miércoles, 20 de julio de 2016
domingo, 17 de julio de 2016
¿Dónde está el sujeto histórico político? Por Lourdes Contreras
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| Nawseas. Afiches para la campaña “Somos” en conmemoración de los 2 años de la siembra del Comandante Hugo R. Chávez |
viernes, 1 de julio de 2016
La Guerra Mediática. Entender o no entender... eso es el dilema.
Entender o no entender… eso es el dilema.
Fernando Buen Abad Domínguez
Rebelión/Universidad de la Filosofía
"Estamos a Tiempo"
Pronunció Walter Martínez[1] el "Discurso de Orden"[2] en la entrega de los premios de periodismo 2016 en la República Bolivariana de Venezuela. Walter fue receptor de tal premio, una vez más, por sus aportes al periodismo latinoamericano y a la "Batalla de las Ideas", también con herramientas de comunicación e incluso dentro de los llamados "mass media". Es imposible reseñar el total de los temas tratados en tal discurso pero es indispensable subrayar uno de ellos que es preocupación permanente de Martínez y tema obligado para un continente acosado por las bases militares y las "bases mediáticas" que operan con toda impunidad e impudicia: La Guerra Mediática o de "cuarta generación". En "pleno desarrollo" (Walter Martínez Ipse dixit).
Lo que en la ceremonia de premiación tuvo formato de "conferencia magistral", cumplió con volver a martillar sobre un yunque de principios y de acciones donde es necesario labrar el plan conjunto de los pueblos revolucionarios hacia un frente de unidad para la defensa y para la vanguardia de la comunicación emancipada y emancipadora. La "Guerra Mediática" no es una ficción de mentes conspirativas, no es una pesadilla hija de la indigestión, no es un ataque paranoico ni es un destilado de morbos pensados para vender miedos rentables. Aunque a no pocos les parezca exagerado, inverosímil o inaceptable.
Todas las formas del énfasis y todas las tácticas y estrategias discursivas (pertinentes al formato expositivo desplegado por Walter Martínez) fueron usadas para abrir cabezas y despejar nubarrones… la Guerra Mediática está en marcha y sólo faltó tomar por las solapas a los asistentes y sacudirlos para reiterar lo urgente y alarmante de la situación enredada con nuestras debilidades y nuestras confusiones que, a granel, generan frenos, desvíos y extravíos costosos, peligrosos y suicidas. Una y otra vez el acento en el discurso de Walter Martínez tuvo referencias en las fuentes de información militar pero fue escrupuloso en esclarecer la importancia excluyente la amalgama cívico-militar, de la movilización popular y su carácter revolucionario inspirado por las ideas y la práctica de Hugo Chávez y su apuesta por el socialismo.
En ese discurso no hubo tiempo suficiente para profundizar, eso lo advirtió el propio Walter desde el principio y su advertencia no fue un simple gesto de cortesía, por el contrario, fue una ventana al realmente enorme problema y un alerta pertinaz para entender la dimensión exacta de una Guerra súper-dinámica que se nos va de las manos, de nos va de la vista se nos va y nos inundad incluso cuando nos "entretenemos" con la "tele". Y más allá de las limitaciones del tiempo y de propio formato de la exposición, quedó bien claro que es urgente asumir esa Guerra Mediática como una prioridad de investigación y como urgencia de acción en momentos en que se llenan los imaginarios con el terrorismo mediático basado, por ejemplo, en convencernos de que la década ganada llegó a su "fin de ciclo". Que la Revolución no es Permanente.
Aunque parezca increíble, a pesar de las miles de evidencias y consecuencias que la Guerra Mediática ha tatuado en nuestra Historia reciente, todavía no es materia obligatoria ni agenda prioritaria en los centros de enseñanza ni en los frentes de lucha. Exculpemos a las excepciones. Todavía es necesario tocar miles de puertas y no pocas veces soportar algunos gestos de fastidio por insistir en la obligación de tomar en serio todo plan de ataque mediático para saquearnos y explotarnos mientras nos convencen de que lo "hacen por nuestro bien" y de que debemos estar agradecidos cuando nos humillan y cuando nos ahogan con mentiras, ignorancia e ideología chatarra. Historia, por cierto, nada nueva.
No entender la importancia de la Guerra Mediática, no comprender su extensión y duración, sus escenarios visibles e invisibles, sus bases materiales y sus bases subjetivas, sus escuelas, sus tradiciones teóricas, sus bibliotecas y sus centros de investigación… es tan irresponsable y tan suicida que no nos quedará margen de lamento ni tiempo para lloriquear las consecuencias que imaginamos y las que no. Eso lo sabe Walter Martínez y por eso insiste, como se debe, en hacer de su insistencia militancia y persistencia que, con su estilo y con su historia, abre oídos donde otros no pueden.
No entender la importancia de la Guerra Mediática, no combatirla y no derrotarla, pone en evidencia un flanco débil, un descuido, una banalización o una falta de conciencia que no podemos permitirnos más tiempo. No nos ha servido la improvisación, no nos ha servido el voluntarismo, no nos ha servido el auto-halago, no nos ha servido el empirismo… ya nos han derrotado incesantemente. Los pueblos cuentan con fuerzas inmensas para ganar la Guerra Mediática, hay muchas experiencias y muchas ansias sólo nos falta derrotar la des-organización y la crisis de dirección. Es verdad "Estamos a tiempo" y por eso no hay tiempo que perder.
@FBuenAbad
miércoles, 29 de junio de 2016
Semiótica de las Noticias Burguesas
La semiótica no es un campo indemne en la disputa del sentido.
Fernando Buen Abad Domínguez
Rebelión/Universidad de la Filosofía
Eso que llaman "noticieros" (en las máquinas de guerra ideológica llamadas "mass media") son unidades de combate en la disputa semiótica que el capitalismo impone para deformar y manipular la realidad su conocimiento y su enunciación. La garantía de éxito radica en la lógica de los monopolios y en la repetición -hasta la náusea- del canon de estulticia refinado con chatarra ideológica. Silenciar a todos para imponer una sola voz. Formatear cerebros con moldes de mansedumbre. ¿Quiere el enemigo de clase mantenernos bien informados? ¿Para qué? ¿Según quién?
Todavía cuesta trabajo (a no pocos) aceptar que vivimos bajo los proyectiles ideológicos de una guerra mediática, incesante y multifacética, abierta de "par en par" para hacernos aceptar, sin reparos, el mundo como nos los imponen… para obligarnos a financiar sus maquinarias de mentiras y aceptarlos con aplausos y sumisión desde el alma. Aunque es verdad que los destinatarios no son "robot" que acepta linealmente toda basura que le impone, es igualmente cierto que la mentalidad de los pueblos está secuestrada entre jaulas de falacias monopólicas donde el pensamiento crítico se persigue, se sataniza y se ridiculiza. Es, tal cual, una guerra asimétrica. Y desde luego no se ignora que las masas están fermentando, también, su emancipación informativa. No aceptar que se trata de una Guerra nos condena a la ignominia y al silencio.
Dicho de otro modo, la complejidad semiótica de las noticias burguesas radica en la sofisticación ideológica y tecnológica de las mentiras y las calumnias tejidas con protagonistas de ocasión y blindaje de sus (por definición) corruptelas de forma y fondo. Su "maná" es el linchamiento de los líderes sociales y la neutralización de las movilizaciones populares. Es su orgasmo represor consuetudinario. Pagan mucho dinero por lograr eso. Y todo es reductible a la mercancía (las propias noticias lo son) en su mercado de competencias que a fuego abierto, con horarios precisos, disparan contra la población hasta derrumbar todo bastión democratizador del derecho a la información y a la comunicación. Una "tomografía computada" de las noticias deja ver el catálogo completo de las taras con que se fabrica el "equilibrio" informativo que siempre se cae hacia la derecha.
Esa disputa por la producción de sentido en las "noticias" tiene ingredientes que se repiten al antojo de los escenarios en los que se lucha para reprimir u omitir al enemigo de clase que incomode al libre ejercicio del hurto contra el producto del trabajo. Es producto barnizado con alguna fuente de ilusionismo, individualismo y egolatría burguesa; teñido por la moral de la propiedad privada y de su fetiche multiforme en las mercancías. Es un gran ejército para defensa de la propiedad privada.
Si la noticia burguesa sirve para algo eso se reduce a convertirlas en expedientes de canalladas serviles al interés más aberrante y no importa que se trate de "noticias del espectáculo", "noticias rojas", "deportivas"… junto a su ser mercantil que se basa en su poder de espejismo distorsivo siempre. Sólo se salva el éxito burgués, sus dueños y sus sirvientes. Todo lo demás es carne del infierno dantesco en el que el proletariado ha de batirse entre detritus de "periodistas". Cada día todas las horas. Y sentir la satisfacción de "estar bien informado" por el enemigo de clase.
A mañana tarde y noche la disputa (la guerra noticiosa) por dominar las herramientas de producción de sentido se nutre con misiles de táctica y estrategia burguesa. Quede eso bien claro. Ninguna semiótica que se precie, ha de estar al margen de esta guerra y de su alma mater la lucha de clases camuflada como "noticia". No hay duda. La ética burguesa es rigurosa y no tiene fronteras. Especialmente en el campo de las ganancias. Sus más destacados adalides son los que más pagan por mentir y los que más se aplauden a sí mismos. Incluso con premios y ovaciones académicas de mercado. Cumplen con su deber disciplinadamente, como soldados cuya precisión de ataque y odio de clase se entretejen para mostrarse "ecuánimes", "informados", "neutrales" y "profesionales". En el alma de la noticia, en su estructura interna la mentalidad burguesa sólo aspira a dar un golpe certero, un crimen perfecto, una puñalada ideológica que anule al destinatario. Que esconda la lucha de clases y haga invisible toda fuerza transformadora en manos de los pueblos revolucionarios. La forma y el género son sólo coartadas para desplegar munición y asegurarse territorios de todo tipo.
En esto tenemos mucho por hacer comenzando por reconocer nuestras debilidades revolucionarias en materia de producción de información. Es frente concreto de batalla la batalla de las ideas emancipadoras de las noticias. Es frente concreto desmontar sus diccionarios y sus vocabularios, mayormente tributarios de anglicismos léxicos e ideológicos. Es frente de disputa la sintaxis, el orden de las ideas, los valores y las prioridades para la acción y las formas de enunciar la transformación del mundo y al mundo mismo en todos sus espacios. Contra la sintaxis paupérrima con que la burguesía pregona sus verdades de escuelita bobalicona y contra la pedantería de los dueños del dinero. Tenemos el desafío de romper el cerco monopólico que viola todos los preceptos y leyes del mundo incluidas las leyes de comunicación que creó Ecuador, Venezuela y Argentina, que se atrevieron a soñar la democratización de los medios y la desmonopolización de sus feudos "mediáticos". Eso sí es noticia.
@FBuenAbad
martes, 21 de junio de 2016
¿Dónde está el sujeto histórico político?
Participación de Miguel Hernández, poeta y productor audiovisual merideño en la EPC, escuela popular de comunicación, para el seminario Conocimiento pertinente para América Latina, Casa del Costurero, Mérida, 2016
domingo, 19 de junio de 2016
El nuevo “COCO” para la burguesía.
sábado, 4 de junio de 2016
Una aventura comunera (y II)
Por Xavier Rodríguez (Vocero Casa del Costurero)
En ese andar, se parieron muchas ideas para visibilizar a la comuna, pero concretamente, para ayudar, para colaborar en el proceso de entender qué carajo es una comuna, qué carajo no es una comuna, desde las prácticas alejadas de fórmulas mágicas, desde su espacio tiempo, desde la asamblea, desde sus críticas a un estado cada vez más lejano a la construcción del socialismo, desde las críticas a una dirigencia torpe, ciega, sorda y muda, de vivir a Chávez en el cuerpo, desde cada territorio.
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| La posibilidad de encontrarnos, de juntarnos, para conspirar... |
Comenzamos a transitar los mismos caminos que nos habían llamado al comienzo, pero ahora en los camiones de la Empresa Gran Comunal de Producción, Distribución y Consumo de Alimentos, un parto en mitad de la tormenta, que busca consolidar muchos esfuerzos en materia productiva frente al tumor cancerígeno que representa el estado petrolero rentista.
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| Pinzón |
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| Mercado campesino a cielo abierto en el corredor comunal Characot Apirat donde se ubica ala comuna Macho Capaz |
| El compa Adan Martínez |










