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jueves, 3 de junio de 2021

Consejo Orientador y Espirales de Acción.

 Casa del Costurero.


Hoy, 17 de mayo del año 2021 reunidos en las instalaciones de la Casa del Costurero, a las 5:30pm, acordamos conformar el Consejo orientador de la casa, como orgánica de coordinación colectiva.

Acordamos los siguientes principios de convivencia:

Principios:

  1. Construcción colectiva.
  2. Intercambio de experiencias.
  3. Diálogo de saberes.
  4. Solidaridad.
  5. Autogestión.
  6. Eficiencia en la gestión productiva.
  7. Apoyo, respeto y conocimiento mutuo.
  8. Disciplina.
  9. Crítica y autocrítica.
  10. Pertinencia con respecto a los valores revolucionarios.
  11. Coherencia entre el decir y el hacer.
  12. Autonomía y soberanía.
  13. Bioética y defensa de la vida.

Así mismo, aporbamos el siguiente reglamento como un ejercicio ético de nuestra militancia y de nuestro proceso comunitario. En este sentido, acordamos el siguiente reglamento:

Reglamento:

1) Se define el consejo orientador como un órgano disciplinario y contralor, para hacer seguimiento a los procesos internos. Cuya gestión se efectuará por un período de 6 meses. De carácter rotativo. En conjunto con las espirales de acción precisan las planificaciones propuestas. Precisa a quienes son responsables de espiral.

2) Se define la asamblea interna organizacional como un espacio para la planificación y construcción de políticas públicas, dentro del colectivo es un espacio vinculante.

3) Definimos nuestro horizonte de lucha como la creación de un modelo con mayor equidad, anti patriarcal, en beneficio de las infancias, donde se promueve el rescate de nuestras raíces culturales a través del proyecto integral comunitario.

4) Se propone una reunión mensual evaluativa con toda la orgánica, donde participa el consejo orientador y las espirales de acción, la propuesta es el último lunes de cada mes.

5) Se reafirma la reunión semanal de los lunes, 3 de la tarde, como un espacio para consolidar el trabajo de las espirales de acción y la conformación de sus equipos.

6) Se reafirma la convocatoria permanente, promoviendo un proceso de caracterización según cada espiral de acción.

7) Se establece como obligatorio la formación en colectivo a través de la comunidad de aprendizaje, heredera de la Escuela popular de comunicación, así como la génesis de la Escuela de formación Nuestra Comuna bicentenaria 16 de septiembre, plasmada a través del proyecto formativo comunal propuesto por la Casa del Costurero, la Multiversidad. Es decir, cualquier colectivo e individualidad que quiera hacer uso de Espacios y organizar trabajo debe ser parte de nuestro proceso formativo.

8) Se acuerda promover un modelo de gestión productiva en favor de los pueblos, con un carácter autonómico, anticolonial y anti neoliberal.

9) Se acuerda que la gestión de los espacios de la casa es de carácter rotativo, con responsabilidades equitativas, los cuales no pueden ser objeto de privatización, propiedad individual y/o vitalicia.

 10) Lo no resuelto en este reglamento, será definido en la asamblea del consejo orientador y de las espirales de acción.


Firman conformidad según la asamblea y sus acuerdos.

En torno a la línea editorial de la Casa del Costurero

 

Sistematizador: Xavier Rodríguez


Principios:

Construcción colectiva.

Intercambio de experiencias.

Diálogo de saberes.

Solidaridad.

Autogestión.

Eficiencia en la gestión productiva.

Apoyo, respeto y conocimiento mutuo.

Disciplina.

Crítica y autocrítica.

Pertinencia con respecto a los valores revolucionarios.

Coherencia entre el decir y el hacer.


Precisiones éticas:

  1. En asamblea del 29 de agosto de 2020 se decidió por mayoría el uso de una línea editorial para todas las redes sociales de la casa del costurero, así como para la radio.

  2. Una línea editorial apegada a la Ley de Responsabilidad Social en Radio y Televisión.

  3. Lograr construir un política de medios que parta de la integralidad del colectivo (EPS / Cultura / Formativo).

  4. Donde la toma de decisiones sea transparente, dialógica y asamblearia.

  5. Donde los roles y tareas realizados son de carácter autogestionado, voluntario, rotativo y revocatorio entre sus participantes.

  6. Cada productor o productora se hace responsable por su discurso, declaraciones y acciones, siempre en cumplimiento de los acuerdos de la asamblea de la radio.

  7. La construcción de de una política coherente pasa por reconocer la diversidad del universo comunitario.

  8. Coordinemos una política editorial donde quepan todas las posibilidades de participación, todas las visiones de país, pero cuya dirección siempre sea desde la izquierda y desde abajo, desde las formas del pueblo.

  9. Nuestra Raíz radio se propone como expresión del encuentro consciente de personas y colectivos que reivindican el derecho a la libre autodeterminación de los pueblos. Por tanto debe lograr siempre la mayor interacción con el escucha (audiencia, oyente).

  10. Utiliza un lenguaje que no reproduce las desigualdades de género y que reconoce las centenares de lenguas y dialectos de los pueblos preexistentes al proceso colonizador que invadió Nuestramérica.

  11. Parte un principio orientador: “La comunidad necesita una radio donde pueda escucharse”

  12. No realiza coberturas proselitistas ni se convierte en el instrumento de propaganda de un partido, organización, candidata/o o funcionario/a de gobierno.

  13. Raíz radio, así como nuestras redes sociales, deben pensarse con las categorías y códigos estéticos en consonancia con el barrio. En ese sentido, no se piensa como un medio para el entretenimiento.

  14. Debe procurarse un discurso acorde al momento histórico, así como un enfoque crítico.

  15. Nuestra línea editorial debe estar en constante actualización.

  16. En caso del incumplimiento o transgresión de los principios acá expresados, se suspenderá al productor o productora, de manera definida (de una a cuatro semanas) o indefenida, según la gravedad del caso.

miércoles, 1 de febrero de 2017

Del ser de la modernidad al ser de liberación nuestro-americano. Por Carlos García.




Hace algunos años atrás, en un viaje por la piel de Nuestra América, emergió en mi, la necesidad de des-cubrir otros mundos de vida cotidianos, o cómo dice Peteco Caravajal “otros cielos, otras aguas, otros pueblos, otras miradas” que habitan en cada uno de los territorios de nuestro continente. En tal viaje, fui encontrándome con pueblos enteros, con historias y mundos que no existían para mí anteriormente, porque el mundo de vida cotidiano en el que fui constituido, negó y encubrió todas aquellas otras realidades, pero que desde el sentir eran para mi familiares. 


El encuentro con otros pueblos y mundos de vida en aquél viaje me invitaron a comenzar a ad-mirarme (ir más allá de lo que se mira) e iniciar otro viaje, el de la búsqueda de ése que soy en cada caso. En el periplo inciado y que tal vez lleve la vida entera, he dado cuenta que mi modo de ser obedece a una impostura, a un ser impuesto desde afuera y calzado forzosamente, para hacer de mí, un ser que no soy. Ése ser que no soy, es el ser de la modernidad que todos tenemos alojado de alguna manera, y que nunca termina de ajustarse completamente, y es porque ése ser, propio del mundo de vida europeo, en nuestro caso es impuesto, inoculado, no responde a nuestra realidad, es decir, en el fondo estamos siendo algo que no somos.

¿Por qué pasa esto? Porque la modernidad nunca fue un proceso integrador. Nunca pretendió encontrarse con otros pueblos, otras razones distintas a la suya, nunca pretendió hacer uso de su logos, su razón, para dia-logar y fusionarse, no. Desde la colonización, hubo un encubrimiento y negación de otros mundos de vida y realidades, -mundos de vida y realidades- que subyacen en cada uno de nosotros por ser el fruto de la mezcla de distintos pueblos en los últimos quinientos años.


Traigo a la memoria y al corazón, el recuerdo de una escena que me invitó a mirar-me y admirar-me en el mundo desde otro lugar; es el recuerdo vivo de haberme cruzado con una familia del mundo andino, quechua, que tenían tres hijos pequeños. Recuerdo el intento de diálogo a través de las miradas entre los niños y yo, había timidez hasta que decidí acercarme, y jugar con ellos, en seguida pude acercarme a hablar con su madre y padre, quienes me preguntaron de dónde era, respondí y les conté de mi periplo, me mostraron su gratitud y me invitaron a su comunidad, para que así pudiera conocerlos; conocer a sus abuelos, sus tíos, su gente, su historia y a los nuevos que iban a continuar su historia. Me invitaron a “hacer lazos” como me dijeron, entramados, encuentros. Comento esto porque esa escena me mostró la importancia que tiene la comunidad y la familia para el mundo andino. Su identidad, su ser constitutivo como personas e historias es el de la comunidad, el ser comunitario que aloja todo su mundo de vida.

En cambio, el imágo, el modelo, o imagen referencial que tenemos nosotros ha sido el inyectado a trocha y mocha por el mito de la modernidad, mito que reproducimos en la vida cotidiana.

Todos somos obligados de alguna manera a perseguir el sueño de la modernidad ¿o pesadilla?, es decir, el desarrollo, el progreso, trabajo, reconocimiento por la institucionalidad burguesa, todos queremos convertirnos, en ingenieros, arquitectos, maestros, abogados, científicos y así acceder al mundo de vida hegemónico de la modernidad-capitalista. Todos somos empujados a transitar por el consumo, el mercado, el negocio, y para ello hay que jugar al orden impuesto por tal mundo de vida “universalizado” que es la explotación de la vida como mercancía de consumo, y la cosificación de los afectos y vínculos.

De modo que para la modernidad y la constitución de su ser, fue necesario la destrucción de todo ser comunitario, familiar, porque sencillamente no le servía para instalar su orden. Necesitó entonces de relaciones y vínculos instrumentales, utilitarios, es decir, asumir todo como objetos y no sujetos. Es el ser del ego cónquiro que constituyó el mundo de vida occidental.

Para el neo-liberalismo que es la fase más acentuada de la modernidad capitalista, cada vez más le interesa generar un tipo de humanidad pertinente a su lógica. Y para perpetuar su lógica necesita de seres atomizados que no les interese el ser con otros, le interesa una humanidad de soledades que teman al otro y al futuro junto a otros, porque para esta lógica el mit dasein (ser ahí junto a otro) es sinónimo de desgracia, atraso y pérdida de “oportunidades”

La continuación y reproducción del ser moderno, nos va empobreciendo la vida, la pone en peligro, porque el ego cónquiro, saquea, domina y des-compromete, destruye las condiciones de vida de toda la faz de la tierra y nos condena a la soledad.

¿Cuál es la tarea que nos toca para constituir otro mundo a esta generación del presente?

Parece que en primer lugar necesitamos revisar nuestra historia, saber de dónde venimos, desde la historia personal de cada quien que va entretejiendose con la historia de cada pueblo y viceversa, porque somos sujetos constituidos por historias, vínculos y recuerdos.

La tarea a la que somos convocados a partir de ahora es a constituir el ser de liberación, y ése ser es comunitario y para que haya comunidad debe haber otros modos de vinculación con nosotros mismos, con los otros y el mundo, es decir, somos convocados desde el lugar de la vida diaria, desde la relación íntima a ser eso que necesitamos de cara a otro mundo. Es ir constituyendo, en nuestro caso, lo que la modernidad-capitalista ha destruido y niega: la familia y la comunidad. El desafío para nosotros, entonces, es vincularnos de modo distinto con nosotros, con los otros y con el mundo, con el cuidado y la ternura como praxis para la reproducción de la vida y desde la unidad mínima para constituir comunidad que es la pareja en una relación sujeto-sujeto.

La liberación para nosotros, los pauperizados del mundo es poder desde este lugar de mezclas, dolores y esperanzas, comenzar a constituir el ser comunitario nuestro-americano, es decir, constituir la solidaridad y el amor desde el encuentro con el otro, y para ello nos toca apelar a lo negado de otros pueblos que también somos. La familia y la comunidad es entonces el sostén que permitirá desde otro lugar constituir las nuevas prácticas para el mundo que nos toca construir.



martes, 13 de septiembre de 2016

¿Hasta dónde hay procesos de conquista y de colonización del mundo de vida del ser latinoamericano? Por Carlos García.



Revisarnos es una tarea a la que le solemos huir,  saber cómo hemos llegado a ser lo que somos para construir e inaugurar un proceso de transformación o ¿transustanciación? se torna vital, más que necesario. Nuestra historia, la negada, la oprimida, la oculta y la rechazada por nosotros mismos, nos clama desde nuestro sentir, la manifestación abierta de su ser inconforme, permanentemente latente. ¿Cuánto de negro, de indio, de blanco marginado, de campesino tenemos?  ¿O somos?.

Cuando era pequeño, en las peleas con mi hermano, mi forma de descalificarlo era decirle: negro o indio, o burlarme del ser campesino. Estos descalificativos reproducidos por mí, y escuchados en un medio de vida cotidiano (desde la escuela, hasta en la familia) negaban lo que en mi caso soy: hijo de padres y abuelos provenientes del campo, afrodescendientes y migraciones. Soy directamente la conjunción de aquello, de lo que unos más que otros somos, una mezcla que históricamente es ocultada y negada.


En el fondo tenemos el anhelo de liberarnos, de tener autonomía, de poder manifestarnos, pero no sabemos qué o quién se quiere manifestar dentro de nosotros, ni de qué o quién debemos liberarnos. ¿Dicha confusión aparece por ser nosotros el fruto de la cultura de la violencia, hijos malinches huérfanos de una cultura violada y un ego fálico violador, dominador? ¿Cualquiera de nosotros no cargamos simultáneamente  la cultura violada, negada y el ego fálico dominante que llegó a estas tierras con Colón, Cortés, Pizarro o Juan Rodríguez Suarez? ¿Desde pequeños no somos incluidos dentro de la santa cultura occidental para reproducir la cultura de la conquista, del ego conquiro?.

Desde pequeños somos incluidos en un mundo institucional que reproduce al ego fálico machista. Estudiamos en escuelas donde en nuestra relación con el otro, está siempre la competencia, prima un modo de relación yuxtapuesto, el amo y esclavo, profesor y alumno, jefe y subordinado, patrón y obrero. Nos paseamos la vida, cotidianamente entre instituciones de carácter vertical con formas de “comunicarse” ¿o comunicados?,  que van de arriba hacia-abajo. Es el yo conquistador, superior que da la palabra, que la sacramenta, es el Cortés, el europeo, el cogito institucionalizado que desconoce a la madre cultura, a las prácticas cotidianas no formales y que asume al otro como lo mismo, lo suplementario de un dios llamado progreso y al cual hay que servir.

En la vida cotidiana reproducimos la verticalidad en nombre de la eficiencia y la eficacia, la disciplina y el orden, nos conformamos en estructuras de organización jerarquizadas, escuela, universidades, ministerios, empresas, corporaciones, partidos. Las instituciones formales hechas para el control, encarnan el espíritu de dominio, en ellas uno termina ajustándose inertemente a su forma de ser y funcionar. Pocas veces allí hay integración, pues está implica el reconocimiento del otro y eso empuja a modificaciones de sus formas de relación.

A la luz de lo femenino podemos dar parto a algo nuevo, la lógica de lo femenino posee la actitud del cuidado, de la vulnerabilidad, de la cooperación, ¿una ontología de la biofília, la solidaridad?  En el mundo de vida cotidiano, empapado por el ego machista, oprimimos lo femenino y emulamos lo machista como una actitud ante la vida y los otros. No hay diferencia en que mujeres u hombres asuman los espacios de poder, pues para poder sobre-vivir en dichos espacios, hay que reproducir la voluntad de poder propia del ego fálico.

El ego fálico es ya una actitud, una ontología de la conquista, un yo conquistador que es cultura, vínculos, formas de ser, de pensar, de sentir y de hacer que se reproducen por todos lados. ¿Cuánto de discurso europeo moderno queremos emular? ¿Cuánto en querer ser reconocidos por el poder, por la modernidad, por la institucionalidad europeo-moderna-colonizadora anhelamos cotidianamente?  ¿Acaso no perseguimos títulos (las actuales cédulas del gracias al sacar de la modernidad  neoliberal) que es una manera de blanquearnos socialmente? ¿Cuánto de pesadilla del hombre blanco en querer ser jefe, mandar sobre otros y tener poder alojamos en nuestro ser? ¿Lo ocultamos, lo negamos, o decimos que no somos eso y lo depositamos afuera, en el otro, en ese otro que somos nos-otros y negamos? ¿Acaso nuestra racionalidad no será la justificadora voz interiorizada del ego fálico?

Al parecer la colonización histórica del cuerpo, del espíritu y de todo nuestro mundo de vida puede ser trascendida, pero no desde la modernidad, habrá que buscar-nos en otros lugares, en otras ontologías, en otra forma de ser, que también somos nos-otros.

¿Acaso no soñamos cosas que simplemente la razón, esa forma europea de dar cuenta del mundo  no puede explicar y que sabemos tienen un significado?

¿Podrá el miedo en ir más allá que la modernidad mantenernos colonizados y dominados?

¿Nos arriesgaremos a viajar por los bordes de la razón?

lunes, 1 de agosto de 2016

¿Dónde está el sujeto histórico político? Por Xavier Rodríguez



Un sujeto político que no es homogéneo, cuya base ideal y material están en constante contradicción, cuyos relatos de bienestar, miedo, avance o retroceso son muy distintos (por diversos factores, modus vivendi, lugar de residencia, grupo etario, en cualquier caso, el elemento territorial es bastante determinante).

Una sujeta que fue eminentemente educada por los medios, que cree en los relatos transmediáticos, pero consulta el pulso de la calle cual oráculo, para valorar las situaciones presentes en la cotidianidad.

Un sujeto, básicamente, alienado, desclasado pero con posibilidades de encontrarse en comunidad, cuyo afán de lucro, trasciende su posibilidad  de organización.

Héctor Poleo. Ocáso.

domingo, 17 de julio de 2016

¿Dónde está el sujeto histórico político? Por Lourdes Contreras


Para construir el comunismo, simultáneamente con
la base material hay que hacer al hombre nuevo”
Ernesto “Che” Guevara.

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Presidente no decaiga, no se rinda. Si yo debo cortarle las patas de mis muebles para hacer leña y cocinar, lo hago, pero usted Presidente no se rinda. Palabras más, palabras menos, esto fue lo que le dijo una señora de un barrio de Caracas al Presidente Chávez durante el paro petrolero realizado por la derecha de Venezuela entre finales del año 2002 y principio del 2003, en donde la escasez de gas doméstico, gasolina y alimentos entre otros, golpeó al país.

Estamos ante la presencia de una mujer, de un sujeto histórico, que con conciencia, con la dignidad en alto, en la lucha por un mundo mejor , se abrogó ser la voz de los muchos para apoyar al líder y defender las libertades, sus derechos individuales, los derechos colectivos y la justicia social, los cuales constituyen algunos de los elementos esenciales de un humanismo integral.

Hoy año 2016, Venezuela vuelve a vivir de manera más profunda y compleja otro ataque implacable en contra de nuestra economía y al tiempo se crea desestabilización política y terror psicológico, llámese guerra. Necesario es retomar con ímpetu y fuerza nuestro papel de sujetos revolucionarios (identificado como pueblo—sujeto, vanguardia—masas) o ser el vanguardismo, asumiendo el protagonismo natural en movimientos sociales, colectivos, individualidades, como punta de lanza, tomando nuestra responsabilidad ante la propia historia, que nos permita irnos construyendo a nosotros mismos como hombres nuevos, como sujetos históricos y políticos para la construcción de ese otro mundo posible.

Sin embargo, es necesario reflexionar con mayor rigurosidad acerca del bien común, de la la misma justicia social, como la realización práctica del individuo como sujeto de la historia, para que impulse dentro de nuestras filas revolucionarias la convicción profunda que desde lo político – ideológico y social han de ser la alternativa al sistema capitalista de dominación, que para ser vanguardia se ha de luchar por un cambio cultural, social, portando así un proyecto para una nueva sociedad en torno a los valores de la libertad, la diversidad, la pluralidad, la justicia, la igualdad y la dignidad del ser humano.

Necesario es recordar las palabras de Chávez en su última alocución, el 08 de diciembre de 2012, quien dio su vida por hacer una revolución socialista en permanente reflexión filosófica del mundo: “Patriotas de Venezuela, hombres y mujeres, rodilla en tierra; unidad, unidad, unidad de los patriotas”.

Si entendemos la cultura como los procesos de producción y transmisión de sentidos que constituyen el universo simbólico de los individuos, los grupos sociales y la sociedad en su conjunto, entonces las izquierdas y el sujeto histórico que buscamos desarrollar, deben desplegar sus capacidades, creatividad e imaginación para configurar contraculturas y espacios culturales anti-sistema, alternativos al sistema, que contribuyan a producir y transmitir sentidos y bienes simbólicos que apunten hacia la realización, desde las relaciones cotidianas y hasta las relaciones sociales, económicas y políticas estructuradas en torno a los valores de la libertad, la diversidad, la pluralidad, la justicia, la igualdad y la dignidad del ser humano.


Nawseas. Afiches para la campaña “Somos” en conmemoración de los 2 años de la siembra del Comandante Hugo R. Chávez
Nawseas. Afiches para la campaña “Somos” en conmemoración de los 2 años de la siembra del Comandante Hugo R. Chávez

sábado, 28 de mayo de 2016

Una aventura comunera (I)


Por Xavier Rodríguez (Vocero Casa del Costurero)

Hace unos años me invitaron a participar en unos encuentros monte adentro. En el corazón rural de una Mérida, donde me decían que la gente venía hilando un tejido social, juntándose para construir organización. Entusiasmado con conocer a esa gente, con pocos datos sobre los mencionados, pero con unas fechas precisas en el cronograma, nos dispusimos a visitar la población de Mesa Bolívar para el séptimo encuentro de un movimiento de invisibles.



La invitación nos llegó en medio de los debates calientes de la EPC1.


El loguito diseñado por la gente del Comando Creativo, mil abrazos y mil gracias!!!



Cuando digo invisibles me refiero a una comunidad de venezolanos y venezolanas afines al proyecto comunal, mediáticamente opacados o fuera del foco de los grandes relatos periodísticos a los que nos han acostumbrado. Estos invisibles, sin embargo, son constructores de poder. Lo cual me hace recordar las palabras de LeonardoBoff cuando dibuja esa figura donde varias manos se entrelazan, buscando ayudarse entre sí, solidariamente, como el que comparte la fuerza que se va amasando. Muchos pares de manos suman, además, varios miles de pies, que caminan, incluso desde el anonimato hacia el horizonte común.



En Mesa Bolívar dicen que se disfruta de la oscuridad, ya que una vez al año al caer la tarde, todas las luces eléctricas se apagan y el cielo se colma de fuegos artificiales, le llaman la festividad del Apagón, y contrario al conductismo de la vida moderna, esta gente disfruta del teatro de sombras al calor de las velitas y mecheros.


Mesa Bolívar


Esta tierra rica en producción cafetalera nos recibió un mes de marzo en la escuela básica del poblado, donde se desarrollaron varias mesas de trabajo simultáneas para edificar las diversas aristas del entramado comunal. Nosotros dimos nuestro aporte a una mesa que en principio era de telecomunicaciones, pero que la dinámica asamblearia terminó por instituir como de formación y comunicación. Nuestro aporte desde entonces ha sido caminar juntxs realizando distintas cayapas comunicacionales2. Y claro que pusimos varias manos en esa brega, nos pusimos a la orden, acompañándonos en días y noches de construcción, en soles y lunas donde el niño y el viejo, la campesina y el activista se fueron descubriendo, encomunad@s.

Por aquellos días arreciaba la desaparición de productos en los anaqueles de los supermercados, hablo del 2014, año aciago en lo mediático, pero reconfortante en lo organizativo, en lo real. Y sin embargo, estábamos en mitad de toneladas de alimentos, producidos por las manos de estos seres invisibles que nos alimentaban y nos igualaban sin distinciones de ningún tipo. Recuerdo que se grabaron a estxs compañerxs y se produjeron este y este corto donde su reclamo se volvía posible.


Emergía, por momentos, un país que asegurarás conoces, porque quizás has mirado sus paisajes, y has estado en su geografía, como quien transita detenidamente. Pero que para efecto de la mediática trasnacional carece de relevancia, sencillamente no existe.

Ese país cuenta la historia de unas miradas que emergen desde espacios diversos de resistencia. Resistencia ante el mal gobierno, ante el vasallaje histórico, ante el imperialismo, ante el neoliberalismo depredador, ante quienes buscan truncar las iniciativas de organización en el pueblo, incluso, ante nuestros vicios culturales más arraigados.




1 La Escuela Popular de Comunicación, totalmente al margen de la legalidad, surgida en el corazón del Barrio Santa Elena de la ciudad de Mérida. En los espacios de una casa tomada por el pueblo organizado, conocida como el Costurero, la Casa de los Sueños Emancipatorios. Allí, según mentaban las malas lenguas, dizque estaban construyendo poder popular. La escuela, en ejercicio actualmente, funciona como punto de encuentro de personalidades y colectivos ligados al andar comunicacional, desde un enfoque liberador, con un énfasis en la producción cooperativa. Mucha gente ha pasado por estas aulas abiertas, desde que los compas de Tatuy Tv nos invitaron a formar parte de este experimento.


2 Cayapa comunicacional: Proceso de educación popular en un territorio determinado, que busca compartir saberes y experiencias en medios comunitarios, alternativos o populares, que se traduzcan en productos comunicacionales concretos, micros radiales, notas de prensa, fotografías, videos, radio bocina, entre otros. La construcción de varias cayapas ha permitido conformar una red de reporteros en distintos corredores comunales del Estado Bolivariano de Mérida. Su expresión más inmediata es el programa radial llamado Común Red Comunal de Noticias transmitido por 13 emisoras radiales.

jueves, 13 de agosto de 2015

Travesía de la solidaridad

Por Xavier Rodríguez*

Que el calor y la solidaridad sean compañeros inseparables en nuestra memoria, podría parecer una arbitrariedad, pero si el caso que nos convoca comienza tomando la ruta Panamericana del Estado Mérida, donde entre camaradería y diálogo, militantes de dos continentes, se reúnen a conocerse y comprender la historia y escenarios de lucha comunes, bien podríamos señalar, que en esta nave terrícola todos somos hermanos. Todos los que transitamos el camino de los desposeídos y sentimos que la emancipación es materia obligatoria en la maestría que cursamos para graduarnos de humanos.

Aunque han abandonado la Mérida bolivariana, l@s compas de la brigada internacionalista de Askapena, continúan su periplo por la tierra de los hijos e hijas de Bolívar, llevando a cabo una labor de sensibilización sobre la actual situación de opresión y vulneración sistemática de los derechos humanos por parte del Estado Español. La cooperación y solidaridad que reclama su causa autonomista tiene su génesis en las condiciones más básicas de la entrega revolucionaria, el amor a la libertad y la oposición más férrea hacia quienes la confiscan en nombre de la democracia.

Fue muy grato el breve compartir que tuvimos, signado por el diálogo y por una curiosidad, no menos profunda que la atención que los vascos demostraron al compartir con comuneros pertenecientes al Corredor Comunal Agroecológico Aroma del Cacao. Algunos de los temas que se trataron en el primer sitio donde nos esperaban −el Infocentro de Santa Elena de Arenales− estuvieron ligados a la conformación de la comuna, sobre su lugar en el mapa actual geopolítico venezolano, sobre la producción comunal y los mercados agrícolas itinerantes, así como la puesta en marcha de la Empresa Gran Comunal de Producción y distribución de Alimentos, uno de los proyectos más importantes que actualmente impulsa la Red Nacional de Comuneros.


Encuentro entre comuneras y brigadistas de Askapena. Textilera Elena Frías de Chávez. Mérida, Venezuela

Proseguimos la ruta hasta llegar a la Textilera Elena Frías de Chávez, donde un grupo de mujeres combatientes se han organizado para dirigir dicha fábrica, con aparatos de última generación y con insumos recién traídos de Bolivia, fruto de los convenios solidarios establecidos entre nuestro país y la noble tierra de Evo. A estas mujeres incansables les esperan días y noches de arduo trabajo para surtir la demanda de uniformes, que desde ya, diversos colectivos populares y planteles educacionales les han solicitado. Antes de abandonar la textilera, observo con detenimiento un conjunto de hilos de distintos colores que se van amalgamando hasta formar una figura de bordado, y me pregunto si la imagen no será acaso una ilustración precisa de la diversidad que conforma al chavismo.


Comunera bordando

La última parada antes de regresar a Mérida es en casa de la señora Carmen Márquez productora de cacao en la población de Rio Perdido, donde la muestra de su producción sirve de preámbulo a nuestra partida. Es el elixir de los dioses hecho materia en la tierra, producido por manos expertas, empoderadas, que a sus 86 años continúan amasando bombones y tabletas de fino cacao, además de un ponche altamente recomendado y licores de frutas de la localidad que humildemente ofrece a la venta. El sol de mediodía nos escolta hasta el siguiente destino de nuestro itinerario: La Casa del Costurero.



La señora Carmen Márquez, productora
Allí se realiza el foro donde se exponen los propósitos de la gesta libertaria vasca, nobles propósitos que los acompañan de ida y vuelta en un periplo finito pero con una causa sin un final vislumbrado, solo la lucha es compañera fiel en todos los escenarios posibles. El auditorio que pudo escucharlos se interesó por su causa y bien supo corresponder con preguntas e ideas, el gran esfuerzo que estos brigadistas hacen para lograr un sueño de los muchos, que son necesarios soñar para mantener la llama de la rebelión encendida y en marcha.

Foro en la Casa del Costurero, Mérida, Venezuela.

Un bicentenario de historias y gestas nos conforman en múltiples encuentros solidarios, como aquel de Bolívar y Petion, primero epistolar y luego consolidado en una visita crucial para la historia de este continente. Son los espíritus libertarios que rondan a quienes asumimos la difícil y hermosa tarea de ir haciendo caminos. Son los llamados a deslastrarnos de vicios y temores, que nos invitan ser radicales a toda costa, pues de eso van las Revoluciones.

*Vocero de la Escuela Popular de Comunicación
Casa del Costurero

martes, 23 de junio de 2015

Un sistema de comunicación comunero

Por Xavier Rodríguez*

A lxs comunerxs que participaron en el 1er campamento comunicacional de comuneros en San Antonio de los Altos, por su poderosa capacidad de transformación.

Un sistema de comunicación comunero que no reproduzca la lógica del capital y la cultura del espectáculo, que no busque restaurar el capitalismo, por el contrario, que se convierta en su ángel exterminador.

Un sistema de comunicación que no sea un fin en sí mismo, que defienda y construya la comuna desde sus planteamientos y acciones, desde su espacio tiempo comunero, que el socialismo sea carne y verbo.

Un sistema de comunicación integrado por comuneros y comuneras, por activistas debidamente formados al calor de las luchas, coherentes entre el decir y el hacer, eficaces y cuidadosos con respecto a la defensa de la revolución bolivariana, suspicaces ante cualquier forma de infiltración enemiga en las filas revolucionarias por parte del imperialismo.

Un sistema de comunicación no partidista, aunque sus militantes provengan de las bases de los partidos aliados de la revolución bolivariana y de los movimientos sociales de toda Nuestra América.

Un sistema de comunicación amplio, con apertura de criterios y métodos eminentemente populares, no sectario, que busque sumar colectivos e individualidades como una forma de aniquilar a las cúpulas y oportunistas que desvirtúan el poder.

Un sistema de comunicación que construya un discurso germinado en la verdad, eminentemente parresiasta, crítico, dador de la nueva hegemonía comunal.

Un sistema de comunicación que nace de la subjetividad chavista, del nuevo sujeto histórico encarnado en el marco de una crisis medioambiental sin precedentes. Un sujeto ético con voluntad de poder, mujer y hombre nuevo necesarios para ejercer la revolución global. Un sujeto ético que reconstruye la espiritualidad necesaria para transformar cada día la revolución con una capacidad imaginante sin precedentes.

Un sistema de comunicación para la emancipación y la liberación, que no coloque todos sus fuerzas en lo mediático, sino que pueda construir las palabras, los gestos y las voces necesarias para ser cada vez mejores humanos.


Un sistema de comunicación que invite a pensar y amar, que no estimule el odio entre los pueblos, que reproduzca los mapas sin fronteras, que dignifique el Sur de los oprimidos y eche a volar la dignidad rebelde. Que de ser necesario critique y destruya la palabra sistema y plantee el nuevo vocablo, el nuevo fuego, la voz de mando insurgente, sin patriarcas, sin opresores. Una invitación a la vida con equidad y  justicia, con la comunicación originaria.



*Vocero de la Escuela Popular de Comunicación
Casa del Costurero de los Sueños Emancipatorios Eulogio Paredes
Mérida, Venezuela

martes, 16 de junio de 2015

Transnacionalización y ocupación del Esequibo: lo que hay detrás

por Franco Vielma

La disputa entre Venezuela y Guyana con respecto al Esequibo ha dado un giro significativo con el inicio de la transnacionalización del territorio y el mar territorial en disputa. Lo que sigue es una descripción de las cuestiones más profundas al respecto.
En 2013 las autoridades venezolanas detuvieron el barco Teknik Perdana con cinco ciudadanos estadounidenses a bordo. El buque llevaba a cabo una exploración en aguas disputadas por Venezuela y Guyana. El barco detenido era de exploración petrolera y operada por la compañía estadounidense Anadarko Petroleum Corp. Navegaba cerca de la isla de Margarita, realizando actividades de "sísmica", que no es otra cosa que la exploración y cuantificación de recursos hidrocarburos. Las autoridades venezolanas justificaron sus acciones diciendo que el buque detenido había entrado en nuestras aguas territoriales sin nuestro permiso.
El gobierno de Guyana acusó a la Armada venezolana de detener en sus aguas al barco y calificó el incidente de "amenaza para la paz" en la región. La cancillería guyanesa "condenó enérgicamente" el suceso ocurrido en aguas disputadas entre ambos países sudamericanos. Caracas rechazó a su vez las acusaciones de Guyana de que una de sus patrullas hiciera una detención en aguas guyanesas y, al contrario, le pidió una "explicación satisfactoria" al gobierno vecino por permitir el tránsito de embarcaciones en las que consideran aguas de su Zona Económica Exclusiva.
Este evento fue referencia a lo que ha sido un giro en la política de Guyana, que ahora se apresta al aprovechamiento de recursos en territorios y aguas que los venezolanos consideramos como nuestros, despojados de nuestro país por Reino Unido mediante el Laudo Arbitral de París en 1899.
Los recursos en la Guayana Esequiba
Según una publicación en el sitio web del Departamento de Estado de Estados Unidos, con actualización en febrero de este año, se reseña la existencia de una cuenca petrolera conjunta Guyana-Surinam, la cual tiene, según cifras aportadas por The United States Geological Survey (Servicio de Geología de Estados Unidos; Usgs, por sus siglas en inglés), el potencial de ser "la segunda reserva en cuencas inexploradas del mundo" sobre la estimación (hasta la fecha) de unas reservas probables de "15 mil millones de reservas de petróleo recuperable y unos 42 billones de pies cúbicos de gas". No se especifica, al menos en esta fuente, si tales reservas se encuentran concentradas en aguas o en tierra firme.
EEUU, por medio de su "cabeza de playa" Exxon Mobil, y de la mano del nuevo gobierno de Guyana, dirigido por David Arthur Granger (un general retirado formado en Reino Unido y con cursos en EEUU), asumen la tarea concreta de explotar las aguas en reclamación, enmarcando tales actividades en la política estratégica energética norteamericana.
Según lo señalado desde el Departamento de Estado Norteamericano, existe una colaboración activa entre Guyana y EEUU para tales fines. De acuerdo al plan de trabajo del Energy Governance and Capacity Initiative (Egci) –una instancia para el abordaje de la política energética transnacional norteamericana–, Guyana y EEUU han desarrollado un plan de trabajo que consiste en el ofrecimiento del gobierno de Estados Unidos "de una amplia gama de asistencia técnica y creación de capacidad para Guyana, la cual busca desarrollar regímenes financieros y regulatorios a los fines de solucionar problemas de capacidad de dirección que maximicen el potencial de desarrollo de los recursos potenciales de petróleo y gas en alta mar".
Dicho de otra manera, se trata de una política del gobierno de Estados Unidos la explotación y transnacionalización sistemática del Esequibo, prestando todos los recursos financieros y técnicos para eso. Pero esta situación comprende complejidades de mayor amplitud. La disputa global por los recursos naturales es uno de los elementos más significativos de la dinámica del capitalismo contemporáneo y de su lógica de acumulación. América del Sur es un espacio importante de esta disputa por la dimensión de las reservas de recursos estratégicos que posee y por su condición histórica de ser una región exportadora de materias primas. Guyana no escapa a esta realidad.
Guyana entra al concierto de naciones como país "poseedor de hidrocarburos", articulándose de manera concreta con la política estratégica norteamericana de abordaje y control de materias primas y energía, previsto así en su "National Security Estrategic Plan 2012" que proyecta a EEUU como centro de poder sobre las fuentes fundamentales a escala planetaria. Sólo en el aspecto de los hidrocarburos Guyana pasa a ser un elemento de particular interés norteamericano, descontándose con esta afirmación las posibilidades de aprovechamiento por parte de EEUU de los recursos minerales estratégicos que también se encuentran en el Esequibo, como el coltán, el uranio y el oro, cuyos volúmenes en la región no han sido determinados pública y transparentemente.
La transnacionalización y ocupación del Esequibo
Guyana delega a una potencia y a una corporación extraterritorial la explotación de recursos en disputa con Venezuela, y esto reviste una importante polémica dadas sus inconsistencias legales. En 1966, Venezuela y Guyana firmaron el Acuerdo de Ginebra, único acuerdo vigente que rige la negociación binacional sobre los territorios en reclamación. El Acuerdo de Ginebra es un acuerdo transitorio para llegar a una solución definitiva, muchos lo definen como "un acuerdo para llegar a un acuerdo", y aunque invalida el laudo de 1899, se mantiene el statu quo que de él derivó. Por lo tanto, el área en reclamación por Venezuela se encuentra bajo la autoridad del gobierno de Guyana hasta que no se resuelva algo diferente conforme al Tratado. Sobre esta interpretación, Guyana justifica la legalidad de la explotación de recursos en las aguas y tierras en disputa.
Pero por otro lado, el mismo Acuerdo de Ginebra dispone la creación de una Comisión Mixta binacional, que en estos momentos se encuentra desactivada. Guyana ha tenido mucho que ver en la inexistencia de dicha comisión actualmente, dado que ella ejecuta un marco de decisiones y competencias que contravienen el interés de Guyana de explotar recursos naturales en la zona en reclamación.
Una de las competencias fundamentales de dicha Comisión es la de activar lo dispuesto en el artículo V, numeral 2, del acuerdo vigente, el cual se hace referencia a la creación de "derechos de soberanía en dichos territorios". La explotación de recursos en un territorio sería, por cuestiones del derecho internacional comparado, un ejercicio del "derecho a la soberanía". Sin una Comisión Mixta que autorice tales actos, la explotación de recursos en el Esequibo es espúrea. La Comisión Mixta refrendaría las decisiones acordadas con la firma de los mandatarios de ambos países.
EEUU por medio de Exxon Mobil asume el aprovechamiento de mares y recursos en disputa. Sobre la vulneración de la soberanía venezolana y de la integridad territorial de Venezuela, Mónica Bruckmann explica las cuestiones de fondo en una de sus publicaciones sobre recursos naturales y geopolítica: "La disputa global por los recursos naturales y su gestión económica y científica, abre un amplio campo de intereses en conflicto en la región evidenciando, por lo menos, dos proyectos en choque: la afirmación de la soberanía como base para el desarrollo nacional e integración regional y la reorganización de los intereses hegemónicos de Estados Unidos en el continente".
El reacomodo de EEUU en Sudamérica se produce ahora afianzando su "Área de Seguridad Energética", ahora proyectándose hacia el atlántico venezolano, pues las aguas en las que Exxon realiza labores han sido decretadas como áreas de Defensa Integral Marítima Atlántica de Venezuela, según decreto publicado el pasado 27 de mayo, emitido por el Gobierno venezolano como respuesta equivalente a la disposición de Guyana de aprovechar recursos en disputa.
Pero la complejidad de esta situación comprende también las particularidades de Exxon Mobil en su abordaje y posicionamiento financiero, logístico, tecnológico y operacional en las aguas venezolanas violentadas. Exxon es una transnacional mundialmente conocida por operar en territorios ocupados, en disputa o en guerra civil. Mientras en Irak, Saddam Hussein era perseguido para ser capturado y ejecutado, Exxon ya colocaba sus activos para desarrollar operaciones de la mano de Halliburton. En Libia son acusados de prestar apoyo operacional y mantener colaboración con mercenarios que hoy controlan las instalaciones petroleras de dicho país. Las denuncias son incontables.
Exxon suele realizar operaciones acompañándose de un "componente de seguridad". Un eufemismo para lo que es poner en el terreno a fuerzas mercenarias paramilitares. Esto apunta a la enorme posibilidad de la colocación de fuerzas paramilitares extraterritoriales en las aguas venezolanas ocupadas y en los puntos de apoyo en tierra.
Por otro lado, como suele pasar en los acuerdos macropetroleros que EEUU realiza con los países poseedores del crudo, casi toda explotación de cuencas vírgenes (como es el caso de las aguas del Esequibo) implica la expansión y prolongación de las áreas de explotación. Esto infiere la posibilidad del desarrollo de nuevas áreas de exploración y posterior explotación en tierra firme en un corto plazo, vale decir, en las áreas de tierra firme de la zona en reclamación. Si Exxon amplía sus capacidades logísticas en el terreno, así lo hará su componente de seguridad, lo cual constituiría de hecho la abierta ocupación paramilitar norteamericana del Esequibo.
Casi todos los acuerdos petroleros desarrollados por EEUU traen consigo el componente militar. Es decir, estamos ante la probabilidad no sólo de la ocupación paramilitar y transnacionalización del Esequibo, sino también de su ocupación por fuerzas convencionales norteamericanas.
La política estratégica de seguridad norteamericana prevista en su "National Estrategic Security Plan 2012" supone la "protección" y "aseguramiento" de los activos de EEUU a escala intercontinental. El mencionado plan consiste en un manual a ejecutarse a nivel global, que señala la atribución de EEUU de actuar en favor de la protección de los bienes y personas públicos y privados estadounidenses en todo el mundo contra cualquier amenaza declarada o súbita. Bajo esta legislación EEUU actúa violando aguas territoriales en todo el mundo. Así actúan en el Cuerno de África contra la piratería somalí, con el frecuente empleo de la fuerza si uno de sus activos se ve comprometido.
Dicho de otra manera: si Venezuela vuelve a detener alguna embarcación gringa en nuestra Área de Seguridad Integral Marítima Atlántica que pretenda extraer recursos, la armada norteamericana se asume legalmente facultada para actuar con el uso de la fuerza. Y he ahí la cuestión de fondo: un escenario bélico es más probable con el propio EEUU que con la misma Guyana, la cual carece por sí sola de ciertos activos militares para ocupar y asegurar palmo a palmo las aguas en disputa.
Otra cuestión a considerar es la probable expansión de las áreas de aprovechamiento ilícito de los recursos del Esequibo, hasta las cercanías del río Esequibo, la línea de demarcación natural fundamental que delimita los territorios en disputa. Es muy probable que esto suceda con la colocación del componente paramilitar y con la colocación de elementos de las fuerzas regulares norteamericanas, léase bien, con bases militares a tres minutos de vuelo hasta Ciudad Bolívar y a 20 minutos hasta Caracas. Nos referimos al escenario de flanquear a Venezuela por el Atlántico y por el oriente venezolano, con el empleo de nuestro Esequibo como portaviones y base de operaciones con proyección a las áreas de aseguramiento energético venezolano, como la Faja Petrolífera del Orinoco.
En un preámbulo belicista de ocupación y usurpación de nuestros territorios, en Venezuela asumimos tomar las armas de la política, la razón y la historia a cuestas. Pero la situación está cambiando, nos quieren hacer "pisar el peine" de la guerra. También otra cosa es cierta: no son estos tiempos aquellos en los que Andrés Eloy Blanco señaló que habíamos perdido una quinta parte de nuestro territorio "sin disparar un solo tiro".