viernes, 25 de mayo de 2018

Materiales de la Casa del Costurero

Saludos, por acá enviamos algunos materiales para el debate y la difusión del trabajo que venimos realizando en la casa del costurero de los sueños emancipatorios "Eulogio Paredes", un espacio para la construcción de alternativas antisistémicas, que sirvan de apoyo a los procesos de liberación popular... si desean contactarnos pueden hacerlo por medio del carlos_rivas_45@hotmail.com o por el 04267269308.





En la parroquia Domingo Peña de la ciudad de Mérida, una casa recuperada con el trabajo de la comunidad se convierte en símbolo de las luchas populares por la transformación de la sociedad venezolana. La Casa del Costurero de los sueños emancipatorios "Eulogio Paredes" es espacio para la organización y el desarrollo del barrio Santa Elena.

https://www.youtube.com/watch?v=Y4ongAxKv78





Trabajo realizado por los miembros del taller en producción de cine. El costurero in-surge como un espacio para la consolidación de los autogobiernos locales y la profundización de la revolución Bolivariana... desde Santa Elena para el Mundo...

https://www.youtube.com/watch?v=Rta_30fkVWo



Después de más de tres años de ardua lucha colectiva por la recuperación de la Casa del Costurero Eulogio Paredes, espacio vital de encuentro, debate y tejido social en Mérida, se inaugura la biblioteca comunitaria para la emancipación popular "Trino Borges", quien como historiador comprometido con la pedagogía popular, ha sido el principal colaborador de esta iniciativa. Orgulloso por el pequeño homenaje que le hemos rendido al darle su nombre a esta biblioteca, en grato conversatorio destacó la vital importancia de la lectura colectiva en nuestra sociedad, resaltando el deber de amar a los libros, pues no son cualquier objeto, sino uno muy particular, que según el comandante Fidel constituyen parte de los bienes espirituales de la humanidad.

https://www.youtube.com/watch?v=bGaf8MftO-c






Primera producción de pan:

https://www.youtube.com/watch?v=Q7FwljJG7tU





Santa Elena, Mérida Venezuela, está la casa del costurero, una experiencia comunal donde se produce una nueva subjetividad, además se hace pan y arepas de harina de trigo, aquí les dejamos un humilde documental hecho a pulso y con mucho cariño, que se difunda por la patria grande y sirva de herramienta para el fortalecimiento de la conciencia popular transformadora:

https://www.youtube.com/watch?v=uqxxcxs32OA




Nuestro Blog: http://epccasadelcosturero.blogspot.com/




viernes, 18 de mayo de 2018

NUESTRO COMPROMISO ES CON LA LIBERACIÓN.

Distintos procesos están ocurriendo en el seno del poder popular, desde lo organizativo, desde lo creador, la gente en Venezuela construye alternativas emancipatorias, lo interesante de todo esto es obeservar, cómo desde lo pequeño se viene construyendo otro mundo, o mejor dicho un mundo en el que quepan todos los mundos posibles, una democracia del mercado, cuando ponemos a éste último al servicio de la gente y no al revés, una democracia popular, cuando la gente se asume protagonista de su propio proceso proceso organizativo. La Liberación en marcha, no el libre mercado propugnado por una élite que no supo dar respuestas a las demandas históricas de las mayorías. 

En esta entrega presentamos el Documental: PAN PAL PUEBLO, DE LA CASA DEL COSTURERO. una experiencia de verdad, que se perfila como un referente en el Estado Mérida, y que nos brinda la posibilidad de reflexionar sobre los procesos que la gente viene construyendo en períodos de crisis. 


para ver el Documental pinche el siguiente Link: 


https://www.youtube.com/watch?v=uqxxcxs32OA&feature=youtu.be




esperamos que sirva para la reflexión y el debate.

lunes, 5 de marzo de 2018

EN LA CASA DEL COSTURERO HOMENAJEARÁN A LAS MUJERES EL 9 DE MARZO



Este viernes 9 de marzo de 2018, a partir de las 7:30 pm se celebrará el Día de la Mujer, en la Casa del Costurero, frente a la plaza de Santa Elena de Mérida, con cantos, danzas y performances, haciendo un sincero reconocimiento a las féminas de toda Venezuela, por sostener con amor al mundo, aportando cualidades positivas, practicando diversos oficios, profesiones y ocupaciones.
La Casa del Costurero es un espacio comunitario y multicultural, desde donde se promueve la participación en entornos educativos, formativos y didácticos, lúdicos, artísticos y laborales, atravesados por una lógica humanista, de verdadera resistencia. Es por ello que un conglomerado de personas y colectivos honrarán así a las madres, hijas y hermanas de todos, enmarcados en la dignificación de ser mujer.
En este sentido, representarán el ámbito de la danza: Lisbeida Rangel, Andry Rangel, Laudis Rangel y Marjorie Guevara; se presentarán las cantoras: Ángela Linares, Negra Cerón, Dafne Uzcátegui, Rebeca Guerrero, y Lheorana González; con los músicos: Ana Ana Maria Petrella, Pedro Vargas, Jorge Chacín, Xavier Rodríguez y Roque Duarte. Recitarán poesía: Yuri Patiño, Karelyn Buenaño y Ana Petrella. De igual modo, la artista plástica Steffany Delgado expondrá algunas de sus obras; así como las fotografías de José Félix Meléndez, Gabriel Medina y Gerónimo Tepedino.
Cabe acotar que este espacio lleva el nombre de La Casa del Costurero de los Sueños Emancipatorios “Eulogio Paredes”, haciendo honor a las raíces de este espacio, que durante muchos años albergó a distintos grupos de hombres y mujeres, que se dedicaban a la manufactura de textiles.
Este evento se realiza bajo la producción de Yuri Patiño, Carolina Girón, Ángela Linares, Kristy Morales, Rosiris Berroterán, Ever Delgado y Xavier Rodriguez.


lunes, 5 de febrero de 2018

Chavismo en Dolor Mayor. Es tiempo del avance popular.


Por: Carlos Rivas.


Que fácil es, en estos tiempos, darle una patada a la mesa. Abandonar todos los sueños a causa de la situación realmente existente, que estamos padeciendo todos los ciudadanos de esta patria. Ahora es hasta cómodo señalar los errores de la "dirigencia", que han sido varios además. Escurrir el bulto como dicen en el argot popular. Lo cierto es, que bastante hay que decir sobre lo que en la actualidad vive nuestro pueblo, pero lo más importante es que hay mucho por hacer, y en ese HACER, debe privar la idea de liberación definitiva de nuestro pueblo. Con todo esto, podríamos afirmar, sin temor a equivocarnos, que el proyecto político más hermoso que ha construido la sociedad venezolana a lo largo de su historia ha sido el de la Revolución Bolivariana.

La Revolución se ha planteado a lo largo del tiempo, como una posibilidad, como una suma de voluntades que permitan transformar una realidad determinada, una realidad que no da cuenta de los intereses y las necesidades del pueblo. Es abrir las posibilidades de construcción de un proyecto histórico que esté a la altura de los clamores del pueblo, de sus aspiraciones colectivas, que nos permita reproducir la vida con dignidad, que nos haga dueños de nuestra fuerza de trabajo y que con nuestro actuar podamos consolidar una ética liberadora. Son esas las cosas que se vienen discutiendo desde el movimiento popular, desde las comunas, las cuales agrupadas en espacios organizativos crean y re-crean una nueva subjetividad desde el trabajo, desde el vínculo social, desde la posibilidad de la vida.

El proyecto político de la revolución Bolivariana logró durante la primera década 2000-2010, reducir la brecha entre ricos y pobres, cuestión que se ha vuelto a abrir de manera exacerbada, pues para nosotros los pobres, la realidad nos pinta un panorama de imposibilidades, mientras que para la clase dominante el derroche y la abundancia forma parte de un proceso de acumulación que se ha aparejado con una práctica delincuencial, que le genera jugosos dividendos. Es decir, de la crisis de los pobres, genero lucro para mis intereses particulares. Con esto evidenciamos, que la crisis es para los desposeídos de siempre, incluyendo a la mal llamada clase media, mientras que el gansterismo económico sigue arrojando ganancias exorbitantes que van a parar a los bolsillos de quienes hablan del país con la boca llena de comida.

Bastantes logros ha alcanzado la Revolución Bolivariana en su corta historia, y al mismo tiempo ha sufrido muchos retrocesos que el pueblo lamenta. En Junio del 2015, Venezuela recibía un reconocimiento por parte de la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), producto de su empeño y de su lucha en contra del hambre, un reconocimiento internacional, que resonó en el mundo capitalista, y por su "mal" ejemplo, desde el poder mundial había que silenciar a escala global todos los avances que desde la patria de Bolívar se venían consolidando. Para ese entonces Venezuela se encontraba entre los 29 países, que para el momento habían alcanzado el cumplimiento de varias de las metas del milenio, lo que significaba un avance importante. Sólo dos años después, la misma FAO, alertaba sobre la crisis alimentaria en el país, representando una regresión histórica, a sabiendas de la manipulación mediática que ha existido sobre el tema, lo cierto es que los indicadores actuales muestran en definitiva otra realidad, en comparación con años anteriores. En ese sentido, No es que los premios de la FAO sean de extrema importancia para nuestra revolución, el asunto es que la realidad nos está diciendo que debemos prender las alarmas, porque nuestro pueblo está hoy en día más vulnerable que nunca, y eso es una realidad innegable, en consecuencia, debemos actuar con contundencia para que la revolución cumpla con su ontología, es decir su papel histórico.

Basta con andar por las calles, con hablar con la gente. El lamento es diario, el dolor mayor se traduce en indignación, y la revolución es la única capaz de sentir éste dolor, de transformar esta realidad. Con políticas públicas que demuestren protección para el avance emancipador, podemos restablecer la esperanza.


El Horizonte es por la dignidad y la rebeldía popular siempre en revolución.

Nuestra revolución, hoy más que nunca debe convertirse en referente moral, debe ser consecuente con sus principios, con nuestro pueblo, incluso con los que aun siendo de nuestra misma clase social, nos "adversan" políticamente. Lo único que tenemos, los revolucionarios, los explotados, los de abajo, es nuestra fuerza de trabajo y la moral, y de esta última depende la posibilidad de mantenernos vivos políticamente. Si nos dejamos arrebatar estos dos elementos estamos perdidos, y cuando hago esta afirmación, estamos ante la muerte de la esperanza en el seno del pueblo, seguidamente viene la despolitización, y ¡Zas! La Burguesía renace con todo su aparataje simbólico, y armamentístico, a hacer tabula rasa, es decir, a desaparecer de la historia las aspiraciones históricas del pueblo.

En éste escenario hay muchos ridículos y absurdos sociales, como el hecho de que muera un niño por falta de algún medicamento, o escuchar a la burguesía trapera hablar del hambre del pueblo. Estos últimos, culpables del desplazamiento de las grandes mayorías, negadores de la vida y la dignidad. Por tanto la Revolución Bolivariana, debe hacer un profundo acto pedagógico de la mano con nuestro pueblo. Predicar con la práctica.

En un texto titulado Fidel y la Religión del teólogo Brasileño Frei Betto (2006), este afirma:


(...)No pienso que nos deba inquietar tanto como la idolatría vigente en varias expresiones de fe que nada tienen que ver con el Dios anunciado y encarnado por Jesús, como es el caso de los que profesan el nombre de Dios en defensa del capital, del colonialismo, de la discriminación social y racial, de la represión contra los trabajadores. Y no es al nivel de las verdades de fe donde se debe establecer el diálogo entre cristianos y marxistas, sino al nivel de la práctica liberadora, de las exigencias de justicia, del servicio desinteresado a la vida de la colectividad. Ese es el nivel del amor, criterio fundamental de nuestra realización humana y de nuestra salvación (...) Es en la práctica liberadora donde se dará la separación entre los que, en nombre de Dios, luchan por el proyecto de la vida y los que se inscriben en el partido de la muerte. Esa misma práctica acerca a los cristianos y a los ateos comprometidos con la construcción de una sociedad fraterna, donde los bienes de la vida sean igualmente repartidos (P. 62).


Así, la práctica debe ser consecuente con el discurso, de otra manera estaremos reproduciendo una psicosis colectiva, donde la incongruencia marca la opinión pública, se pierde la credibilidad y la moral desaparece entre quienes predican una idea y actúan a la inversa. Esto último es lo que ocurre con relación a la distribución de alimentos por medio de los CLAP's, pues los mismos son adquiridos por las comunidades, cuando tienen suerte, cada 4 meses, incluso algo peor, ahora son distribuidos por las UBCH's, haciendo selectivas las entregas de los mismos en las comunidades populares, es decir, sólo a los "Chavistas". Craso error, pues una Revolución se plantea para atender a todo su pueblo, se debe a su pueblo, o en últimas circunstancia debe ser responsable con los débiles y desposeídos. Uno pudiera preguntarse, ¿qué culpa tienen los niños, que viven en el seno familiar de una parranda de "escuálidos recalcitrantes" de un sector popular? ¿Quienes son los elegidos para negarle el pan al hambriento?

En consecuencia, Uno de los aportes más extraordinarios del proceso revolucionario, es haber abierto la posibilidad de consolidar un sujeto histórico con conciencia de clase, es decir, esta voluntad colectiva, con su empuje nos metió en la lucha por la historia y el porvenir. Lo contradictorio está en las concepciones que sobre estos asuntos asume una dirigencia retrógrada, que cree que el pueblo es un rebaño de ovejas receptora de lineamientos, negándole la posibilidad de asumirse como sujeto histórico, con discernimiento y capacidad para consolidar el autogobierno, concepto manejado por el comandante Chávez, temido por esas estructuras caducas que propician, con sus prácticas decadentes, el retroceso del movimiento popular.

Aquellos dirigentes populares que caminaban por sus barrios con cabeza en alto, a razón de que por su trabajo organizativo les conseguían el alimento a toda su comunidad, hoy andan a hurtadillas, por sus sectores populares, señalados por sus vecinos, viendo morir la moral de lo que había sido una dirigencia emergente, la cual tenía contacto directo con el pueblo. Esos "lineamientos" perversos y pervertidos, delineados por una dirigencia que no le da la cara diariamente a la gente, son los responsables de la muerte de la moral Chavista. En ese sentido, es bien sabido, que la distribución de alimentos por medio de las UBCH's ha sido un error garrafal, pues estamos dando muy mal ejemplo, y eso le pesa a la dirigencia del movimiento popular, los que en definitiva son cara visible de cada cuadra, de cada calle, de cada vereda, y quienes resultan como los "responsables" de que la comida no alcance para todos. Cosa que es una farsa, pues ejemplos abundan, de que para unas comunidades la cosa es de a poquito y para otras hay para todos.

En una entrevista al sub-comandante Marcos del EZLN, en los años 90' éste afirmaba que: La vida no tiene sentido sin la dignidad y la esperanza, pero con miseria y hambre era muy difícil alcanzar estos valores. Así que nos toca, de nuevo, reconstruir voluntades, y para eso hay que abandonar las ambiciones de la lógica partidista, y al mismo tiempo impulsar lo emergente, para que nazca lo que tenga que nacer, pues el empuje popular viene a ser el reflejo de la nueva sociedad, una solidaria, colaborativa, corresponsable, amorosa, culta, trabajadora y libertaria.

Nos queda luchar por lo que nos queda de moral, de lo contrario no tendremos mañana. Plantarnos con dignidad ante la dirigencia y hacerle el reclamo histórico, no es sino elevar nuestra moral ante nuestra gente, único motivo de nuestra lucha.


Pásennos la aplanadora del partido de gobierno. No importa, bastante moral tenemos para defendernos.


Para todxs, todo. Para nosotros nada, sólo la consagración de haber cumplido con el deber histórico.



Referencias:







martes, 9 de enero de 2018

De la Cultura Comunera, al Movimiento Comunero. Los andes Venezolanos en su largo proceso histórico.


Por: Carlos Rivasi.


Este texto fue expuesto y debatido, como ponencia en el 14 congreso Nacional

de Historia Regional y Local, celebrado en la ciudad de San Felipe

en el Estado Yaracuy, en el mes de Noviembre del año 2017.



En un primer momento pensamos en titular este análisis, De la cultura campesina al Movimiento Comunero, luego nos dimos cuenta que debía ser re-planteado todo el trabajo en función de exponer de forma coherente el argumento histórico que efectivamente demuestra que la lógica comunal es propia a los procesos sociales que se han desarrollado en buena parte del territorio que hoy compone la República Bolivariana de Venezuela. Sin forzar las ideas, ni manipular fuentes, ante nuestros ojos aparecen y re-aparecen, procesos históricos que hablan por sí mismos, advirtiendo que la sociedad que actualmente compone la República Bolivariana de Venezuela, viene resistiéndose a la implantación de ideologías foráneas.

Con esto podemos advertir que la noción que comprenden "Las ideas fuera de Lugar", acuñada por Roberto Schwarz, representa una realidad que se resiste a abandonar lo que históricamente han sido los pueblos de lo que hoy es América. El Liberalismo, base epistémica de la modernidad, ha encontrado, y de hecho encuentra resistencia en las formas organizativas del pueblo, porque en definitiva constantemente tratan de rescatar la identidad que los ha definido en la larga duración.

Conceptos como el de Toparquía, elaborado por el genio de Simón Rodríguez, están latentes a lo largo del tiempo en nuestro territorio. De-construir el poder desde una nueva territorialidad es una tarea pendiente, ante la cual se han venido haciendo aportes interesantes, como el de la Red nacional de Comuneros, quienes en el 2014 publicaron un texto titulado La Toparquía Comunera, concreción de la utopía, en este trabajo a varias manos se afirma – y compartimos dicho criterio- que: la comuna no se decreta, nace a partir de las experiencias vividas, se define como un proceso de intercambio de saberes, del alcance de logros mancomunados, de reconocimiento y respeto del otro, de luchas y resistencias compartidas. Los proyectos de conformación de comunas deben tomar en consideración la importancia de la autodeterminación económica y política (2014; p. 23). Y es que en definitiva la cultura política dominante, colonial, dependiente y alienante, nos ha sumergido históricamente en una cultura paternalista que ha castrado en gran medida el potencial organizativo del pueblo, y las posibilidades para volver a ser pueblo vivo, pueblo solidario, pueblo comunero en libertad.


Los comuneros originarios.


Iraida Vargas y Mario Sanoja, en su texto La larga marcha hacia la sociedad comunal (2015), exponen de manera sistemática el proceso por el cual ha atravesado la sociedad Venezolana, siendo evidente que la cultura comunera marca de cierta forma nuestras raíces históricas. La relación con el territorio, en términos geo-históricos, indican procesos de larga data, los cuales según los autores (2015; p. 37-38-39) marcaron la organización espacial en la colonia, la misma que dio paso luego a la organización político-territorial del Estado nación moderno. En el área andina, los pueblos Muku's de filiación lingüística Chipcha (2015; p. 50), consolidaron un sistema societal complejo, el cultivo en terrazas, con regadios para las mismas, y silos subterráneos para guardar las cosechas (2015; p. 50), conocidos como Mintoyes, los cuales servían como resguardo colectivo de la producción comunitaria.

En esa organización, el Mohán representaba la máxima autoridad, cumplía funciones de sacerdote y administrador, relacionando el vínculo espiritual con los procesos productivos, estimulando de igual forma el intercambio de la producción con pueblos Kaketíos ubicados en las zonas bajas de lo que hoy son los estados Lara y Falcón (2015; p. 51), una economía solidaria de intercambio marcaba la cotidianidad de los pueblos andinos pre-colombinos. Lo que se conoce como la fachada Andina Venezolana (2015; p. 50), se desarrolló a partir del uso espacial, la puesta en marcha del dominio territorial con el uso efectivo de corredores de intercambio que permitieron el dinamismo de toda la zona comprendida al rededor de la cuenca del Lago de Maracaibo, los andes Venezolanos y los Andes Colombianos. Los que podríamos denominar, economía solidaria de intercambio, fundamentó la cotidianidad de los pueblos originarios de los andes venezolano previo a la llegada del europeo.

Por su parte Jacqueline Clarac, en su texto La cultura campesina en los andes Venezolanos (2016; p. 75-76-77-78), tomando como referencia las investigaciones de Tulio Febres Cordero y julio Cesar Salas, hace todo un bosquejo histórico de lo que fueron las poblaciones andinas, los territorios habitados, y sus principales características lingüísticas:

Según Salas, los grupos que pertenecían a una misma "tribu mucu" serían: los mucuhíes, los mucurubáes, los mucusiríes, los mucujunes, los mucaquetaes, los mucarias (nombre que por cierto tiene en la actualidad un corredor comunal ubicado en plena ciudad de Mérida), los mucutucúas, los mucumbáes, los mucusquis, los mucuunes, los mucutíes, los mucuñoques, los mucubaches, los mucurandaes, los tabayes, los tateyes, los escagueyes, los chicuyes, los guaques, los jajíes y otros más -todos sedentarios- pues eran agricultores y estaban ubicados en la región que hoy distinguimos como "estado Mérida" (2016; p. 79).


Dejando en evidencia el complejo proceso social que se desarrolló en lo que hoy día conocemos como los andes merideños, una compleja red social, en la que la cotidianidad era marca por fuertes valores solidarios, los cuales permitían la reproducción de la vida.

La colonia y la "campesinización" de la vida indígena.

Nuestros pueblos originarios, en un primer momento no eran sociedades campesinas tal y como se concibe en la actualidad, consideramos en ese sentido, que esto fue un proceso de re-ordenamiento territorial, de un re-planteamiento cultural, a partir de la conversión de la tierra en mercancía, situación esta que se exacerbó en la colonia, con el proceso de Repartimiento y encomienda, propios de la re-organización societal implementado por el control español en el territorio de los andes Venezolanos. La propiedad de la tierra era una concepción absolutamente desconocida por las poblaciones indígenas en los andes Venezolanos, lo común formaba parte del devenir cotidiano, por tanto, el proceso posterior a la llegada del europeo, va a consistir, no sólo en desarrollar la noción de propiedad sobre la tierra y sobre los cuerpos, sino en implementar una cultura del robo y apropiación de la fuerza de trabajo del individuo en resguardo.

En Población indígena y economía (1995), Nelly velásquez hace referencia, también, a los mecanismos de evangelización y patrones de resistencia (p. 53-57), en ellos encuentra elementos claves que fueron utilizados por los españoles para garantizar que el proceso de adoctrinamiento fuera efectivo, entre otros tenemos que: la existencia en el pueblo de indios, de un cura doctrinero; conocimiento de las lenguas autóctonas por parte de los misioneros; existencia de una iglesia; empleos de registros escritos; obligación de enterrar a los muertos al interior de las iglesias. Todos estos procesos de implantación encontraron resistencia, al punto, que pudo coexistir a lo largo del tiempo lo accidentario originario con lo implantado.

La vida comunal se veía interrumpida a causa del pago de tributos, la producción para el intercambio sería suplantada definitivamente por el trabajo usufructuado por el encomendero. Este inconveniente aparece en forma patente en el pueblo de Chachopo, donde los indígenas desempeñaban

funciones de arrieros durante todo el año en el transporte de tabaco desde Barinas hasta el puerto de Gibraltar (Velásquez. 1995; p. 59). Se trastoca a profundidad toda relación social, desde el intercambio hasta la existencia de los cuerpos mismos, los cuales se verán reducidos a objetos serviles, negando todo el acervo cultural existente hasta el momento. Sobre esto último, hasta la erótica amerindia se ve influida por lo que será una geopolítica territorial del dominio de los cuerpos. Sobre todo este esplendor cultural:

... cae como ave de presa el yo conquisto, con carabelas y armas de hierro y fuego, con devoradores perros y lujuria largamente retenida (ya que el conquistador venía solo, sin mujer hispánica)... El Varón hispánico mata al varón indio o lo reduce a la servidumbre por la encomienda, la mita, etc.; la mujer del indio pasa al servicio personal o al simple amancebamiento (concubinato adulterino) con el conquistador... (Dussel, 2007; p. 20)


En ese sentido, la colonia se convierte en un campo interesante de estudio, desde la interdisciplinariedad, pues en ese largo tiempo histórico se fundan los elementos que darán pie a la construcción de nuevas relaciones sociales entre los pueblos amerindios. En medio de este proceso traumático, se construyó la "americanidad" y las relaciones sociales que le dan sustento a nuestros países, dando cuenta del surgimiento de nuevas clases sociales que sobre el territorio ejercerán poder, dominando la cultura, organizando la nueva territorialidad, espacial y corporal, para cumplir con sus fines comerciales.

El Movimiento Comunero, la descolonización de la memoria y la construcción de la soberanía emancipatoria.


A partir de la segunda década del siglo XXI, los planteamientos político-sociales, que implican a su vez procesos organizativos del pueblo, pretenden radicalizar procesos emancipatorios. Como se trata de volver a las raíces, escudriñamos en el pasado y encontramos en la re-significación comunera posibilidades reales de avanzar en la tarea por descolonizar la memoria y avanzar en la concreción de un proyecto histórico emancipador, que de cuenta de nuevas realidades, que evidencie la posibilidad de hacer las cosas de forma diferente.

En ese sentido la construcción de las comunas a lo largo y ancho de lo que hoy es el estado Mérida, va aparejada con el uso geoestratégico de corredores comunales, los cuales territorialmente buscan implementar nuevas formas de entender la producción y la economía. Hoy día en el estado Mérida existen once (11) corredores comunales, los cuales tienen la intensión de activar los procesos de intercambio propios de una economía solidaria. Desde el páramo, hasta la meseta de Mérida, pasando por Lagunillas, Chiguará y el Anís, el valle del Mocotíes, los pueblos del sur, la zona Panamericana, el Municipio Andrés Bello, todos ellos conjugan corredores comunales que invitan a la gente organizada a retomar viejas prácticas de intercambio, retomando rutas originarias, re-planteando la cultura cotidiana, cuestionando las ideologías dominantes. Por ello es necesario reconocer que:


El pueblo, el bloque social de los oprimidos y excluidos, puede transitar durante siglos dentro de un "estado de derecho" de obediencia pasiva, ante una legitimidad aparente... Cuando ese "pueblo" (dicho bloque de los oprimidos) se torna "pueblo para-sí" o toma "conciencia de ser pueblo", abandona la pasividad de la obediencia cómplice ante la dominación encubierta bajo una hegemonía que en verdad no cumple con sus necesidades, y entra en un "estado de rebelión" –lento proceso que puede durar decenios, a veces siglos (citado en: Vargas. 2015; p. 230).



En ese largo proceso de organización, por ejemplo, para Octubre del 2012, se trabajaba en base a 10 corredores en todo el estado Mérida, a saber: Characot Apirat, compuesto por 7 comunas, y 86 Consejos Comunales; Aroma del Cacao, Compuesto por 8 Comunas, y 84 Consejos comunales; Rumbo a la Independencia Soberana, Compuesto por 14 Comunas, y 119 Consejos comunales; Campaña Admirable, Compuesto por 8 Comunas, y 86 Consejos comunales; Mucaria, Compuesto por 4 Comunas, y 57 Consejos comunales; Urbano, Compuesto por 4 Comunas, y 27 Consejos comunales; Padre Noguera, Compuesto por 3 Comunas, y 86 Consejos comunales; Mocoties, Compuesto por 5 Comunas, y 49 Consejos comunales; Chama Sur, Compuesto por 5 Comunas, y 84 Consejos comunales; y Hugo Chávez, Compuesto por 12 Comunas, y 100 Consejos comunales.

Ilustración 1.













Los corredores comunalesii, que en la actualidad se ponen en ejercicio, vienen a romper con la organización eclesiastico-colonial que dio pie a la dominación de los pueblos amerindios, reconociendo el uso del espacio de las poblaciones americanas antes de la llegada del europeo, para re-pensar la acción cotidiana. En ese sentido y después de lo visto, es necesario recomponer el tejido social, pues han sido muchos años en el que la estructura societal y sus aparatos ideológicos han propiciado un individualismo negador de la vida misma. Es decir, la crisis civilizatoria en la que se encuentra la humanidad no puede ser resuelta con más competencia entre los habitantes de determinado territorio; volver a lo comunitario es avivar el espíritu comunero, que en última instancia siempre ha estado vivo, siempre ha estado presente en nuestra memoria colectiva.

Nuestra comuna, en el marco de la gesta emancipadora en curso, la denominamos "Bicentenario 16 de Septiembre", más allá del debate histórico del momento, consideramos fundamental alimentar el espíritu insurgente de un pueblo que viene dando una batalla de larga duración, donde la simbología rebelde siempre está en peligro de ser cooptada por la clase dominante y su ideología. Pretendemos construir nuevos lazos sociales, volviendo a las raíces y cuestionando en profundidad las viejas formas de hacer política. "Comunalizar la vida misma" es un reto que exige de un esfuerzo interdisciplinar, que edifique un pensamiento crítico que nos sirva como herramienta para desmontar las "verdades absolutas" que desde el romanticismo europeo concibieron al resto de mundo, en especial sus colonias, como sucursales de lo que se dice, se hace y se piensa en los centros de poder.

En ese orden de ideas es fundamental estar atentos, desde lo simbólico e ideológico, hacia donde tributan nuestras acciones, pues si replicamos por ejemplo la experiencia Liberal, de la división de poderes, estaremos por el contrario "comunalizando" la ideología de la clase dominante; estar alertas, con la cabeza y el corazón bien puestos, pues hay una infinidad de detalles que están representados en las menudeces de la cotidianidad. La comuna se construye todos los días.

Reconocer que en nuestro pueblo hay un saber, hay un uso y dominio del territorio, hay un acervo que debe ser sistematizado, nos abre la posibilidad de construir un nuevo conocimiento que sirva de herramienta para tejer la emancipación definitiva.

Nuestra labor, desde el compromiso militante, y de eso estamos convencidos, es darle sentido a las luchas por las que nuestro pueblo ha dado su vida. Nos queda un mundo por descubrir, por investigar y por construir.


Bibliografía:

  • Clarac, Jacqueline. La Cultura Campesina en los Andes Venezolanos. Colección Alfredo Maneiro. Serie Identidades. Fundación Editorial El Perro y la Rana. Caracas. 2016.

  • Dussel, Enrique. Para Una Erótica Latinoamericana. Misión Cultura Corazón Adentro. Fundación Editorial El Perro y la Rana. Caracas. 2010.

  • Jiménez, Atenea (Comp.). La Toparquía Comunera, concreción de la utopía. Red Nacional de Comuneros. Barquisimeto. 2014.

  • Vargas, Iraida y Mario Sanoja. La Larga Marcha Hacia la Sociedad Comunal. Tesis sobre el socialismo Bolivariano. Colección Alfredo Maneiro. Serie en la Historia. Fundación Editorial El Perro y la Rana. Caracas. 2015.

  • _____________________. Historia Identidad y Poder. Editorial Galac. Caracas. 2013.

  • Velásquez, Nelly. Población Indígena y Economía. Mérida siglos XVI y XVII. Universidad de Los Andes. Consejo de publicaciones CDCHT. Colección Ciencias Sociales. Mérida. 1995.

NOTAS:

iProfesor Universidad Politécnica Territorial del estado Mérida "Kléber Ramírez", PNF Psicología Social- PNF Historia. Profesor PNF Economía Social UNEFA Mérida.

ii Ilustración 1: Consultado en Septiembre de 2016. Disponible en: https://tatuytv.org/index.php/aqui-tatuy-informa/1695-infografia-corredores-comunales-del-estado-merida


lunes, 27 de noviembre de 2017

Mucho que decir sobre la participación. Los Estudiantes de Economía Social ante tan importante reflexión.


Por: Carlos Rivas


En un seminario que compartimos con los y las estudiantes de la UNEFA-Mérida, titulado DESARROLLO SOCIAL Y COMUNITARIO, perteneciente al programa de formación en Economía Social, pudimos hacer la lectura de un Texto del Investigador Chileno Diego Palma, el cual ofrece una cantidad de elementos interesantes para estudiar y avanzar en la argumentación teórica de un tema tan crucial en estos tiempos como lo es el de la participación (Acá se puede conseguir el texto completo: http://bibliotecavirtual.clacso.org.ar/ar/libros/chile/arcis/palma.rtf). En ese sentido mucho se ha dicho y poco se ha profundizado, sobre uno de los temas centrales del debate latinoamericano, el sujeto y la participación política. Quisimos a partir de la lectura de Palma, hacer un ejercicio reflexivo que nos permitiera avanzar en la profundización del saber relacionado con tan importante temática.

Dejaremos que sean los propios estudiantes de Economía Social, quienes nos hablen de las distintas perspectivas que sobre la participación surgen, a partir de la lectura de Palma y del debate con otros autores y otras perspectivas. Veamos:


MARVIS BARRIOS

EDAD: 19 AÑOS


PROCESO PARTICIPATIVO

La construcción de los espacios sociales desarrolla ámbitos económicos, políticos, culturales, religiosos y comunitarios. Donde el ciudadano ejerce acción y responsabilidad en la producción de la convivencia social, que posibilitan tales procesos planificados para el desarrollo y crecimiento de un objetivo. Por lo tanto, la capacidad de participar se apunta a las actitudes y capacidades, que tiene la persona de manifestar ideas u opiniones que ayude al desarrollo de la práctica.

La importancia de la participación de la ciudadanía se manifiesta a través de la toma de decisiones, que es como un mecanismo donde resulta posible la comunicación entre la ciudadanía y las estructuras políticas, y así tomar las iniciativas correspondientes que nos auxiliara en el proceso de construcción, ya sea de aspecto social o económico.

Sin embargo, la participación ciudadana incorpora dos elementos que desarrollan estructuras diferentes y que la sociedad los ejercita, la participación funcional y la sustantiva.

  • La funcional es cuando la participación de las personas se basa en ajustar a las procedencias que los demás ofrecen en cualquier ámbito ya se político, económico, etc…

Una medida donde aportan iniciativas, planes que ya han sido diseñados y controlados por un grupo externo burocrático y deciden quien participa y quiénes no.



  • La sustantiva empuja al crecimiento y desarrollo de los sujetos sociales y comunales, para extender un acuerdo democrático y social en base a iniciativas y responsabilidades que toma el ciudadano, no solo en la parte política sino para el bienestar social y formular ideas para el desarrollo económico de un espacio.

Los esfuerzos participativos son la base de la construcción personal donde se debe aprovechar la oportunidad de participar para una formación de políticas comunitarias y así tener voz y voto en la toma de decisiones y medidas electivas que ayudara al bienestar de la sociedad.

La participación debe desempeñarse en cualquier ámbito para asegurar el proceso económico, político, social y cultural, un sistema democrático que promueve la construcción de la sociedad, que enriquece la eficacia y el derecho ciudadano.

Actualmente el mecanismo de participación es una herramienta en asuntos de nuevas tecnologías para un canal de información en el medio social, conociendo iniciativas, proyectos y políticas que llevan a cabo en el ámbito de la comunidad autónoma para resolver inquietudes, necesidades e intereses.

Finalmente, la participación ciudadana ha logrado conocer distintas labores donde se desempeñan de manera eficaz y productiva, para la integración de las comunidades, el compromiso y la defensa del mismo.


Oriana Quintero

EDAD: 19 Años


LA PARTICIPACIÓN Y LA CONSTRUCCIÓN DE CIUDADANIA

La Evolución de la importancia y de la concepción de participación

La participación se proponía como un imperativo ético. En los 60, La "sociedad justa", una aspiración que se traducía en concreciones distintas, que imponía caminos diversos y que movilizo tantos esfuerzos y compromisos en ese periodo, no era solo aquella en la que los beneficios se distribuían en forma más equitativa, sino, básicamente, una convivencia en la que todos habrían de compartir responsabilidades, tareas y decisiones De allí que, en ese momento, la participación nos apareciera como una capacidad "natural" de cada persona, una posibilidad que estaría aplastada e inhibida por la carga de la dominación, que debía brotar libre en la medida en que se disolvieran esas estructuras pesadas que imponían la desigualdad. Impulsar participación equivalía, entonces, a encaminarse en la recuperación del orden natural (justo); era fundamentalmente bueno y deseable que las personas exigieran sus derechos hacia la igualdad. Se asociaba al hecho de que las distintas corrientes de ideas que en ese momento se ocupaban de la "participación", entendían que tanto las capacidades de participar de parte de los sectores populares como el proyecto en el cual estos podían participar, tenían una "consistencia objetiva" que era, lógicamente, previa al hecho de la participación. Por una parte, la "clase para sí" aparecía como algo decidido y pre dispuesto, que esperaba un toque de conciencia para asumir las tareas y responsabilidades que le estaban asignadas (imputadas según Lukacs), ya que correspondían a su inserción en el sistema de relaciones de producción; por otra, el proyecto estaba diseñado e incluido en la historia y los actores (nunca más apropiado el termino) se incorporarían a papeles que ese proyecto les asignaba. También, junto con la reaparición del Estado, resurgió consecuentemente el desafío de las relaciones adecuadas entre ese Estado y la sociedad civil.
Se abre así la puerta para recuperar las inquietudes y discusiones en torno a "participación", el caso más impactante es el de Bolivia, donde el gobierno de Sanchez de Lozada, una administración que representaba más bien al sector empresario, en 1994 promulgo la ley 1551, "de participación popular".

La Participación, un intento que pide conceptualización.

En cada contexto discursivo distinto en que se incluye la palabra "participación", el término se significa con contenidos diversos; de allí que se pueda intentar un cierto ordenamiento en esta variedad ambigua según las diferentes conceptualizaciones en uso.
a. Existe hoy una recuperación del tema por parte de los grupos más serios del pensamiento liberal. El marco neoliberal en que se incorpora aquí la participación, se expresa en los supuestos siguientes: los individuos se desenvuelven en un escenario neutro, donde cada uno avanza según su propio empeño.
En otras expresiones más transparentes, se presenta la participación como la capacidad individual para incorporarse en las oportunidades del mercado; en el centro está la "libertad de elegir" (Buchanan) y al Estado se le pide que no obstaculice este ejercicio fundamental del individuo. Oscar Godoy, siguiendo de cerca a Von Hayek, señala:
"La sustitución de la decisión individual, basada en la información que cada cual posee, por la decisión colectiva, fundada en los conocimientos globales del planificador, entraña limitar la libertad, entendida en este caso como la aptitud individual para emplear, sin restricciones, sus propios conocimientos"
b. Un eje de reflexión distinto, en el cual coinciden algunos estudios del Centro de Estudios Públicos (C.E.P) en torno a la educación, es aquel en el cual la participación se considera como un rasgo, técnicamente necesario a las nuevas políticas sociales, que, a diferencia de las que fueron propias del Estado interventor, han aprendido a respetar y a perseguir metas de eficiencia, de eficacia y auto sustentabilidad.
La participación se propone entonces como un aporte "funcional" al desempeño de las políticas según esos rasgos deseados; así los programas de autoconstrucción se justifican, porque bajan los costos por vivienda y permiten, de esta manera, que con los mismos fondos se alcance una cobertura mayor. Esta concepción de participación, porque es funcional es a la vez subordinada, ya que la participación existe solo en la medida en que aporta a iniciativas que son decididas, diseñadas y controladas por el aparato técnico burocrático, que es externo a quienes se invita a participar.


Yulimar Andreina Rivas Mendoza

Edad:19 Años


La Participación:

La participación hoy en día puede ser empírica o académicas que son válidas para cualquier toma de decisiones partiendo de conocimiento de cualquier situación; a diferencia de época anterior en nuestro país como también en otros países la participación ciudadana era muy poca conocida, puesto que la comunidades sola participaba cuando se trataba de sufragio del voto o se manifestada a través del culto de cada uno de los ciudadanos.

Hoy en día mediante del sufragio los ciudadanos toman decisiones tanto para elegir su representante a nivel político como voceros de las organizaciones en las comunidades, de la misma manera a través del sufragio los ciudadanos toman decisiones dentro de su territorio para aprobar o desaprobar (proyectos) que ayuden a la solución de cualquier problemática.

La participación es muy amplia pues se encuentra en cada uno los individuos en el día a día tanto en su desempeño laboral, para realizar cualquier gestión a nivel de su rol dentro de una organización tanto privada como pública, pero siempre con la certeza de lograr los objetivos empresariales de la misma, así mismo los ciudadanos tomamos decisiones dentro del entorno familiar con la finalidad de llegar a satisfacer o solucionar algo para mejorar o estabilizar.

La nueva participación debe influir en el pensamiento positivo en los llamados grupos populares, en la educación y formación de cada uno de nosotros para construir la propia realidad, la libertad de elegir, de pensar y aportar donde la sociedad pueda contribuir un mejor mundo, y no se trate de las individuos que se despreocupar por participar, nadie sabe mejor que uno o que pasa en nuestro sector por ente se invita a todas las comunidades a participar a tomar decisiones a ser parte de una verdadera sociedad.


José David Sandoval Escalante

Edad: 20 Años


La Participación

En la actualidad ha entrado en discusión el término "Participación", y aunque solo se utilice como parte de un discurso político, se ignora su importancia y potencial cuando hablamos de desarrollo comunitario.

Diego Palma en su texto expone y hace énfasis en la importancia de la participación para el desarrollo comunitario, en los tipos de participación y en la necesidad de educar pedagógicamente a la población para según sus necesidades, producir ideas e implementarlas en sus comunidades.

El autor divide la participación en dos conceptos importantes, participación "Funcional" haciendo referencia a un tipo de subordinación, puesto que las decisiones son ideadas, diseñadas y llevadas a cabo por entes burocráticos, excluyendo por completo comunidades que sufren directamente los problemas. El segundo tipo de participación la denomina "Sustantiva" cuyo propósito fundamental es la generación de ideas desde el interior de la comunidad, promoviendo el crecimiento, desarrollo y la solución óptima de sus problemas. Este tipo de participación es también propuesta como fuente de educación social a través de la pedagogía.

De aquí en adelante me enfocaré en el uso de la pedagogía en la educación y en la importancia de promover la participación sustantiva, siendo un punto clave en el desarrollo social, y bajo mi punto de vista el más importante.

Durante mucho tiempo se ha hablado de la "enseñanza-aprendizaje" en el cual, con solo enseñar, surgiría el aprendizaje casi instantáneamente, ignorando la importancia de la pedagogía. Es el caso del tipo de educación impuesta en el sistema venezolano, él cual ha sido insuficiente para cumplir con el objetivo del aprendizaje, desenfocando su objetivo real, la asimilación de los conocimientos, denegando cualquier tipo de participación y generación de ideas, imponiendo un único camino para el aprendizaje. Es así como se ha alterado el verdadero propósito de la educación por uno más superficial como el hecho de aprobar u obtener altas calificaciones.

Para solucionar este problema, es necesario reestructurar los métodos educativos, orientándolos a las enseñanzas y experiencias, fomentando la pedagogía en la educación formal; esta que se imparte por los centros educativos brindando herramientas para la generación de ideas y toma de decisiones, además de conocimientos teóricos, también se deberá incitar la educación informal, la cual se obtiene de la experiencia propia ya sea de forma autodidacta, o el contacto con los conocimientos en la vida cotidiana.

Es así como se pueden educar sociedades enteras, capacitándolos e incitándolos a la participación, mejorando sus habilidades para que comience la generación de ideas y la toma de decisiones, así la participación del tipo sustantiva podrá promover el desarrollo comunitario.




De esta forma tenemos una mirada a varias manos, de jóvenes que empiezan a debatir sobre estas nociones, cuestión que nos deja un buen sabor de boca de lo que se viene haciendo con estudiantes universitarios sensibles ante los debates políticos de su tiempo. Es mucho lo que hay que decir, pero sobre todas las cosas, es mucho lo que está por hacerse, sobre todo en el marco de una sociedad que tiene conciencia histórica de la crisis en la que está inmersa y que con temple está decidida a dejar atrás el viejo modelo productivo, el mismo que nos ha mantenido en este circulo vicioso llamado dependencia. No sesgamos nada, de las opiniones esgrimidas por este grupo de estudiantes, queremos que ellos mismos se reconozcan en sus potencialidades y debilidades, lo que a mí, particularmente me causa emoción, es que un grupo de jóvenes de menos de 20 años ya estén discutiendo temas tan importantes como el que ha sido objeto de esta nota. LA PARTICIPACIÓN. 


domingo, 19 de noviembre de 2017

La fiesta de la dignidad rebelde.


Crónica de una peregrinación para visitar la tumba del padre cantor.
Xavier Rodríguez
Centro de Investigación en Pensamiento Crítico Decolonial Enrique Dussel
Son miles. Miles de mujeres y hombres, peregrinos. Son devotos del canto rebelde. Son insurgentes de la palabra y la acción. Son los desordenados, los malhablados, los desbocados, malaconducta. Son bacantes de un rito, cultura que apesta, la contradicción. Son la levadura que hace posible un pan de versos. Son, somos y seremos por siempre los panfletarios del cuento. Y como si una fuerza magnética nos congregara, hemos venido a esta tierra, para llegar al santuario donde descansa el padre cantor de nuestro pueblo, Alí Primera (1941 - 1985).


...y fui llenando con flores a mi fusil de poemas...

La turba no sería turba, sino no la acompaña la tormenta, un huracán, el vendaval de las canciones, de imágenes, de sonido bestial. Es la algarabía. La fiesta insurgente. El éxtasis. La turba bailando, que ha tomado Punto Fijo y que ha llegado dispuesta a no dormir, moviéndose en caravana a lo largo del país para recordarle a este poblado, a Alí y a ella misma, el origen de ese mar de fueguitos.
La multitud rumbo a la tumba del Padre Cantor.

A quinientos kilómetros del punto inicial de donde partió, la peregrinación se inició hace apenas 14 horas. Pero si la medimos con el reloj de la historia, surge la duda de si comenzó hace treinta, cien o quinientos años.

En medio de una parada de autobuses me surgen las primeras preguntas, entre polvo, humo y ese olor tan propio de la gasolina, ¿Será posible hilvanar un concepto, enfocar una visión, en torno al fenómeno que significa Alí Primera en la cultura venezolana, incluso más allá de las fronteras, en la cultura Nuestroamericana?

La pregunta me sobrepasa, el camino es largo.

...Flores rojas, puño en alto...
El ritual se daría por vez primera vez en el barrio suburbano La Vela (hoy Barrio Alí Primera), lugar de la última vigilia que tuviera el cantor, ese lunes 18 de febrero “millares de personas, infinidad de ellas, procedentes de las diversas latitudes del país siguieron el cortejo fúnebre, con los restos mortales del cantautor Alí Primera”.

La inmensa caravana de automóviles y “gente de a pié” inundaban la ciudad, el sol irradiaba con la fuerza torrencial del dolor del pueblo paraguanero. Por espacio de cuatro horas la ciudad de Punto Fijo fue testigo del más grande peregrinaje jamás visto en estas tierras, la juventud, los obreros petroleros, los militantes de las izquierdas más variadas, y los más diversos sectores marcharon ocho kilómetros desde el Barrio La Vela hasta el Cementerio Municipal de Santa Elena, “como consecuencia de la avalancha humana que se observaba deseosa de estar lo más cerca posible del féretro antes de la inhumación, el espacio físico del Cementerio, resultó realmente insuficiente”.
(Humberto Zavala Guerrero, Breve Historia de la Marcha de los Claveles Rojos)

Son las declaraciones más antiguas que se consiguen en la red, con respecto a la marcha de los claveles. Treinta y dos años después me encuentro en el ingenio Bolívar, San Mateo, es una mañana soleada muy soleada en este pequeño poblado enclavado en un valle del estado Aragua. Es la primera parada de la Caravana que se dirige a la Casa Museo de Alí Primera.
Fotografía: Luigino Bracci.

Tenía muchos años sin visitar este poblado, y su principal hito histórico, el ingenio donde el Libertador Simón Bolívar cuentan pasó parte de su niñez. Los recuerdos de mi última visita casi han sido expulsados de mi memoria. Con pesar, me doy cuenta que debo hacer un esfuerzo considerable para recordar.

Cuando la caravana llega, se prende la fiesta entre todos los presentes. Un niño de la población recita un poema y lo mezcla con los versos de Tin Marín, provocando una ovación, luego en canto común entonan La canción del lunerito.

Media hora después, montado en unos de los autobuses rojos yu tong, saludo a algunos conocidos y me cuelo entre los asistentes de la caravana.

Las horas, la percepción del tiempo se dilata, salí de casa a las 7am, llegué a San Mateo a las 9, la caravana llegó a las 10:30, de allí siguió hasta Puerto Cabello, donde estuvo detenida cerca de hora y media o quizás dos horas, en los espacios del Monumento de Embellecimiento o Parque Turístico de Morón donde también se prendió el jolgorio. Siguió la ruta, hizo varias paradas, una de ellas cerca de Tucacas. Llegamos a Punto Fijo casi a las 9 de la noche.

Entre los vehículos que conforman la caravana, se encuentra un camión donde la gente  deposita sus claveles rojos, con sorpresa observo como va llenándose de las ofrendas que se van haciendo a la lo largo de la ruta.


Fotografía: Huacho Nacho.
Nos recibe una antorcha de gas quemando el cielo, es el CRP en Amuay, una megaestructura que sigue creciendo según crecen las necesidades y potencialidades del país. El complejo refinador de petróleo es el segundo con mayor capacidad del mundo, y desde que Alí era un niño que se paseaba por las calles del pueblo con su caja de limpiabotas, este coloso ha ido mutando cuál símbolo de la Venezuela petrolera.
Fotografía: Huacho Nacho.

Me muevo entre grupos de cantores, 40, 50, 60, 100, son grupos de gente cantando temas de Alí como si hubiesen ensayado para la ocasión, provienen de distintos estados del país, se han encontrado en las calles, en el festival, en la casa de Alí, en el Centro Ecológico Pangea. Bailan y cantan al unísono, por hoy la alegría es ley.


Fotografía: Huacho Nacho.
La presencia del cuatro es potente, no falta en ningún momento. Se trata de pueblo, memoria y canto fundido en una sola entidad. La peregrinación logra unificar a las generaciones más diversas, que van desde la militancia de las FALN hasta la actual, abunda mucho espíritu joven, lo cual se celebra, pues allí reside el germen de lo contestatario, remite a un discurso y a una iconografía de la cultura rebelde en permanente actualización, así como el sujeto político. Es esa fuerza joven la que me interroga, me cuestiona en mitad de la celebración, ¿por qué dejamos que se encubra el pasado en nombre del futuro, con promesas de desarrollo y bienestar incluido? Por un momento las brechas generacionales parecen desaparecer, en lo aparente.

Mientras el escenario va dando paso a distintos cantores, entre ellos, los hijos del cantor, Sandino y Florentino Primera, Amaranta, Agua Salá, Gino González, los Cultores Rebelaos, entre muchos otros, la fiesta se va poniendo mejor, circulan muchos mensajes de corte antimperialista y se prolongan las presentaciones hasta bien entrada la madrugada.

Fotografía: Huacho Nacho.
Entre tantas manifestaciones de resistencia cultural, la insurgencia se muestra hermanada. Es una muestra de rebeldía, que a los ojos de los grandes conglomerados mediáticos no encuentra acomodo en sus encuadres y focos ¿qué encubre la exposición? ¿qué encubre el silencio?

Camino al cementerio de Santa Elena
El domingo 19, antes de ir a la marcha me doy un baño en el Mar Caribe.

La marcha sale desde la casa de Alí, que se encuentra ubicada en el antiguo Barrio La Vela, hoy Barrio Alí Primera, uno de los tres poblados que tienen cabida en el territorio nacional. El recorrido de ocho kilómetros se convierte en un autentico carnaval de canto y color. Entre las canciones que más eco tienen en la gente, están Tin Marín, Mama Pancha y Camarada. Un marionetero va dibujando sonrisas entre la multitud que se agolpa haciendo danzar a una pareja en el aire. Hay niños por doquier, tocando sus cuatros, yendo en sus bicicletas, al son de la marcha. Una doña lleva un cuadro, muestra a Alí tocando la guitarra, es un Alí hecho de nubes que surca el firmamento, que se alza sobre esta tierra agreste, esta tierra de hijos del sol.

Me dejo llevar por la multitud hasta el cementerio de Santa Elena, con un aliento largo entramos entonando Camarada, un canto perenne que me arrastra hacia el interior de la tumba. Nuevamente, se cumple el designio, como hace tres décadas, con un recinto que se encuentra a reventar. Cuando logro entrar me recibe una imagen escultórica del cantor, en ella Alí parece un avatar de nuevo milenio, y nosotros sus acérrimos seguidores, apiñados, sudados, roncos de tanto cantar, elevando versos. La lápida del poeta solo dice Yiyo. Padre cantor. Un recordatorio cercano, amoroso, tal como le decían sus hermanos y su madre, que descansa en la misma fosa, cuya lápida dice Abuela Carmen Adela, Vientre Sonoro. A todo pulmón los presentes entonamos la canción del Gallopinto ...no se marchará, siempre cantará, la música fresca de su manantial... De un vientre sonoro nació, en una espiral de canciones ha de descansar...

La imagen escultórica del cantor.

  Y volver...
Volver a enumerar la lista de canciones de Alí que se cantaron durante la visita, equivale a revisar la discografía del cantor del pueblo. Para efectos de este relato, hemos realizado esta lista de reproducción de los temas que allí se cantaron y se contaron.
https://www.youtube.com/watch?v=amZJL5cwewc&list=PLYVD5nRKFqmv0fFeCuocEYyTmj6JqNk1h

Yo regresé a mi casa en otro autobús, distinto al que había abordado desde el comienzo. Había muchos jóvenes, apenas al entrar se lograba percibir un olorcito a marihuana, en medio de un ambiente de buena vibra y euforia. Por los parlantes iba brotando a todo volumen Fito Páez, Molotov, John Lennon, Soda Stereo, The Beatles, Elton John, Charly García, Paralamas, Zapato 3... Y por supuesto, Alí Primera. Era la mini rumba rodante luego de la fiesta principal.

Fue en medio la carretera cuando empecé estas notas en mi fiel y gastada libreta roja. La rumba llega a su clímax, mientras garabateo mis recuerdos e ideas. Por los parlantes suenan los primeros acordes de I wan't to break free de Queen. La bulla y el baile toman la pista.

El conductor, de cabello bastante canoso, quizás de unos cuarenta o menos, no despega la mirada de la carretera. Desde su puesto de comando, va cantando las canciones que salen por los parlantes. Una segunda mirada a través de los espejos convexos del vehículo reconstruye una visual escheriana muy psicodélica del personaje: aplicado en su responsabilidad, luce lentes polarizados femeninos para protegerse del sol, junto con una bufanda de marabú rosado. Una imagen a medio camino entre la elegancia y el collage, que contrasta marcadamente con el paisaje de los médanos que vamos dejando atrás.

Fotografía: Huacho Nacho.
 
Cuestión de estética o no, es indudable la vorágine simbólica. Me pregunto si acaso estaremos haciendo posible una estética de lo viable, que nazca desde y en pro de nuestros procesos de vida, individuales y colectivos, una estética para liberar, una ética para mirar. Probablemente el repertorio de Alí pueda dar cuenta de como lo diverso, lo excluido, lo marginal se pueden convertir en motivo creador e inspirador, que como el mismo dice en una canción, con mil corazones dentro te está llamando a luchar... Tuvo el cantor siempre tiempo para escribirle a los desaparecidos, a los artistas mal considerados menores por esta sociedad, a la desigualdad, al internacionalismo, a la solidaridad, a la ternura, al grito ahogado, a la intemperie, a la historia, a la lucha de clases, a la corrupción, a los oportunistas, al pueblo trabajador, al petróleo, a la religión y a la espiritualidad, al festejo y la parranda, pero también al olvido y la memoria.

Aunque la peregrinación ha finalizado, es el punto de partida de estas notas que van surgiendo plagadas de interrogantes, al margen de todos los caminos, mientras el sol comienza a ocultarse. Son preguntas necesarias. No me intimidan. El paisaje y el pueblo me acompañan.

…desandando la historia a trote limpio
oigo que pasa relinchando algún caballo
no sé el color, pero en la oscuridad
lo que importa son los pasos.
Y aunque el pueblo parezca aletargado
estoy seguro que conserva en la memoria
que alguna vez, en algún sitio de la historia
galopó sobre esta tierra ese caballo...
(A.P.)

Fotografía: Huacho Nacho.