado luego del ataque a las torres gemelas en el 2001, ahora el "metarrelato" apuntará hacia un enemigo invisible, los virus; por tanto la humanidad debe tener en cuenta, que será esta la nueva arma del miedo, por medio de éste proceder serán restringidas las libertades de la población humana, por medio de éste meta-lenguaje serán desmovilizadas las luchas de los pueblos por los Derechos Humanos, de esta forma se pretende instalar el gobierno global sin objeción alguna por parte de las fuerzas antisistémicas.


Un mundo que ya no aguanta tutelajes, sanciones, ni la tiranía del hegemón en decadencia.


Recibimos con regocijo la noticia de que se empiezan a abrir caminos hacia la verdad, pues a nuestro juicio Bachelet da un paso importante, comienza aceptar la criminalidad de las medidas arbitrarias impuestas a Venezuela. El día 24 de Marzo del 2020, la alta comisionada de las Naciones Unidas Para los Derechos Humanos, reconoce que las mal llamadas sanciones además de ser unilaterales y coercitivas, son un impedimento para los países que las padecen, no solo para afrontar la situación de crisis que se presenta a escala global, sino además convirtiéndose en una limitante para el desarrollo de la normalidad de cualquier nación. Para nuestro país, por ejemplo, se convierte en un absurdo la arquitectónica global, que le sirve más a los intereses del imperialismo que a nosotros como nación Soberana, lo mismo están pensando regiones enteras del planeta, que pretenden consolidar procesos políticos soberanos, dónde prive el principio de la autodeterminación de los pueblos, y que encuentran en el andamiaje global una forma de cohersión arbitraria por parte del gran hegemón del capital global. Para Bachelet, quien conoce a profundidad sobre el tema de la salud: "Es fundamental que se evite el colapso de los sistemas sanitarios nacionales, habida cuenta de la explosiva repercusión que eso podría tener en términos de muerte, sufrimiento y ampliación del contagio", en el marco de la crisis del Covid19, ignorando las tremendas secuelas que dichas sanciones arbitrarias generan socialmente a lo interno de estas naciones. ¿Es que la vida ahora es más importante que antes?, o ¿es acaso que los enfermos de ahora son prioridad y los de hace apenas unos meses forman parte de las estadísticas de los daños colaterales de una guerra por consolidar la hegemonía global a costa de lo que sea?

El asunto es tal, que ya varios países sancionados, como es el caso de Irán, le endilgan la responsabilidad de sus muertos a causa del Covid19, a las sanciones impuestas por los Estados Unidos, pues la limitante para acceder a insumos médicos ha generado una situación mucho más aguda a lo interno de las fronteras del país Persa. En ese sentido, si bien es cierto que es imposible que una nación produzca todos los bienes de consumo que necesita para la reproducción de la vida, es necesario volver a potenciar la economía real a escala regional, y dejar de lado el crecimiento financiero inorgánico, el cual va a parar a muy pocas manos, además a quedado demostrado que en momentos de crisis como estos, no sirve para afrontar situaciones difíciles, pues como capital privado, hacen de éste, sus dueños, uso y abuso. Veamos, que el problema es multifactorial, tiene que ver con la salud, con el alimento, con el transporte, con los recursos naturales, con la industria, con el vestido, con muchas esferas de la vida. Stiglitz, dice que:


La Globalización -integración más estrecha de los países del mundo- ha dado lugar a la necesidad de más acción colectiva, para que la población y los países actúen unidos con el fin de resolver sus problemas comunes. Existen demasiados problemas -comercio, capital, medio ambiente- que solo pueden abordarse desde una perspectiva global. Pero aunque el Estado-Nación se ha visto debilitado, todavía tienen que crearse a escala internacional las instituciones globales democráticas que puedan ocuparse de manera eficaz de los problemas que la globalización -Liberal- ha generado

(Stiglitz. 2006, p. 48) (las Negritas son nuestras)


Supondrán algunos que hacer convenios multilaterales a escala regional en el concierto internacional, bastará para construir un nuevo modelo civilizatorio, nosotros estamos convencidos, que ese será sólo el paso inicial, necesario, pero inicial, pues para avanzar con firmeza en esa transformación. Es impostergable adentrarnos en la vieja discusión sobre la sociedad civil, el Estado y las relaciones sociales que se re-producen a su interior, porque la nueva sociedad debe surgir desde una profunda critica a la lógica del capital, y la misma debe emerger desde el corazón de las comunidades comprometidas con la vida, la democracia, la autodeterminación y la liberación de los seres humanos.


PNF en Psicología Social, UPTM/

Pensamiento en Caliente


Referencias:



Para Leer más:


miércoles, 18 de marzo de 2020

Le tenemos asco al FMI, a su plata y a sus intenciones neocoloniales.

 


Por: Carlos Rivas.


El debate desatado en las últimas horas, es un debate importante para el país, para la revolución, es apasionante y candente. Nos parece maravilloso que esta puerta esté abierta, para de esta forma dar cuenta de la posibilidad real de construir nuevos modelos societales. 


He leído atentamente las diversas ideas respecto al préstamos solicitado al FMI de parte del gobierno de Venezuela, y en principio, hay que reconocer que no siempre en política, 2+2 es igual a cuatro, que en política siempre se deben tomar en cuenta no solo el camino trazado, sino las brechas existentes para llegar al objetivo, si es que le damos preponderancia al objetivo y no al proceso. Llegar al llegadero a cuenta de lo que sea, de artimañas y artilugios estratégicos que nos invitan a ceder sobre algunos principios, hay que mirarlo con sumo cuidado, pues hay un hilo muy fino, que cuando se rompe estamos en el plano del gatopardismo, que por lo general, ya en ese plano, no podemos sino ver derrumbarse la esperanza revolucionaria.


El gobierno encuentra en la situación global actual, una oportunidad para lanzarse en esta aventura de pedirle al enemigo histórico un préstamo lapidario para el futuro de la patria. Hace un año, con la crisis energética que afectó y afecta actualmente el sistema eléctrico, ni por el carrizo se planteó esta posibilidad, pues no había ningún horizonte "estratégico" del cual podríamos sacar algún beneficio político en el contexto geopolítico global. Aunque creo que la cosa es más simple, hay conciencia de que ante una situación de emergencia médica el Estado Venezolano en la actualidad no cuenta con los recursos suficientes para sortear cualquier dificultad de este tipo.

Miremos lo siguiente, entendiendo que en política, no todo es en blanco y negro, sin embargo, esta visión "ultra estratégica" no puede ser la escusa para la renuncia de algunos principios fundamentales, no olvidemos que estamos jugando con los artífices del sistema, fueron ellos los que crearon el juego, ellos también crearon las trampas. 


Miren estas perlitas, que están andando en el sentimiento chavista, y en aquello que se llama la teoría del juego. 


1. Venimos del caracazo, 1989 fue una revuelta popular ante las políticas Neoliberales, las cuales junto con el FMI generaron un clima de abandono del pueblo. 

2. Chávez fue lo que fue, porque cuestionó en profundidad toda la política financiera del FMI y sus instrumentos para la dependencia. 

3. En el juego hay un rival, que creo el juego y la trampa, y está siempre pensando, incluso no duerme, haciendo esfuerzos para desaparecer el proyecto bolivariano. 

4. Estamos jugando en su tablero, o mejor dicho queremos entrar a una fiesta planificada por ellos, donde ellos ponen la música y las bebidas. Hasta el protocolo.

5. Si no buscamos plata urgentemente no podremos atender a los afectados por el COVID-19, y las consecuencias inmediatas pueden ser catastróficas.


En ese sentido, Los creadores del juego pueden: 


 A. Negarnos la plata, que necesitamos? Sí, y habrá que hacer un mea culpa, para evaluar por qué llegamos a este punto, el Covid 19 es la gota que rebasa el vaso, y hay que actuar, y para ello se necesitan recursos con urgencia, sumado a que, como dicen algunos analistas, el gobierno venezolano de esta forma puede seguir acumulando pruebas para presentarlas ante la corte internacional en la que se introdujo la demanda de violación de los derechos humanos por parte de los EEUU hacia nuestra nación. Cosa que no garantiza absolutamente nada, ellos son dueños de esos instrumentos legales, y una sentencia a nuestro favor, es casi un imposible. Recuerden ellos hicieron el juego. 

B. Nos aprueban el crédito, y pueden ocurrir tres cosas: 

B1. Levantan el bloqueo para generar la dinámica óptima que según los protocolos internacionales, son necesarios para asumir tales compromisos. Esto creyendo que estamos negociando con candy candy, y los ositos cariñosos. Si fuera así, nadie garantiza que no se generarán políticas leoninas para imponernos nuevas sanciones agresivas que imposibiliten el cumplimiento de dichos compromisos y ahí si es verdad que nos agarra el sin naríz. Ellos hacen la trampa. 

B2. Nos aprueban el crédito y no levantan las medidas unilaterales, nos endeudan, nos hipotecan y nos sumergen nuevamente en una espiral ya superada por nosotros, vuelven los tiempos de la deuda eterna, ahora con un leiv motiv real, para iniciar una invasión a causa del "mal uso" de esos recursos. Sería la estocada maestra, pero del imperio. 

B3. Que Se reparta como la gran torta, en el supuesto de que haya un pacto interno, y que los sectores pactantes pidan cada uno su trozo de la torta, teniendo el pueblo que pagar las consecuencias, dejando en evidencia una traición absoluta hacia el pueblo y la revolución, cosa que no creemos que ocurra, no por que en el gobierno no haya gente que hable de burguesía revolucionaria, o no ande quitándole tierras a los campesinos y a las comunas para devolvérsela a los terratenientes, o que no existan funcionarios públicos hablando muy rimbombantemente sobre privatizaciones y esas pajas que ya superamos en este país con la llegada de la revolución bolivariana, sino porque, cómo lo dijo el comandante Chávez, está Revolución Llegó Para No Traicionar más Nunca Al Pueblo. Ahhh otra cosa, Por ejemplo, El efecto Macri, ha sido devastador para la Argentina, y eso que era pana de los que hacen el juego. ¿A nosotros que nos queda?. 

B3.1 Le dan el préstamos a Guaidó, que es el presidente que ellos reconocen, y la deuda la tiene que asumir el país y nos joden por ahí. El Che decía, al imperio ni tantico así!!! 


El nuevo orden mundial, no pasa por legitimar las instrucciones de la muerte y la dependencia de las naciones del mundo, pedirle al FMI es condenar al proyecto revolucionario, es tener la vista corta, puesta en las viejas instituciones del orden mundial. Hay que abrir nuevas brechas, hay que mirar al Sur global desde nuevas perspectivas de la resistencia, hay que volver a Chávez y desarrollar la idea del mundo plurinuclear. Nada que venga del FMI puede ser bueno para nuestros pueblos, y si bien necesitamos recursos para actuar ante la crisis médica que se avecina, hay que hacer un esfuerzo por conseguirlos por medio de convenios políticos con nuestros aliados estratégicos en el mundo.


Que bueno que el debate está en plena candela, y aunque NO estamos de acuerdo en pedirle al enemigo ni agua, tenemos derecho a dudar, a decir que no, pero también tenemos el deber de mirar los horizontes de lucha, y más importante aún es ver de qué manera afrontamos la crisis sanitaria que se avecina y de qué forma salvamos el mayor número de vidas posibles. 


PNF psicología social/pensamiento en caliente.