martes, 7 de julio de 2015

El voto chavista y el futuro de la Venezuela revolucionaria


Escrito por Carlos Rivas / Vocero de la Casa del Costurero


Ha pasado casi una semana del 28J, y no podemos negar que el escenario político se torna en oportunidades para seguir profundizando la revolución, para seguir dando saltos cualitativos hacia la construcción de un nuevo paradigma societal, anti-capitalista y solidario, trans-moderno diría Dussel.
Por ello, es necesario analizar concienzudamente cada paso que damos, es necesario que avancemos, destruyendo al mismo tiempo todo vestigio de dominación, toda herramienta de sumisión, todo instrumento que consciente o inconscientemente pretenda hacer la pantomima revolucionaria, mientras una clase política se atornilla en el poder. No negamos que el debate sea espinoso, sin embargo, es un debate necesario, aunque a algunos “dirigentes” de éste tiempo (muy pocos por cierto), a los cuales les da terror el hecho de que individualmente, dejan de tener importancia, pues la construcción colectiva de liderazgo, es la lógica más consecuente con la propuesta emancipadora que representa el proyecto Bolivariano. Las pasadas elecciones internas del 28J, estuvieron fabulosas, extraordinarias, en términos de participación sin duda hubo una movilización importante, la cantidad de 3 millones 262 mil 400 votos, es un número que alarma a la oposición venezolana, incluso, enciende las alarmas a la divergencia revolucionaria, pues sabemos que el Chavismo, se enfrenta con una oposición inescrupulosa, que hará lo que esté a su alcance por dar al traste con el proyecto revolucionario. Tratará a toda costa de romper la frágil “gobernabilidad” existente.
Después de la embriaguez festiva, válida ante tanta incertidumbre, se despiertan los análisis, las proyecciones, los reproches, en nuestro caso, propiciamos algunas interrogantes, a las cuales debemos responder en éste tiempo; mañana será muy tarde. Por cierto, demás está decir que no responderemos a las interrogantes que planteamos, sólo daremos algunas pinceladas al lienzo que tenemos como realidad.
¿Por qué y para qué votó chavismo el 28J?
Más que la militancia exclusiva del PSUV, salieron los militantes de la revolución Bolivariana, quienes se deslastraron de cierta forma, de sus ropajes partidistas y con contundencia fueron a darle el respaldo al proyecto político Chavista, no miraron siglas particulares, comunistas, socialistas, anarquistas, comuneros, servidores públicos, jodedores, simpatizantes, y hasta un número mínimo de “ni nís”, fueron a votar, no tanto porque encontraban en los candidatos, desde la particularidad individualista, mesiánica de cada cual propuestas concretas, sino porque el proyecto chavista sigue siendo la opción que garantiza la paz, el futuro y la posibilidad de edificar un modelo económico que propicie justicia social y equidad. La gente votó, no porque es “sinvergüenza”, ni porque tenga la conciencia comprada (como dice y afirma la godarria rastrera oposicionista), votó porque cree en el futuro, y sabe que ninguna crisis, por dura que sea, puede ser eterna, teniendo la conciencia por demás, que lo que vive hoy el país es reflejo de la ideología decadente que promueve la lógica capitalista. El chavismo el 28J, no miró siglas, miró hacia el horizonte, porque sin duda está convencido que vienen tiempos mejores, que en definitiva son posible cambiando radicalmente las cosas. El Chavismo está convencido que todo va a cambiar, porque no hay opción, no es viable la reproducción del modelo depredador-individualista que sostiene a esta civilización en la que nos ha tocado vivir, es por ello, que esos más de 3 millones de personas, manifestaron por medio de la movilización del 28J, su inconformidad con la situación que actualmente vive el país.
Ganó el pueblo, la democracia, o se reciclan los liderazgos impulsados por y desde el poder?
La fiesta democrática del pueblo, NO ESTÁ en las elecciones burguesas, está en las asambleas de las comunidades organizadas, en los movimientos sociales, la fiesta del pueblo se celebra en las Comunas, en los espacios de construcción colectiva que dejan en el olvido las formas tradicionales de hacer política. La nueva democracia se construye con la participación del pueblo, no legitimando a una institucionalidad que ha servido a los intereses de las clases dominantes. Sin embargo, no podemos negar que comienzan a abrirse brechas para la participación popular, no del reparto de la torta, sino del desmontaje de la vieja institucionalidad y la emergencia de una nueva infraestructura que se parezca a la Nuestramericanidad, que sin duda representa intereses muy distintos a los promovidos desde la vieja Europa. En ese sentido, el pueblo no ganó, ganará si existe la voluntad para desmontar el poder burgués, ganará cuando deje de competir y pueda entender las elecciones internas como espacios para la articulación estratégica, no para la carroña entre pares. No hay “competencia sana”, no existe tal cosa, mucho menos cuando en el fondo, desde lo micro, se reproduce una tradición política que apuesta al fracaso del otro.
Hay un concepto utilizado por los lingüistas, que tomaremos para analizar algunas cosas acá. Para nadie es un secreto la existencia de anclajes referenciales, que desde lo simbólico marcan puntos de partida para cualquier idea o concepción de mundo. Así es en la política, existen referentes, chavistas que se conocen unos más que otros, unos más mediáticos, más denunciados, más éticos, con mayor presencia en las comunidades, dedicados al trabajo partidistas, involucrados con la cultura, con las comunas, con los círculos de poder, sin embargo, por ahora, parece que el referente seguirá siendo el que capitalice la victoria, y cuando hablamos de referente, hacemos mención a lo mediático, pues es éste plano el que hegemoniza la capacidad referencial del pueblo. Casi casi, no importan los planteamientos de fondo, siguen las maquinarias haciendo lo suyo, con su show mediático.
Esa lógica comienza a cambiar, por eso el pueblo vencerá, porque sabe que hay que participar articuladamente para desmontar el poder burgués y sus dedos que apuntan a personalidades individuales, incluso abusando del discurso de la “lealtad absoluta” para chantajear y frenar procesos intra-revolucionarios.
¿“Individualistamente” todos creían que podían ganar?
Sí, honestamente sí. Y no está mal, creo que la experiencia sirve para evaluar lo que veníamos haciendo y lo que podemos hacer de ahora en adelante. Sin embargo, todos y cada uno de los postulados creían que podían ganar, y nadie abandonó esa posibilidad para fortalecer al otro, dentro de lo hermoso del método y lo fructífero de la experiencia, caímos en la trampa competitiva liberal por eso llegamos a escuchar que en algunos circuitos se impuso la “maquinaria” aplastante del partido. De bolas, si ese fuera el caso, nuestra maquinaria sigue desperdigada, porque en el fondo, en el inconsciente seguimos rindiéndole culto al poder, y como afirma Freud en El malestar en la cultura, seguimos adorando eso que poseen los otros para sí. Lo que no nos puede volver a pasar, es tener de nuevo aspiraciones personales, “personalísticas”, individuales, individualistamente, porque mi YO revolucionario es colectivo, por lo menos en escenarios como esos, igual, hay mucha tela que cortar al respecto, y mucho camino por rodar.
Los mensajes del pueblo fueron claros? O vamos a esperar tocar fondo?
Fueron claros, ni la misma dirigencia del PSUV esperaba tal movilización, sin embargo a nuestro juicio hay dos elementos fundamentales de estas líneas lanzadas por el pueblo al gobierno revolucionario. Por un lado, nos encontramos con un pueblo, que está consciente, que la solución de los conflictos por los que atraviesa el país, sólo pueden ser solucionados por el gobierno revolucionario, diciéndole además a la oposición de derecha: “con ustedes ni a la esquina”. Hoy día el pueblo sabe, que lo que actualmente ocurre en el país es producto de la decadencia de un modelo el cual es bandera política de la derecha internacional; la gente de éste país no cree en los escuálidos que se dicen “librepensantes”, pues en el fondo sabe que hasta su pensamiento está al servicio del mercado y los intereses privados de una minoría privilegiada. Veamos lo siguiente:
En una encuesta realizada: del 7 al 16 de junio y con base a 1.200 entrevistas en todo el país, se le preguntó a los venezolanos: “¿Qué preferiría Ud. que el Gobierno del Presidente Maduro rectifique y resuelva aunque sea en parte los problemas económicos del país o que venga un Gobierno de oposición?”.
El 62% manifestó su preferencia por la continuidad de la marcha del Gobierno del Presidente Maduro, mientras que la opción de que asuma las riendas del país un gobierno de oposición sólo contó con el respaldo de el 33% de los encuestados. Otro 2% no contestó a la pregunta.
La otra línea lanzada por la militancia, es que la dirigencia en el gobierno debe acometer medidas de urgencia para solventar la situación de extorsión en la que se encuentra el país, la gente dijo con la movilización de 28J, éste voto es para que “te montes seriamente a solucionar éste peo”, sin discursos demagógicos, con soluciones concretas, con acciones consecuentes con el combate, en el marco de una Guerra. El capitalismo hace la guerra permanente, es su lógica autopoiética.
En ese sentido, Hedmon en un artículo publicado en Aporrea, propone que:
De inmediato los candidatos a diputados deben comenzar a coordinar el despliegue de una ofensiva planificada contra la "guerra económica" en las distintas vertientes que abarca (acaparamiento, especulación, y lo que se conoce como "bachaqueo", es decir, contrabando de extracción dirigido hacia la zona fronteriza, y la reventa de productos con regulado o de primera necesidad precios exorbitantes, principalmente por grupos organizados que terminan dificultando el acceso a estos por parte de la mayoría de la población) con un tiempo de duración que, tan pronto se cumpla, tiene que dar paso a la evaluación y al ajuste. Se requiere en principio de una acción de no menos de cien días que necesariamente dará lugar a una sucesión de otras nuevas, de acuerdo con los resultados obtenidos.
No hay tiempo para darle largas al asunto, la militancia lo sabe. Para nadie es un secreto que el sueldo de los trabajadores está siendo saqueado por quienes lo único que les interesa es el bien personal. A esto la Revolución debe hacer frente con contundencia. De esta forma el 28J puede ser interpretado como una nueva forma de manifestar la inconformidad, el descontento, pero ahora desde la conciencia revolucionaria, con mayor movilización y mayor apoyo popular al proyecto revolucionario, pero para radicalizarlo, no para que otros hagan la parodia del artista.
¿Gobernar obedeciendo?
Esta es la consigna, el-la-los que no la asuman así, el tren de la historia pasará y los arrollará con todo y soberbia, para seguir su rumbo hacia el mañana, y esto no es un capricho “anarcoide”, es toda una doctrina filosófica Nuestramericana, que se viene edificando desde lo más profundo de nuestro pueblo, una forma emergente de hacer política, y ahí radica la diferencia de lo que hoy pasa en América latina, en comparación con los postulados políticos de las grandes potencias.
En la contienda del 28J habían unos candidatos que apoyaban a las comunas, quiere decir ¿que habían otros a quienes no les importaban las comunas como espacios para profundizar la Revolución Bolivariana? Me perdonan, pero esos no debieron ser nunca candidatos (si existieron), es más, esos no son Chavistas.
Con todo esto, podríamos edificar un método de gobierno, que parta de la pregunta permanente, para que de esta forma con Simón Rodríguez, edifiquemos una sociedad con una ciudadanía crítica, propositiva, y no derivemos en una masa acrítica, obediente y estúpida.
Inicio de una nueva era de la Revolución.
Hemos sido tan tropicales, como para que los métodos golpistas elaborados en los laboratorios conspirativos de las potencias del Norte, no apliquen a esta realidad; tan irreverentes, que la élite opositora de derecha no comprende, aun cuando chantajea a la gente por el estómago, que la senda Revolucionaria no se negocia, tan desorganizados que ponemos en jaque a la institucionalidad burguesa. A la vez tan tropicales, “irreverentes” y desorganizados, que después de 15 años nuestra Revolución no está consolidada definitivamente. Creemos que ahí debe haber análisis profundo, para que en definitiva demos saltos cualitativos hacia la construcción del socialismo.
Seremos miles de filósofos de la praxis, miles de militantes sentipensantes, y con Galeano afirmamos con el alma en la boca: "Me gusta la gente sentipensante, que no separa la razón del corazón. Que siente y piensa a la vez. Sin divorciar la cabeza del cuerpo, ni la emoción de la razón"

martes, 23 de junio de 2015

Un sistema de comunicación comunero

Por Xavier Rodríguez*

A lxs comunerxs que participaron en el 1er campamento comunicacional de comuneros en San Antonio de los Altos, por su poderosa capacidad de transformación.

Un sistema de comunicación comunero que no reproduzca la lógica del capital y la cultura del espectáculo, que no busque restaurar el capitalismo, por el contrario, que se convierta en su ángel exterminador.

Un sistema de comunicación que no sea un fin en sí mismo, que defienda y construya la comuna desde sus planteamientos y acciones, desde su espacio tiempo comunero, que el socialismo sea carne y verbo.

Un sistema de comunicación integrado por comuneros y comuneras, por activistas debidamente formados al calor de las luchas, coherentes entre el decir y el hacer, eficaces y cuidadosos con respecto a la defensa de la revolución bolivariana, suspicaces ante cualquier forma de infiltración enemiga en las filas revolucionarias por parte del imperialismo.

Un sistema de comunicación no partidista, aunque sus militantes provengan de las bases de los partidos aliados de la revolución bolivariana y de los movimientos sociales de toda Nuestra América.

Un sistema de comunicación amplio, con apertura de criterios y métodos eminentemente populares, no sectario, que busque sumar colectivos e individualidades como una forma de aniquilar a las cúpulas y oportunistas que desvirtúan el poder.

Un sistema de comunicación que construya un discurso germinado en la verdad, eminentemente parresiasta, crítico, dador de la nueva hegemonía comunal.

Un sistema de comunicación que nace de la subjetividad chavista, del nuevo sujeto histórico encarnado en el marco de una crisis medioambiental sin precedentes. Un sujeto ético con voluntad de poder, mujer y hombre nuevo necesarios para ejercer la revolución global. Un sujeto ético que reconstruye la espiritualidad necesaria para transformar cada día la revolución con una capacidad imaginante sin precedentes.

Un sistema de comunicación para la emancipación y la liberación, que no coloque todos sus fuerzas en lo mediático, sino que pueda construir las palabras, los gestos y las voces necesarias para ser cada vez mejores humanos.


Un sistema de comunicación que invite a pensar y amar, que no estimule el odio entre los pueblos, que reproduzca los mapas sin fronteras, que dignifique el Sur de los oprimidos y eche a volar la dignidad rebelde. Que de ser necesario critique y destruya la palabra sistema y plantee el nuevo vocablo, el nuevo fuego, la voz de mando insurgente, sin patriarcas, sin opresores. Una invitación a la vida con equidad y  justicia, con la comunicación originaria.



*Vocero de la Escuela Popular de Comunicación
Casa del Costurero de los Sueños Emancipatorios Eulogio Paredes
Mérida, Venezuela

martes, 16 de junio de 2015

Transnacionalización y ocupación del Esequibo: lo que hay detrás

por Franco Vielma

La disputa entre Venezuela y Guyana con respecto al Esequibo ha dado un giro significativo con el inicio de la transnacionalización del territorio y el mar territorial en disputa. Lo que sigue es una descripción de las cuestiones más profundas al respecto.
En 2013 las autoridades venezolanas detuvieron el barco Teknik Perdana con cinco ciudadanos estadounidenses a bordo. El buque llevaba a cabo una exploración en aguas disputadas por Venezuela y Guyana. El barco detenido era de exploración petrolera y operada por la compañía estadounidense Anadarko Petroleum Corp. Navegaba cerca de la isla de Margarita, realizando actividades de "sísmica", que no es otra cosa que la exploración y cuantificación de recursos hidrocarburos. Las autoridades venezolanas justificaron sus acciones diciendo que el buque detenido había entrado en nuestras aguas territoriales sin nuestro permiso.
El gobierno de Guyana acusó a la Armada venezolana de detener en sus aguas al barco y calificó el incidente de "amenaza para la paz" en la región. La cancillería guyanesa "condenó enérgicamente" el suceso ocurrido en aguas disputadas entre ambos países sudamericanos. Caracas rechazó a su vez las acusaciones de Guyana de que una de sus patrullas hiciera una detención en aguas guyanesas y, al contrario, le pidió una "explicación satisfactoria" al gobierno vecino por permitir el tránsito de embarcaciones en las que consideran aguas de su Zona Económica Exclusiva.
Este evento fue referencia a lo que ha sido un giro en la política de Guyana, que ahora se apresta al aprovechamiento de recursos en territorios y aguas que los venezolanos consideramos como nuestros, despojados de nuestro país por Reino Unido mediante el Laudo Arbitral de París en 1899.
Los recursos en la Guayana Esequiba
Según una publicación en el sitio web del Departamento de Estado de Estados Unidos, con actualización en febrero de este año, se reseña la existencia de una cuenca petrolera conjunta Guyana-Surinam, la cual tiene, según cifras aportadas por The United States Geological Survey (Servicio de Geología de Estados Unidos; Usgs, por sus siglas en inglés), el potencial de ser "la segunda reserva en cuencas inexploradas del mundo" sobre la estimación (hasta la fecha) de unas reservas probables de "15 mil millones de reservas de petróleo recuperable y unos 42 billones de pies cúbicos de gas". No se especifica, al menos en esta fuente, si tales reservas se encuentran concentradas en aguas o en tierra firme.
EEUU, por medio de su "cabeza de playa" Exxon Mobil, y de la mano del nuevo gobierno de Guyana, dirigido por David Arthur Granger (un general retirado formado en Reino Unido y con cursos en EEUU), asumen la tarea concreta de explotar las aguas en reclamación, enmarcando tales actividades en la política estratégica energética norteamericana.
Según lo señalado desde el Departamento de Estado Norteamericano, existe una colaboración activa entre Guyana y EEUU para tales fines. De acuerdo al plan de trabajo del Energy Governance and Capacity Initiative (Egci) –una instancia para el abordaje de la política energética transnacional norteamericana–, Guyana y EEUU han desarrollado un plan de trabajo que consiste en el ofrecimiento del gobierno de Estados Unidos "de una amplia gama de asistencia técnica y creación de capacidad para Guyana, la cual busca desarrollar regímenes financieros y regulatorios a los fines de solucionar problemas de capacidad de dirección que maximicen el potencial de desarrollo de los recursos potenciales de petróleo y gas en alta mar".
Dicho de otra manera, se trata de una política del gobierno de Estados Unidos la explotación y transnacionalización sistemática del Esequibo, prestando todos los recursos financieros y técnicos para eso. Pero esta situación comprende complejidades de mayor amplitud. La disputa global por los recursos naturales es uno de los elementos más significativos de la dinámica del capitalismo contemporáneo y de su lógica de acumulación. América del Sur es un espacio importante de esta disputa por la dimensión de las reservas de recursos estratégicos que posee y por su condición histórica de ser una región exportadora de materias primas. Guyana no escapa a esta realidad.
Guyana entra al concierto de naciones como país "poseedor de hidrocarburos", articulándose de manera concreta con la política estratégica norteamericana de abordaje y control de materias primas y energía, previsto así en su "National Security Estrategic Plan 2012" que proyecta a EEUU como centro de poder sobre las fuentes fundamentales a escala planetaria. Sólo en el aspecto de los hidrocarburos Guyana pasa a ser un elemento de particular interés norteamericano, descontándose con esta afirmación las posibilidades de aprovechamiento por parte de EEUU de los recursos minerales estratégicos que también se encuentran en el Esequibo, como el coltán, el uranio y el oro, cuyos volúmenes en la región no han sido determinados pública y transparentemente.
La transnacionalización y ocupación del Esequibo
Guyana delega a una potencia y a una corporación extraterritorial la explotación de recursos en disputa con Venezuela, y esto reviste una importante polémica dadas sus inconsistencias legales. En 1966, Venezuela y Guyana firmaron el Acuerdo de Ginebra, único acuerdo vigente que rige la negociación binacional sobre los territorios en reclamación. El Acuerdo de Ginebra es un acuerdo transitorio para llegar a una solución definitiva, muchos lo definen como "un acuerdo para llegar a un acuerdo", y aunque invalida el laudo de 1899, se mantiene el statu quo que de él derivó. Por lo tanto, el área en reclamación por Venezuela se encuentra bajo la autoridad del gobierno de Guyana hasta que no se resuelva algo diferente conforme al Tratado. Sobre esta interpretación, Guyana justifica la legalidad de la explotación de recursos en las aguas y tierras en disputa.
Pero por otro lado, el mismo Acuerdo de Ginebra dispone la creación de una Comisión Mixta binacional, que en estos momentos se encuentra desactivada. Guyana ha tenido mucho que ver en la inexistencia de dicha comisión actualmente, dado que ella ejecuta un marco de decisiones y competencias que contravienen el interés de Guyana de explotar recursos naturales en la zona en reclamación.
Una de las competencias fundamentales de dicha Comisión es la de activar lo dispuesto en el artículo V, numeral 2, del acuerdo vigente, el cual se hace referencia a la creación de "derechos de soberanía en dichos territorios". La explotación de recursos en un territorio sería, por cuestiones del derecho internacional comparado, un ejercicio del "derecho a la soberanía". Sin una Comisión Mixta que autorice tales actos, la explotación de recursos en el Esequibo es espúrea. La Comisión Mixta refrendaría las decisiones acordadas con la firma de los mandatarios de ambos países.
EEUU por medio de Exxon Mobil asume el aprovechamiento de mares y recursos en disputa. Sobre la vulneración de la soberanía venezolana y de la integridad territorial de Venezuela, Mónica Bruckmann explica las cuestiones de fondo en una de sus publicaciones sobre recursos naturales y geopolítica: "La disputa global por los recursos naturales y su gestión económica y científica, abre un amplio campo de intereses en conflicto en la región evidenciando, por lo menos, dos proyectos en choque: la afirmación de la soberanía como base para el desarrollo nacional e integración regional y la reorganización de los intereses hegemónicos de Estados Unidos en el continente".
El reacomodo de EEUU en Sudamérica se produce ahora afianzando su "Área de Seguridad Energética", ahora proyectándose hacia el atlántico venezolano, pues las aguas en las que Exxon realiza labores han sido decretadas como áreas de Defensa Integral Marítima Atlántica de Venezuela, según decreto publicado el pasado 27 de mayo, emitido por el Gobierno venezolano como respuesta equivalente a la disposición de Guyana de aprovechar recursos en disputa.
Pero la complejidad de esta situación comprende también las particularidades de Exxon Mobil en su abordaje y posicionamiento financiero, logístico, tecnológico y operacional en las aguas venezolanas violentadas. Exxon es una transnacional mundialmente conocida por operar en territorios ocupados, en disputa o en guerra civil. Mientras en Irak, Saddam Hussein era perseguido para ser capturado y ejecutado, Exxon ya colocaba sus activos para desarrollar operaciones de la mano de Halliburton. En Libia son acusados de prestar apoyo operacional y mantener colaboración con mercenarios que hoy controlan las instalaciones petroleras de dicho país. Las denuncias son incontables.
Exxon suele realizar operaciones acompañándose de un "componente de seguridad". Un eufemismo para lo que es poner en el terreno a fuerzas mercenarias paramilitares. Esto apunta a la enorme posibilidad de la colocación de fuerzas paramilitares extraterritoriales en las aguas venezolanas ocupadas y en los puntos de apoyo en tierra.
Por otro lado, como suele pasar en los acuerdos macropetroleros que EEUU realiza con los países poseedores del crudo, casi toda explotación de cuencas vírgenes (como es el caso de las aguas del Esequibo) implica la expansión y prolongación de las áreas de explotación. Esto infiere la posibilidad del desarrollo de nuevas áreas de exploración y posterior explotación en tierra firme en un corto plazo, vale decir, en las áreas de tierra firme de la zona en reclamación. Si Exxon amplía sus capacidades logísticas en el terreno, así lo hará su componente de seguridad, lo cual constituiría de hecho la abierta ocupación paramilitar norteamericana del Esequibo.
Casi todos los acuerdos petroleros desarrollados por EEUU traen consigo el componente militar. Es decir, estamos ante la probabilidad no sólo de la ocupación paramilitar y transnacionalización del Esequibo, sino también de su ocupación por fuerzas convencionales norteamericanas.
La política estratégica de seguridad norteamericana prevista en su "National Estrategic Security Plan 2012" supone la "protección" y "aseguramiento" de los activos de EEUU a escala intercontinental. El mencionado plan consiste en un manual a ejecutarse a nivel global, que señala la atribución de EEUU de actuar en favor de la protección de los bienes y personas públicos y privados estadounidenses en todo el mundo contra cualquier amenaza declarada o súbita. Bajo esta legislación EEUU actúa violando aguas territoriales en todo el mundo. Así actúan en el Cuerno de África contra la piratería somalí, con el frecuente empleo de la fuerza si uno de sus activos se ve comprometido.
Dicho de otra manera: si Venezuela vuelve a detener alguna embarcación gringa en nuestra Área de Seguridad Integral Marítima Atlántica que pretenda extraer recursos, la armada norteamericana se asume legalmente facultada para actuar con el uso de la fuerza. Y he ahí la cuestión de fondo: un escenario bélico es más probable con el propio EEUU que con la misma Guyana, la cual carece por sí sola de ciertos activos militares para ocupar y asegurar palmo a palmo las aguas en disputa.
Otra cuestión a considerar es la probable expansión de las áreas de aprovechamiento ilícito de los recursos del Esequibo, hasta las cercanías del río Esequibo, la línea de demarcación natural fundamental que delimita los territorios en disputa. Es muy probable que esto suceda con la colocación del componente paramilitar y con la colocación de elementos de las fuerzas regulares norteamericanas, léase bien, con bases militares a tres minutos de vuelo hasta Ciudad Bolívar y a 20 minutos hasta Caracas. Nos referimos al escenario de flanquear a Venezuela por el Atlántico y por el oriente venezolano, con el empleo de nuestro Esequibo como portaviones y base de operaciones con proyección a las áreas de aseguramiento energético venezolano, como la Faja Petrolífera del Orinoco.
En un preámbulo belicista de ocupación y usurpación de nuestros territorios, en Venezuela asumimos tomar las armas de la política, la razón y la historia a cuestas. Pero la situación está cambiando, nos quieren hacer "pisar el peine" de la guerra. También otra cosa es cierta: no son estos tiempos aquellos en los que Andrés Eloy Blanco señaló que habíamos perdido una quinta parte de nuestro territorio "sin disparar un solo tiro".

jueves, 11 de junio de 2015

El paro avisao, que no mata a soldao

por Carlos Rivas / Vocero Casa del Costurero




Ya ha sido ampliamente debatido el asunto del transporte en Venezuela, incluso gran parte de la militancia, hoy día tiene conciencia que éste, es uno de los nudos críticos que compone la trama que se desarrolla en el plano de lo económico. Digámoslo sin miedo, ésta Revolución no cuenta con un sistema de transporte público que permita garantizar la distribución de algunos productos básicos para el consumo, o un sistema que garantice la movilidad de la población, y eso traza las líneas de uno de los principales dramas de la “tragicomedia” económica.
Recuerdo que uno de los detonantes de aquella “fiesta candelera”, que conoce hoy la historia como el “CARACAZO”, fue precisamente el tema del transporte público, la subida abrupta de los precios del pasaje, lo que encendió la mecha de una historia que no culmina aun, que sigue viva y que se está reescribiendo desde lo más profundo del pueblo.
Los llamados a paro por parte del gremio de transporte, no son otra cosa que el siguiente paso, de una conspiración que viene desarrollando su curso y que encuentra su génesis en el asenso de la revolución Bolivariana como alternativa política a las viejas estructuras de dominación de manos de los poderosos de siempre. Es coherente, escondemos los repuestos de los vehículos, subimos sus precios a la estratosfera, luego culpamos al gobierno y lo extorsionamos, exigiéndole solución a un problema que generó la rastrera pseudoburguesía importadora, y poniendo al pueblo en jaque. El gremio del transporte, representado en su minoría por opositores, se reúne con Alcaldes escuálidos y de manera inconsulta, fija los precios de los pasajes, contribuyendo a asfixiar los bolsillos de los trabajadores. Hipócritas, que contribuyen a la inflación, y salen a protestar “por los altos precios de la cesta básica”.
Lo terrible es, que obligan a los transportistas conscientes los cuales sí quieren trabajar, al mejor estilo de los cabilleros de AD, a que se sumen a un paro que a todas luces pinta como una acción desestabilizadora en contra de la Revolución.
Ahora bien, las protestas iniciadas en el occidente del país, específicamente en dos municipios opositores y cercanos a la frontera, en San Cristóbal y en el Vigía, correspondientes a los estados Táchira y Mérida, parecieran manifestar, por debajo de la mesa, la “arrecherita” que se ha generado por la implementación del chip de control para el consumo de la gasolina, cosa incómoda, sobre todo cuando el jugoso negocio del contrabando, se ve afectado por el control al acceso del combustible.
Mafias articuladas, al mejor estilo de piratas de carreteras, actuando como cárteles, unen esfuerzos para adueñarse de las vías de transito, de la distribución de los productos, del traslado de mercancía, aumentando los precios de los fletes afectando de esta manera directamente los precios de los productos comercializables.
Sabemos que la situación del transporte es uno de los problemas más críticos que afronta la revolución, es decir no es posible hablar de soberanía, en el estado de indefensión en el que se encuentra el pueblo Venezolano, pues éste grupo de presión, puede motivar a la extorsión, tirando al traste todos los logros que ha venido alcanzando el pueblo Bolivariano.

Incompetencia de la empresa privada y del libre mercado:
Siempre se ha escuchado decir, sobre todo de parte de los pastores del mercado, que la empresa privada es quien genera la riqueza. Uno de los paradigmas para el desarrollo capitalista, ha edificado la idea que el empresario, individual, individualista e individualizado, compitiendo “libremente”, genera riqueza con la inversión de capitales, y que cuando el vaso se llena, gotea siempre para que el resto de la sociedad se beneficie del crecimiento individual, individualista e individualizado de dicho sector pudiente. Falso, todo un mito que es “sentido común” en la actualidad, difícil de cuestionar, pues el grueso de la población está convencida que esta es una verdad inmutable. Lo cierto es que no hay nada más falso que los argumentos desarrollistas del capitalismo, y lo que encontramos en la realidad, por lo menos en la venezolana, es una parranda de saqueadores, que reciben dólares del Estado, invierten un 15 %, y el otro 85 % de los dólares recibidos los revenden en el mercado negro. En todo caso, la riqueza la generan los trabajadores, mientras la pseudoburguesía, vive de la renta, y como caimán en boca e` caño, con sus fauces abiertas, esperan pacientemente para desarrollar su actividad especulativa, y de esa forma maximizar su ganancia.
No podemos vivir en más capitalismo, lo único que les hace falta es privatizar la salud, la educación, el agua, etc, (ya el transporte es privado), entonces, la crisis económica que vivimos es producto de la decadencia del modelo individualista, que busca ganar por dos lados, por un lado desde el punto de vista económico con la especulación y por el otro políticamente con la destrucción del proyecto revolucionario. No nos caigamos tanto a mentiras, vivimos en una sociedad de mercado, con atisbo de socialismo, experiencias incipientes que se disputan la hegemonía con la ideologia de la clase dominante. La clase dominante sigue siendo quien tiene el control de la economía y los medios de producción, esa misma clase social, que está poniendo en jaque al pueblo, esa clase social que tuvo en sus manos desde siempre el control de los dolares, la misma que ha controlado históricamente las importaciones, esa clase social que hoy muestra su incompetencia de garantizar la felicidad a las grandes mayorías. Es tal la incompetencia, que ni siquiera pueden garantizarle al pueblo la tranquilidad bajo el modelo de la sociedad de consumo que ellos mismos promueven; son un fracaso total, la Derecha venezolana, la historia lo ha demostrado, no serán más nunca una alternativa para éste pueblo.

¿Hay alternativas?:
Se acabaron, no hay alternativas; no hay, inclúso, posibilidades de hacer algo diferente mientras siga vivo el modelo capitalista rentista. De tal manera, que es urgente edificar un nuevo modelo políticamente sustentable y socialmente sostenible, que de cuenta de las necesidades de las grandes mayorías y dejemos atrás definitivamente la cultura del narco-contrabandista, que vive del Estado sin trabajar, afianzando la identidad “canibalezca” de la “viveza criolla”. La Revolución de esta manera, podría hacer una inversión importante en la consolidación de un sistema nacional de transporte público, que sirva como experiencia de una economía mixta, en la cual intervenga en Estado y el poder popular organizado, para controlar la distribución de productos estratégicos para el consumo del pueblo y garantizar la movilización del pueblo trabajador. Aunque se vienen dando pasos importantes en la materia, es necesario acelerar la marcha, para romper definitivamente con una situación que raya en lo vital para la prosecusión de la Revolución.
Una red de transporte público es fundamental, para contrarrestar la bola de nieve que se genera a partir de la ruptura de la cadena productiva, y evitar a toda costa extorsiones que pongan en vilo el proyecto revolucionario, de tal manera, que el fortalecimiento de la Misión Transporte, por ejemplo, no es otra cosa que la posibilidad de consolidar una manera distinta de actuar ante las mafias de las carreteras, a las cuales lo único que les importa es hacer billete. El transporte en manos del pueblo organizado, daría pie a una construcción diferente en términos políticos, sin duda alguna, esto serviría para el diseño de una red que combata la especulación y el acaparamiento. La pelota sigue en nuestras manos, pero debemos hacer contundente un plan que desarticule las bandas de parásitos que en lo único que piensan es en la máxima ganancia.
Hemos visto, somos testigos de los avances que viene desarrollando la revolución en materia de transporte público, la presencia casi nacional de los buses “yutong”, y la red que se comienza a tejer es evidencia de una política seria en materia de transporte. Es más, desde los consejos presidenciales, sobre todo en el ámbito de las comunas, se vienen adelantando propuestas para que sean los autogobiernos comunales quienes asuman una nueva red de distribución de distintos rubros a nivel nacional. Una red, articulada con la misión transporte, que mueva la producción nacional y que ponga en la mano del consumidor, a precios solidarios, productos de primera necesidad. Que ellos sigan con su desastre especulativo y ramplón, nosotros afianzaremos nuestra propuesta, responsable con el momento histórico que vivimos y consecuente con nuestro pueblo.
Y si nos joden, ¡¡¡es por descuidaos!!!

lunes, 8 de junio de 2015

El pueblo vs. El imperialismo

Por Xavier Rodríguez*


El pueblo. Trabajador y solidario, el pueblo venezolano es sistemáticamente agobiado para que sucumba a la neurosis, al descalabro, a la locura colectiva.


El enemigo invisible. Se disfraza, se oculta, se muda de lugar. Como en el lejano oeste, su desierto siempre es el libre mercado, árido y aterido donde todos sus recursos han sido devorados. Quiere su dinero a como dé lugar. Las balas disparan directo a la psique. De allí que quienes vivan en su poblado, tarde o temprano se tornan zombies.

La realidad virtual. En las simulaciones, verdaderos wargames de las redes sociales, se teje nuevamente el efecto acumulativo de la desgracia, del país enfermo, de la crisis insostenible, del colapso total de las instituciones, que buscan minar nuestra capacidad de acción y reflexión. ¿Acaso la virtualidad no ha contribuido considerablemente a alimentar este clima especulativo que se llama crisis, que se llama bachaqueo, que se dice insostenible?

El dólar. Pero... ¿Cómo es que el dólar que internacionalmente se ha devaluado año tras año, día tras día, en Venezuela es inmune a esa devaluación?

La guerra. Dicen los especialistas en los conflictos bélicos, que el éxito de toda guerra consiste en enfrentar a pueblo contra pueblo. Hermano contra hermano, en actos irracionales que puedan ocasionar desenlaces fatales, irreparables.

El enemigo aparece. Sí, por mucho que los dólares le provean disfraces, las costuras se van rompiendo, la formación e investigación de individualidades y colectivos aliados les va quitando el velo y la máscara a quienes se presumen imposibles de tocar.

Enemigo. Las mafias colombianas que disfrazadas de cambistas han convertido las operaciones cambiarias en sistemáticos ataques a la economía venezolana, con incidencia directa en la depreciación del Bolívar, en el tráfico inescrupuloso de los productos alimenticios, tristemente revendidos en Cúcuta y Maicao. Julito Vélez es solo una pieza del efecto dominó paramilitar.

Enemigo. La burguesía venezolana, orgánicamente parasitaria, infectados con el síndrome devoradólares, promoviendo una dolarización cual panacea, de terrible incidencia cultural, que tanto daño le hace al proletariado, lo aleja del debate necesario, lo distrae de las acciones verdaderamente revolucionarias. Su discurso ilegítimo tristemente confeccionado en el extranjero, refleja su incapacidad para pensar por sí misma, de allí su necesidad de aplicar recetas diseñadas por el FMI. Necesario observar y estudiar cada uno de los pueblos en la actualidad donde se han implementado tan brillantes soluciones, carcomidos por la miseria y el vasallaje infligido.

Enemigo. El opinólogo de oficio (economistas o no, de derecha o de izquierda) que haciendo uso de una retórica de manual, se aleja del tiempo comunal, del hacer y decir de las organizaciones populares, y contribuyen a configurar escenarios especulativos, a veces sin querer, a veces con premeditación y alevosía.

Neoliberalismo. Necesario visualizar las estrategias del neoliberalismo (fuera y dentro de nuestras filas), señalar a los traidores y recurrir a la acción directa para detener el desangre al pueblo.

Golpe a las operaciones psicológicas. Un pueblo alerta reconoce la estigmatización del proceso bolivariano y de sus figuras, la  estigmatización del socialismo para restaurar el capitalismo, la tentación de incurrir en prácticas corruptas y que van en desmedro del país.

Boicot. Al comerciante especulador, al revendedor inescrupuloso, al empresario vende patria, a todo aquel o aquella que quiera socavar nuestra humanidad defendiendo la usura como forma de vida. Un pueblo alerta es un pueblo que se merece respeto.

Bolívar. Defender al Bolívar como la única moneda para realizar transacciones de valor de cambio es defender la soberanía a todo nivel. Ningún pueblo vecino va a defender a Bolívar como sus hijos legítimos.

Florentino y el diablo. Como dijo Baudelaire "La más hermosa de las jugadas del Diablo es persuadirte de que no existe", pero bien pudo visualizarlo el comandante  Chávez cuando con las palabras de Florentino nos dijo “Ahora verán, señores, al Diablo pasar trabajo”

La victoria. La información en el marco de la comuna es ante todo conciencia e información crítica, análisis riguroso y formación permanente. Estas son las verdaderas bombas de instrucción masiva que tumban rumores, desinformación y cualquier tipo de desmoralización en las filas revolucionarias.

*Escuela Popular de Comunicación
Casa del Costurero


La dignidad rebelde no se compra y no se vende, Detalle, Tomás, artista de Chiapas, 2005
La dignidad rebelde no se compra y no se vende, Detalle, Tomás, artista de Chiapas, 2005

viernes, 1 de mayo de 2015

En el plano de la conciencia: ¿Quién gana cuando hay elecciones?


Por Fabricio Ernesto*
 
“Tenemos un record histórico en elecciones…” anunciaba nuestro Presidente Maduro desde su presidio en la pasada cumbre de las Américas en Panamá, fortaleciendo así esa idea que exalta a la democracia venezolana en tanto mayor sea el número de elecciones realizadas, y que fue posicionada internacionalmente desde los primeros años de gobierno del comandante Chávez, ese “Extraño dictador” como lo llamara Eduardo Galeano[i], quien sometió y refrendó su liderazgo en reiteradas ocasiones al sufragio popular. En este tiempo, el grado de politización y disposición a la participación electoral de nuestro Pueblo ha aumentado con voracidad, no cabe duda, basta revisar algunas estadísticas electorales al respecto, o mejor aún, levantar oído en conversaciones de bus o de bodega y compararlas con las de hace 20 años.
Sin embargo, celebrando ese salto, como visibilización de los invisibles de siempre, como bien dice el profesor Ochoa en su columnaContratiempo[ii], nos toca revisar de qué manera se “participa” y que efectos produce esta “participación” en la conciencia. Es difícil, luego de tantos años de exaltación, afinar dardos desde el chavismo contra el modelo de democracia liberal burguesa, esa de sufragio universal y sacrosanta división de poderes, importada desde Francia y añejada en reserva 1789, y que tantas veces hemos destacado como “indicador” de los avances de un también extraño proceso revolucionario.
Mientras tanto, la otra democracia, la verdadera, participativa y protagónica (como está asentada en el preámbulo de la constitución), se ha venido construyendo a pasos, muchas veces tímidos, bajo la luz del llamado al nacimiento de un Estado Comunal. Esta construcción no depende de coyunturas electorales, aquí la campaña es permanente y la pretensión auténtica, no es el arribismo, sino es el parto de un nuevo modelo, que supere el Estado Burgués y sus expresiones pseudodemócraticas.
Pero… ¿Qué pasa en tiempo de elecciones?
Quienes creemos en la verdadera democracia, votamos con criterio y sin mucho lio, y para que no sea un cheque en blanco, regresamos a la trinchera de la construcción cotidiana, lo hacemos como el cumplimiento de un mínimo deber, sólo eso. En cambio, la pseudodemocracia sigue exaltando al voto como el “máximo derecho ciudadano”. Como lo ven aquí algo no cuadra, cada visión promueve una cultura distinta, llegan las elecciones y las luces del espectáculo político toman un giro, ya no se habla de comunas sino de “postulaciones”, vuelven las prebendas, los shows, los afiches, las “chuletas”, las “macollas”, los “guisos” por muy “comunitarios” que sean, y el Partido, que debe estar cumpliendo su rol educativo y de vanguardia, despliega sólo su fachada electoral, para montar al candidato o candidata de “la línea”, que está “bien cuadrao” con grupos de poder dentro del chavismo. Las “campañas” son cada vez más, reproductoras de prácticas bien asentadas por la cultura adeca, llena de artistas, publicidad que es basura antes, durante y después de la impresión, promesas, y riñas entre militantes de un partido que en sus siglas lleva la palabra Unido, pero que después de cada proceso eleccionario se fragmenta mas y mas. Aquella propuesta de Reforma constitucional en el 2007, propuso cambios significativos en política electoral. No fue aprobada, tal vez por lo mismo, pero sería bueno retomarlas y replantearlas aún cuando a muchos no convenga.
Las recientes elecciones internas para las candidaturas a la Asamblea Nacional, no escaparon de esta tendencia, pues más allá de la buena pretensión de promover la participación de jóvenes y mujeres, postulados además desde asambleas de base, se impuso la lógica electorera y oportunista, en mucho de los casos, estas “asambleas”, no fueron tales, no hubo debate, no se discutieron perfiles, las características que debieran tener nuestros líderes, mucho menos proyectos, las rutas para avanzar al socialismo, ni propuestas para ser elevadas a la Asamblea Nacional. Ahora quedan doce (12) aspirantes por cada circuito electoral, a “echarse cuchillo” entre diez u once para intentar “llegarle cerca” a los de la “línea”.
¿Qué podemos hacer?
La militancia, el activismo político con dignidad, la construcción colectiva, generan una consciencia del trabajo, del deber y el compromiso con la sociedad, pero que los recurrentes carnavales electorales opacan y atropellan, reavivando muertos en ella que debemos definitivamente sepultar. Nos “adequizan”, nos deterioran la conciencia, el arma fundamental de un Pueblo.
Que el Pueblo participe mayoritariamente es plausible, pero que tenga herramientas y criterio para participar y decidir (no sólo en su ámbito comunal) sería revolucionario, pues no siempre por ser mayoría, ni por ser pueblo, vamos a tener plena conciencia y razón. Democracia no es mojar el meñique, votar por la pana, ni llenar marchas; para los revolucionarios la democracia debe definitivamente ser, la participación consciente de un pueblo en la transformación de todas las esferas de la vida pública. Desde lo comunal hasta los asuntos de impacto nacional e internacional.
Para la defensa de esta Patria ante las arremetidas del fascismo, y para la titánica tarea del parto de una sociedad socialista, debemos declararnos siempre en una Gran Campaña[iii], permanente, constante, contra los vicios de arribismo y oportunismo y por los valores más altos de ética y dignidad revolucionaria, contra la corrupción y por la transparencia, contra la demagogia y por la honestidad, contra los privilegios y por la austeridad, en fin, contra el Capitalismo y por el Socialismo.
Con o sin elecciones, esa debe ser nuestra campaña, debemos modificar las formas de participación, las lógicas electorales, que prefiguren el estado comunal del que tanto se habla.
@fabmarto / @tatuytv
* EPC Casa del Costurero, Tatuy Tv


[i] Ver “Ese extraño dictador” del pensador y escritor latinoamericano Eduardo Galeano
[ii]Ver “Democracia de los invisibles: ¿Una democracia mágica?” – Columna “Contratiempo” de Alejandro Ochoa en www.tatuytv.org
[iii] Ver “La Gran Campaña” propuesta ética y política para las elecciones parlamentarias de 2010 realizada por Integración Universitaria y Tatuy Tv.