jueves, 1 de mayo de 2014

¡No tenemos luz! pero en la conciencia Por: Fabricio Ernesto




Desde hace algunos años la calidad del servicio eléctrico en nuestro país ha sido fuertemente cuestionada desde la "opinión pública" (que no es más que el consenso que generan en la población las grandes empresas privadas de no-comunicación), consolidando una matriz generalizada de descontento hacia la industria eléctrica nacional, y por ende, un ingrediente más al caldo de rechazo al gobierno bolivariano, que se cocina a fuego lento.
Sin embargo, la cultura rentista de despilfarro y consumo se ha disparado en nuestra población, las necesidades aparentes ya son caprichos que exigen ser satisfechos, mientras la disociación mediática impide relacionar el consumo doméstico con las sobrecargas del sistema, que son, junto con los accidentes naturales, las principales causas de los cortes, que tanto colerizan principalmente a las capas medias de la sociedad venezolana. En esta oportunidad, nos detendremos a analizar algunos datos, que demuestran lo distante de la realidad real a la realidad mediática en este tema en particular.
Acceso a la energía eléctrica
Antes de abordar los aspectos del consumo, es importante destacar, que Venezuela es el país que garantiza el mayor acceso a la electricidad del continente. Según datos del Banco Mundialen el 2011, 996 de cada Mil habitantes tenían acceso a la electricidad (99,6%), esto sin considerar que en los últimos años el servicio ha llegado a nuevas comunidades y sectores periféricos, acercándose cada vez más al 100% del servicio. El promedio en la región latinoamericana está por el 94,8 % de acceso, aún alto considerando que Bolivia, con 86,8% es el más bajo de Suramérica, mientras que en Haití Sólo 28 de cada 100 haitianos pueden "disfrutar" de este servicio. El promedio mundial para el 2011 se ubicó en 78,17%1.
La tarifa más baja del Mundo
Cuando nos quejamos ante el monto de la factura olvidamos este gran detalle, pensamos en un "robo", una "fuga" pero jamás lo asociamos con nuestro consumo, expresado en Kilovatios (mil vatios)2 en nuestros recibos mensuales, todos ven el monto en bolívares pero pocos vemos el consumo en esta unidad de medida energética. En mi mano tengo la factura de la casa (4 habitantes) el último mes el consumo promedio fue de 374 kWh/mes (374.000 vatios por hora como promedio mensual) lo que implicó un monto de 45,81 Bs, es decir apenas 0,12 Bs por kWh. El pico más alto registrado en casa, fue en el período de diciembre a enero, con 425kWh/mes (un poco más alto que el promedio doméstico nacional que se ubica por los 400kwh) , ¿bonitas las lucecitas navideñas no?. 
El precio promedio en dólares, para poder ser comparativos, es según la agencia venezolana de noticias3 de 3,1 kWh/centU.S.$ (kilovatio por centavo de dólar). En la región le sigue la Argentina, con 5,3 kWh/centU.S.$, mientras que en Colombia el precio es tres veces mayor y en Chile hasta 5 veces más que el nuestro. Es importante destacar que el sector eléctrico, en cualquier parte del mundo, demanda gastos enormes, y que estas tarifas son posibles por el subsidio del Estado Venezolano a la Empresa pública CORPOELEC, que ha impulsado campañas de uso consciente y ofrece descuentos para quienes reduzcan en más del 10% su consumo respecto al mes anterior.
CORPOELEC Genera más electricidad per cápita que cualquiera de sus homologas en el Continente.
Aquí muchos dirán que les estoy cayendo a coba, revisemos estas fuentes antes de entrar al debate central de este artículo.
Hasta el 2011 Venezuela era sólo superada por Chile en este renglón, según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) 4, desde 1999 hasta 2011, se incorporaron 6.461 MW (Mega Vatios), más del doble de lo que instaló la industria eléctrica entre 1988 y 1998.
Para el 2013 ya Venezuela supera a sus  vecinos en la región, con una generación neta de 4.179 kilovatios por hora por habitante (Kwh/hab), triplicando casi la media de América Latina (1.614 Kwh/hab);seguida por los países sureños, Chile (3.393 Kwh/hab) y Argentina (2.860 Kwh/hab)5,6..  Es importante acotar que en rasgos generales, a excepción nuestra, los países tropicales demandan lógicamente menos energía, que aquellos donde se viven largas temporadas de invierno, por ende son los países nórdicos los que más generan y consumen energía por habitante en el mundo.
¿Por qué no notamos estos crecimientos en la generación de electricidad?
Con esta pregunta llegamos al quid del asunto; nuestro consumo por habitante es por lejos el más alto de la región, ubicado para el 2010 por debajo de Chile, según el Banco Mundial7, en 3.288 Kwh/hab, entendiendo además que entre 2009 y 2010 la sequía generada por el fenómeno del niño provocó una caída del 3,4% del consumo nacional. Desde el año 2012 ya ocupamos un primer lugar que no podemos presumir con ningún orgullo, ubicando el promedio en 4.018 kWh/año per cápita, 14 puntos porcentuales por delante de Chile (3526 kWh/año per cápita)8.
Pero cabe preguntarse, ¿Por qué el Consumo de electricidad en el país se eleva 58% en los últimos 13 años?9 Algunos aspectos "positivos" son causales de este incremento; la notable reducción de la pobreza ha permitido que hogares, que apenas contaran con iluminación, ahora tengan distintos electrodomésticos, útiles o no; el consumo promedio de los ambulatorios creció notablemente de 600kwh antes de 1998 a 2.500 kWh (el consumo promedio de un CDI) en la actualidad, debido a la instalación de novedosos equipos médicos de alto consumo energético, teniendo en las escuelas públicas una tendencia similar por el mejoramiento de las condiciones de infraestructura y tecnológicas.
Sin embargo, tengamos en cuenta que en 2007 y 2011  las grandes jornadas de instalación de bombillos ahorradores evitó que estas cifras fuesen más escandalosas. reduciendo aproximadamente 5 % del consumo nacional.
Más allá de lo citado, el crecimiento del consumo no corresponde en absoluto al crecimiento poblacional10, Con los patrones actuales, consumimos la  misma cantidad que en el 2001 consumirían 36 Millones de Venezolanos, cuando para esa época el censo registraba poco mas de 23 Millones de habitantes.
La cultura del consumo, ha sido promovida, lamentablemente, desde el gobierno venezolano: la campaña por el buen vivir, se confunde con el buen consumir. Luego del subsidio de miles de electrodomésticos, incluyendo aires acondicionados en zonas de buen clima, y televisores por doquier, el llamado al uso consciente de la energía contradice esta lluvia de "cosas" que además mostramos como "logros revolucionarios". Mientras CORPOELEC hace esfuerzos titánicos por aumentar la generación de electricidad, el consumo ya le saca varias vueltas en esa desenfrenada carrera viciosa por complacer niveles inadmisibles de demandas.
La política comunicacional al respecto, a pesar de algunas loables campañas, ha sido precaria. El argumento del "saboteo", aunque posiblemente cierto, ya suena trillado y no convence a nadie. Se debe asociar, los cortes o racionalizaciones del servicio a la cultura actual del consumo, se debe cuanto antes frenar el despilfarro, entender que ampliar la generación, sino se hace uso de energías alternativas, va en detrimento del medio ambiente, es decir de la vida, tema que hasta aquí hemos omitido y que daría para otro análisis.
La eficiencia de CORPOELEC entonces, debe entenderse como la capacidad de frenar el consumo desmedido e irracional y continuar garantizando el servicio público como derecho de todos. Cuando por cualquier causa, exista un corte en el servicio, respiren pacientes y piensen en que así descansa un poco, el planeta que será hogar de sus hijos y nietas. Por último si se aburren, escuchen esta canción, de Frank Delgado, a ver si se ponen creativxs11.

Fuentes y referencias.
2. Unidad de medida de la potencia, que expresada en unidades utilizadas enelectricidad, unvatio es la potencia eléctricaproducida por unadiferencia de potencialde 1voltioy unacorriente eléctricade 1amperio. el prefijo kilo indica siempre la unidad de mil, por lo que un kilovatio (kW) son mil vatios y un Megavatio son un millon de vatios
5. ver enlace de cita 3.
8. ver enlace de cita 4.
11. Cuando se Vaya la Luz Mi Negra -  Frank Delgado - https://www.youtube.com/watch?v=Ppdgka4j_S0

sábado, 26 de abril de 2014

Encuentro Binacional de Comunicación Alternativa y Comunitaria - Trascendiendo las Fronteras

Durante el Encuentro Binacional de Comunicación Alternativa y Comunitaria, realizado entre el 4 y 6 de abril de 2014 en el Municipio de Córdoba, aldea San Joaquín, Estado Táchira (Venezuela), se intercambiaron diversas experiencias de trabajo comunitario y comunicativo binacionales y se consolidó una propuesta de trabajo con el objetivo de fortalecer nuestra hermandad.

En este encuentro se contó con la participación de los y las integrantes de los siguientes colectivos comunicacionales: Contagio Radio, Colombia Informa, Corporación Periferia Prensa Alternativa, Tatuy TVC, Alba Tv, Escuela Popular de Comunicación - Casa del Costuero (Mérida), Sistema Zamora Libre, Escuela de Comunicación Popular Jaime Garzón-Manizales (El Salmón Urbano, Trabajo Social Crítico, Rebelde medios alternativos, Viva Vos, El Vocero Popular-Modep), Escuela de Feminismo Popular, ANMCLA Córdoba, Radio la Voz de Manaure, Barrio Tv, Atalaya F.M. Cúcuta, Movimiento Comunero Agroecológico, Radio Misión 94.3 FM, Comuna Agroecológica el Tambor, Ejército Comunicacional de Liberación, Sistema Tachirense de Comunicación Popular, Guerrilla Comunicacional Andrés Bello, FUNDACOMUNAL -Ministerio del Poder Popular para las Comunas, Periódico Congreso de los Pueblos-Capítulo Venezuela, en donde llegamos a los siguientes acuerdos:

- Entendemos que en estos momentos se adelanta de manera activa y contundente una estrategia mediática cuyo objetivo es de confundir y persuadir a las masas para debilitar el proyecto de gobierno de República Bolivariana de Venezuela, constituido por elección popular. Esta estrategia llevada a cabo a través de los medios masivos de comunicación, por parte de la derecha nacional e internacional, cuenta con la injerencia del gobierno de Estados Unidos y las grandes multinacionales. Por lo tanto nos vemos en la necesitad moral de manifestarnos aunando nuestros esfuerzos como colectivos comunicacionales que nos permitan informar de manera acertada la realidad de la situación política en Venezuela.

- De igual manera observamos la evidente intromisión de los medios masivos de comunicación de Colombia, que aliados a los medios privados venezolanos en los asuntos internos de dicho país buscan y apoyan la inestabilidad del Gobierno y sus Instituciones.

- Vemos con preocupación la total invisibilización de los actos delincuenciales realizados por parte de grupos “manitas blancas” conformados por los sectores de oposición al gobierno actual y que obran conforme a sus ideales de ultraderecha, apoyados por grupos paramilitares procedentes de varios países de América Latina, hiriendo y asesinando la población civil; incendiando y destruyendo edificaciones institucionales y de beneficio social como Ministerios e Instituciones Educativa, la quema de más de 5.000 árboles, atentado contra el derecho a la vida envenenando el agua de la planta de acueducto en el Estado de Mérida.

- Por otra parte hemos decidido apoyar las movilizaciones y las justas luchas del pueblo colombiano, quienes vienen proponiendo y construyendo un proyecto de país en paz y con justicia social, que se vienen desarrollando en medio de intereses económicos transnacionales sobre los territorios de poblaciones afro, indígenas y mestizas, los diálogos de paz desarrollados en la Habana y próximamente en Ecuador y ad portas a la jornada electoral presidencial.

- Por este contexto binacional nos comprometemos a generar acciones colectivas que nos permitan a través de la comunicación alternativa y comunitaria, visibilizar la realidad de nuestros pueblos, formar conciencia política e ideológica, incidir en la organización, participación y movilización de los sectores populares, contra las diferentes estrategias de guerra mediática.

Por lo tanto, consolidaremos propuestas binacionales que permitan fortalecer los procesos comunicacionales de los diferentes colectivos convocados a este primer encuentro e iremos articulando otras propuestas de Comunicación Alternativa, Comunitaria o Popular de Latinoamérica. Por eso invitamos a las diferentes organizaciones de trabajo popular, que conciben la comunicación como una forma de lucha de los pueblos a participar en la construcción de la verdadera Patria Grande que queremos.





martes, 22 de abril de 2014

Juventud del PSUV: ¿Militantes o Empresarios? Por: Pedro Rodriguez / Tatuy Tv


Hace unos días escribimos un artículo en el cual determinábamos cómo Los Reformistas financian a los verdugos del futuro. En ese artículo señalamos y cuestionamos las políticas aplicadas por los “dirigentes” hacia este sector tan importante en nuestro país y para el Socialismo como lo es la juventud revolucionaria, para lo cual tomamos algunos datos del censo realizado en este sector por parte del Ministerio del Poder Popular de la Juventud en el año 2013. Ahora, en este artículo, analizaremos el Plan de Formación Económica de la Juventud del PSUV, que se está llevando a cabo durante este mes de abril en distintas ciudades del país, y gracias al material programático del Congreso que llegó a nuestras manos, por parte de un Camarada preocupado por los temas a discutirse en este espacio. 

Para entrar en materia, veamos primero la opinión del Comandante Chávez sobre la función del partido revolucionario:

“Mire, para hacer una revolución verdadera hacen falta muchas cosas, una de ellas es un verdadero partido revolucionario. Sin un partido revolucionario no se hace una verdadera revolución[…] Porque así como he dicho, no se puede hacer una revolución, mantenerla, sostenerla, profundizarla pues, hacerla, sin un Partido Revolucionario, igual no se puede tener un Partido Revolucionario, sin hombres y mujeres revolucionarias ¿Cómo se va a mantener un Partido Revolucionario sin militantes revolucionarios? Sin una militancia activa, critica, autocrítica, comprometida, leal, disciplinada, sólida. Pero también hay que decir que no se puede tener un Partido Revolucionario sin una teoría revolucionaria, teoría, ideología, una base teórica; y no es que todos vamos andar repitiendo lo mismo como un catecismo, no, hay que tener una base teórica general, un marco teórico, verdad, y bueno una alimentación permanente de viejas y nuevas doctrinas…”

Ahora, es importante para el análisis y las conclusiones posteriores, conocer el contenido a discutir en este Congreso dirigido a la Juventud:
 

  • Congreso Economía y Juventud. 
  • Seminario sobre la Economía Venezolana. 
  • Curso de Formación para la formulación de Proyectos Socio-Productivos. 
  • Jornada de Formación de Contralores Sociales en el marco de la Ofensiva Económica.

Estos son los cuatros puntos del contenido en el que se enmarca éste Congreso, pero debemos aclarar que no abarcaremos todos los puntos en el análisis, pero sí los que consideramos más importantes, a nuestro juicio, como el punto del “Curso para la Formulación de Proyectos Socio productivos” (Dirigido a crear de manera “armónica” pequeñas y medianas empresas “exitosas”) y los subpuntos de la presentación y material de apoyo del Congreso, a la cual tuvimos acceso:

1. Proyectos de Inversión para Jóvenes Emprendedores
2. Finanzas para no financieros.
3. Mercado para PyMES.
4. Gerencia y liderazgo.
5. Nuevo modelo de emprendimiento socialista.


Este curso, diseñado para la juventud emprendedora, contará con sesenta (60) horas académicas para formar (o mejor dicho deformar) lo planteado por el Comandante Chávez a los militantes del Partido. En este Congreso y a través de esta propuesta programática, nos percatamos también de que no sólo se está negociando el Socialismo en las mesas de diálogo, (como ya lo denuncian otros autores) sino que a través de otras políticas (desde el gobierno y el partido) se vienen deteriorando las bases espirituales y materiales del Socialismo. Ahora no sólo ponemos la maquinaria estatal y financiera para estimular a los verdugos del futuro, si no que el Partido los forma y les ofrece cursillos para que puedan entrar en la disputa capitalista por la renta y de esta manera convertirlos en pequeños empresarios (al mejor estilo de maría corina machado y su capitalismo popular). 
 
Pero, uds se preguntarán, ¿por que es malo incentivar a los jóvenes a ser pequeños y medianos empresarios? Para empezar debemos caracterizar la lógica de un empresario, y para eso pongamos algunos ejemplos: para ser un empresario exitoso se debe pasar por encima de toda la competencia, es decir, por encima de otros empresarios a costa de lo que sea; además necesitará contratar empleados y obreros para apoderarse de su fuerza de trabajo y así el empresario podrá acumular lo suficiente para ser rico o “exitoso”; también deberá producir mercancías para vender en el mercado y no necesariamente para satisfacer necesidades, o mejor dicho, producir tanto o cuanto el mercado necesite. Por otro lado, si para incrementar su capital tiene que destruir el ambiente lo hará sin el menor escrúpulo; en síntesis, generará una cultura de rapiña, de egoísmo, de competencia, de individualismo, y un largo etc de antivalores, o valores capitalistas, ya que, parafraseando a Maquiavelo la ganancia justifica los medios para obtenerla.

Citemos otro ejemplo por si acaso no nos convencemos: un exitoso empresario, con gran “aporte a la producción y economía” en nuestro país como lo es lorenzo mendoza (perteneciente a la segunda familia mas adinerada de Venezuela, después de la familia cisneros), que determina el 48% de la producción alimenticia del país; es joven, astuto y hasta parece un protagonista de telenovela; hasta aquí todo parece pintar bien, pero ¿cómo es que este joven empresario es exitoso? Simple: A base de la explotación y apropiación del trabajo de miles de venezolanos, compitiendo y destruyendo a otras empresas, incluso las del estado venezolano, incentivando el consumismo de productos altamente nocivos para la salud del pueblo echando mano de un tremendo aparato propagandístico, enriqueciéndose vertiginosamente gracias al trabajo de otros, destruyendo campos y bosques para la producción de materia prima, contaminando suelos y aguas, defendiendo sus intereses personales y familiares por sobre los intereses sociales, obteniendo privilegios y prebendas gracias a su influencia de poder en el entorno, incentivando la cultura del ascenso individual a expensas de la miseria social, entre tantas otras características.

Es aquí donde más que nunca, debemos legitimar la pertinencia del pensamiento y la obra del Comandante Chávez, hombre que definitivamente debemos calificar como unos de los mejores cuadros de la izquierda en el mundo, quien aún, aunque físicamente no nos acompañe, nos dejó unas enseñanzas de las cuales debemos partir en cualquier discusión que se plantee desde el Partido y el pueblo organizado. Contraponiendo su pensamiento, sus orientaciones sobre la trascendencia de la profundización revolucionaria, la formación y la organización dentro del Partido, con este perverso desvío al que nos somete este Congreso Económico dirigido a la JPSUV.

El Comandante en la cita con que se inició este artículo, expresaba:

“Cómo se va a mantener un Partido Revolucionario sin militantes revolucionarios? Sin una militancia activa, critica, autocrítica, comprometida, leal, disciplinada, sólida...”
 
Es muy poco probable que un Partido Revolucionario sea tal, si en vez de militantes revolucionarios, forme “emprendedores” y empresarios privados. ¿Qué políticas de profundización Socialista se impulsarán con esta militancia empresarial? ¿Qué principios éticos o morales guiarán a esta militancia? ¿Cómo convivirá el interés individual con el interés social que debe promover un partido Socialista?
 
También expresó el Comandante:

“...Hay que decir que no se puede tener un Partido Revolucionario sin una teoría revolucionaria, teoría, ideología, una base teórica; y no es que todos vamos andar repitiendo lo mismo como un catecismo, no, hay que tener una base teórica general, un marco teórico, verdad, y bueno una alimentación permanente de viejas y nuevas doctrinas…”
 
Preguntémonos al menos qué puede estar pasando dentro de la dirigencia juvenil del Partido Socialista Unido de Venezuela, si en vez de estudiar y promover la formación en teoría revolucionaria, en viejas y nuevas doctrinas del pensamiento universal, buscando a partir del estudio soluciones trascendentes para la izquierda mundial y para la transición al Socialismo, como ya lo indicó el Comandante, promueven al contrario cursos y talleres al mejor estilo de Institutos privados, para que los jóvenes revolucionarios sepan como formular proyectos socio – productivos, en qué bancos e instituciones canalizarlos, cómo administrar eficazmente sus empresas, cómo hacer para que sus productos sean competitivos en el mercado, y otro largo y lamentable etcétera de contradicciones y errores fatales para la Revolución Bolivariana.

Un Partido del calibre que requiere una Revolución Socialista, esperanza de la humanidad, debe estar constituido por militantes realmente revolucionarios, desprendidos de todo interés material, con un profundo entendimiento del sentido histórico, con una pasión y avidez por la comprensión teórica y espiritual necesaria para una revolución, convencida del trabajo y la voluntad que ameritan los planes y proyectos sociales incentivados por el Gobierno Revolucionario, y además si la juventud debe iniciar un proceso de formación, es importante que conozca las opiniones, orientaciones, y líneas planteadas por el Comandante Chávez acerca del Partido, de su importancia, de sus principios, de  sus características y de su ideología; generar una cultura de estudio disciplinada, comenzar a cuestionar desde la comprensión adquirida, las políticas planteadas y con ello corregir errores, combatir los vicios y las desviaciones pequeño burguesas y socialdemócratas en la dirigencia, promover un alto sentido ético y del deber social por encima de intereses particulares y privilegios, y por sobre todas las cosas garantizar el tránsito hacia el Socialismo, pero nunca el retroceso o el estancamiento capitalista. No temamos a preguntarnos, ¿por qué debemos promover empresas y empresarios privados desde nuestro Partido Socialista? ¿Qué está pasando para que algo semejante ocurra? ¿Por qué al contrario, no se cuestiona la Propiedad sobre los medios de producción y lo que esto implica en la organización social y en la conciencia del pueblo? ¿Por qué no se forma a los cuadros para dirigir las empresas nacionalizadas por Chávez? ¿Por qué no se incentiva el trabajo voluntario, la promoción de ideas, la creatividad e innovación dentro de las Empresas de Propiedad Social o las empresas Nacionalizadas por el Comandante? Que un censo realizado a los jóvenes arroje datos como que el 93% quiere tener su empresa propia, no debe significar que el Gobierno y mucho menos el Partido de la revolución, se dobleguen ante semejante demanda. Preguntémonos, ¿Qué hemos hecho para que los jóvenes quieran ser empresarios? Si los jóvenes piden continuar por la vía del Capitalismo, ¿vamos a entregar nuestra Revolución?

Para construir realmente una Cultura Socialista y trascender la cultura de rapiña generada por el capitalismo, con sus empresarios u emprendedores privados, y sus créditos y sus técnicas de mercadeo;  los jóvenes críticos y verdaderamente comprometidos debemos preguntarnos éstas y otras cosas, denunciar contundentemente las desviaciones e irregularidades y exigir una militancia desinteresada, verdadera, como lo planteó el Comandante, y solicitar rectificación inmediata a la Dirección Nacional del PSUV. Queremos formación, pero formación Socialista, no disfraces de Socialismo socio productivo y emprendedor, que forma a los verdugos del futuro.

Referencias:

Discurso del Comandante Chávez http://www.youtube.com/watch?v=l0Nzy4dfyps

Contenido programático del Congreso de Formación Económica de la Juventud del PSUV. 2014

Artículo “Los Reformistas financian a los Verdugos del futuro”  http://tatuytv.org/index.php/producciones/escritas/1349-los-reformistas-financian-a-los-verdugos-del-futuroseñalabamos

miércoles, 16 de abril de 2014

Apología de la destrucción. Por: Xavier Rodrìguez Marrero



(Tengo que hacer una introducción necesaria: Hace dos meses que en mi país, Venezuela, un sector que se identifica con la oposición ha causado suficiente daño como para sepultarse políticamente hablando. Las líneas que siguen, no son ficción, están extraídas de una realidad intoxicada. Durante este tiempo he leído, visto, compartido material de muchos compañeros y compañeras quienes han contribuido al desmontaje de matrices de opinión mal intencionadas, difundidas con el único objetivo de consolidar una guerra civil. Para saber la opinión de este sector opositor, solo basta entrar a cualquier medio de comunicación hegemónico. A 12 años del primer golpe mediático a nivel mundial, entiéndase los eventos que sucedieron el 11, 12 y 13 de abril de 202, el pueblo venezolano nuevamente ha dado una lección histórica. Decía el mismísimo Maquiavelo: Todos pueden ver, pero pocos comprenden lo que ven. Justamente a esto me refiero cuando hablo de una realidad intoxicada.)

De entrada. Comprenda que destruir una ciudad, tal como un estado, una nación, una cultura, un adversario, es un proceso sin lapsos de tiempo estipulados. Ahora bien, a estas alturas de la historia, existe consenso de opiniones en cuanto a que es más rápido destruir que construir.
Advierta. Sea enfático, dígale a sus seguidores que la única salida posible es la calle, esto significa, desconocer la institucionalidad.
Convoque. Comience la destrucción con una movilización, marcha o concentración conformada en su mayoría por la clase media, y por sobre todas las cosas, haga énfasis en su carácter de evento pacifico. Una vez que inicie las acciones programadas, no olvide agregar el adjetivo espontáneo.
Arde. Piense en el combustible, convierta el odio en combustible ideológico, como universo por explotar, cuando la hoguera se inicie en el individuo, materializadla. Queme todo a su paso, basura, avisos, árboles, cauchos. Aplíquese lo anterior con el miedo y el terror.
No violencia. Lea a Gene Sharp, “De la dictadura a la democracia”, en especial su método de 198 acciones no violentas, conviértalo en el aparato conceptual para encubrir sus acciones bélicas.
Opiniones. Ahora que tocamos el tema conceptual, es importante hacer referencia al qué-decir frente a la opinión pública. Escasez, inseguridad, mal gobierno, pérdida de la libertad de expresión, el dólar. Intente mantener su discurso en el límite de la decencia, procure no utilizar conceptos como golpe de estado y terrorismo, sálvese de admitir su cuota de terror, usted no es un extremista, usted es un demócrata. Recuerde que explotar la emotividad es más importante que la racionalidad.
Aliados. Busque potenciales financistas para su campaña. Industriales, clero, comerciantes, profesores universitarios, los consabidos terratenientes del campo y la ciudad.
Sicario & Co. Contrate especialistas, mercenarios, personajes adiestrados en estrategias que logren sembrar el caos, que paralicen la ciudad. No escatime en recursos, inyecte suficiente capital (liquidez). Estos serán quienes coordinen las acciones.
Para-. Inspírese en movimientos paramilitares de países vecinos.
Huele a espíritu joven. Los jóvenes de ahora ya están lo suficientemente entrenados con videojuegos clave, tal es el caso de Counter Strike, Medalla de Honor, Call of Duty y GTA, además de miles de horas frente al televisor. Recuerde que la violencia comienza por casa.
Balas. Garantice toda clase de armamento.
Estímulos. Garantice bebidas alcohólicas y sustancias psicotrópicas.
Invasión. Difunda la falsa noticia de que el ejército de un país caribeño con tendencias comunistas ha enviado un contingente de 50.000 soldados.
Malo. Satanice a los colectivos y movimientos sociales de su oponente.
No pase. Clausure el libre tránsito por medio de barricadas, aceite en la vialidad y alambres de púas en aceras, plazas, calles y avenidas.
No pase extremo.  Para contribuir con la coartación al libre tránsito, queme algunas unidades del transporte público. Observe como su chofer/dueño llora por perder su fuente de ingresos.
Disfraz. Compre una máscara de Anonymous y luzca como todo un antisistema.
Compartir. Utilice las redes sociales como principal medio de difusión, denuncie la pérdida de libertad de expresión, aunque los grandes conglomerados de la información a nivel mundial se hagan eco de sus protestas.
Colaboración. Cobre peaje en las barricadas, estas colectas tienen como finalidad el recaudo de dinero por la protección prestada ante posibles ataques de los colectivos previamente satanizados, es decir armados.
La fuerza bruta. Saquee, rompa, robe, queme la infraestructura pública y privada por igual.
Multimedia. Difunda videos y fotos en descontexto, inunde el panorama informativo de falsas noticias, no importa que la sociedad se percate de su impostura, importa la cantidad de información circulando.
Creatividad. Contamine el sistema de agua potable.
Limpieza. Es necesario amedrentar, por tanto, identifique posibles personalidades públicas a eliminar. Haga y divulgue listas de posibles ajusticiamientos.
Persecución. Intimide a sus vecinos, a quienes reconoce como enemigos. Hostíguelos, envíe mensajes de textos con amenazas. Póngalos en ridículo en público siempre que pueda. Cúlpelos por las muertes de la represión.
Doble moral. Reconcíliese con la moral católica de Occidente, luego del pecado, vienen los golpes de pecho. Procure mostrar su cara bien lavada.
Y finalmente. Acostúmbrese a la idea de vivir con un grupo paramilitar en su comunidad, siéntase orgulloso de ser un miembro fundador.

P.D. El seguir estas instrucciones al pie de la letra no garantiza el éxito en la contienda, recuerde las palabras de Sun Tzu: “Si no te conoces ni a ti mismo ni a tu enemigo, sucumbirás en cada batalla.”

sábado, 12 de abril de 2014

Los Reformistas Financian a los Verdugos del Futuro. Por: Pedro Rodríguez / Tatuy


Es común escuchar a los representantes del gobierno que dirige el Presidente Nicolás Maduro, con respecto a los hechos acontecidos en los últimos días, responsabilizando a los partidos, medios y periodistas de la derecha por el llamado e impulso constante al fascismo y al golpe, manifestados en las protestas criminales en nuestro país. En este caso no pretenderemos negar la responsabilidad de estos grandes operadores y monopolios de la mentira, pero sí nos propondremos analizar la participación de otros actores y sus cuotas de responsabilidad en la manifestación de éstos hechos.

Entre otro de los agentes, es menester nombrar aquí a las universidades tradicionales, las cuales han sido responsables de la deformación moral y ética de importantes sectores de la juventud venezolana. En efecto, hoy día la vanguardia de la derecha fascista está constituida y liderizada  mayoritariamente por jóvenes; es por eso que no sólo debemos responsabilizar a los partidos políticos tradicionales, a los medios de deformación, a los agentes de la farándula del imperio norteamericano,  o los paramilitares y a su máximo representante en Latinoamérica, Uribe Vélez,  sino también es hora de mirar aguas adentro y revisar lo que ha frenado el tránsito al Socialismo, propuesto por el Comandante Hugo Chávez, en aras de moralizar a nuestra base juvenil, corregir nuestros errores y depurarnos de los fenómenos de desvío y reformismo. Para ello debemos revisar las oportunidades que hemos tenido históricamente para posicionar nuestras políticas y transformar los espacios, revisando los actores y responsables, así como los extravíos a los que nos sometieron en el proceso de construcción revolucionaria. 

Antes de la creación del Ministerio del Poder Popular para la Juventud en el año 2011 (el cual fue dirigido por Mary Pili Hernández 2011-2013, Héctor Rodríguez Castro 2013-2014 y Víctor Clarke actualmente en ejercicio del cargo) se fundaron varias organizaciones políticas en todo el territorio nacional que jugaron un papel fundamental, algunas de estas: la (extinta) Juventud del MVR, el Frente Francisco de Miranda, la JPSUV y otras organizaciones estudiantiles universitarias, que influenciaron el rol de la juventud revolucionaria en general .
Mérida, históricamente conocida como una ciudad con una juventud combativa y comprometida con los cambios sociales,  también contó con organizaciones que tuvieron su cuota de participación en las políticas promovidas por el proceso revolucionario; por ejemplo, la política electoral universitaria para disputar responsabilidades en Centros Estudiantiles, Consejos de Escuela y Facultad, así como la Federación de Centros Universitarios. Es cuando el Comandante Chávez arriba al poder, que surge la posibilidad de conquistar estos espacios e impulsar transformaciones universitarias, luego de mucho tiempo.  Se ganará entonces la Federación de Centros Universitarios F.C.U en dos oportunidades: con el ex ministro y actual gobernador de Aragua, Tareck El Aissami, y también con Jheyson Guzmán, actualmente Viceministro de Política Estudiantil del Ministerio del Poder Popular para la Educación Universitaria.  Ambos pertenecientes a la misma organización estudiantil, que actualmente moviliza una buena cantidad de sectores chavistas en el seno de la Universidad de los Andes y en la Juventud del PSUV, por la influencia de estos dirigentes del gobierno, otrora líderes del movimiento; y más recientemente con el influjo de Mervin Maldonado, quien también es nombrado viceministro, y proviene de éstas mismas filas. Podríamos llevarnos una gran cantidad de líneas nombrando a todos los miembros de esta organización que ahora ocupan cargos en el gabinete del Gobierno Bolivariano, así como los elegidos por elecciones, pero no es el caso, ni es lo que atañe a éste artículo.

Trataremos de aquí en adelante, superando los señalamientos personales, de revisar las ideas que impregnan a esta dirigencia juvenil en Revolución, ideas promovidas erróneamente como políticas revolucionarias; todo esto con la intención de visualizar la responsabilidad histórica de  los movimientos y  actores antes mencionados que insisten y persisten en sembrar extravíos, ocasionando una tremenda pérdida cualitativa en nuestras masas juveniles.

En palabras del Comandante Chávez en conversación con Fidel indicando el sentido de “ser” de nuestra generación:

"Si esa generación, termina de nacer como generación, critica, rebelde, indócil, estudiosa, culta por tanto, etc. etc. ahí está el futuro, ahí está la esperanza de América Latina, ahí está la esperanza de la salvación de nuestros Pueblos (Discurso pronunciado en el auditorio Salvador Allende de la facultad de Medicina en Uruguay en el 2011)."

No es así como los dirigentes nombrados anteriormente entendieron el mensaje de Chávez para la juventud. Aunque pudieran argumentar que la alocución no corresponde con el momento histórico que hoy vivimos, podemos afirmar que estos personajes se mantienen no sólo como sujetos activos dentro de la dirigencia nacional, sino como sujetos que encarnan expresiones de una ideología ya consolidada en la dirección de la Revolución. Veamos.

Los métodos políticos imperantes en el sector juvenil, comienzan a opacar la rebeldía y la irreverencia propias del joven, por una suerte de institucionalización y posterior burocratización de la militancia. Dichos métodos giran en torno al incentivo material (salarios, becas, tarjetas de crédito, financiamientos, etc) como “estímulo” a la activación política. Se instaló entonces el oportunismo, pragmatismo y el arribismo como el como el levmotiv para el reconocimiento público y la conquista de algún cargo dentro de la burocracia estatal.

Esta política socialdemócrata (reformista) condena a estas generaciones, que a futuro deberían asumir las riendas del proceso, a una suerte de economicismo  y dependencia propias del rentismo, promotoras del despilfarro de los excedentes petroleros, generando políticas que no permiten trascender la cultura del capitalismo, de la rapiña, del egoísmo, ponen al servicio de la hegemonía capitalista (el sistema que históricamente ha sumergido a los pueblos de nuestra América y el mundo entero) todos estos recursos, privilegiando los estímulos materiales en detrimento de la moral revolucionaria, y el sálvense quien pueda, por encima de la elevación de la conciencia del deber social.

Revisando los resultados de la 2da encuesta realizada en el año 2013 por el Ministerio del Poder Popular para la Juventud, a este mismo sector, podemos observar que en nuestra juventud hemos alcanzado niveles de atención, que jamás en un gobierno de la IV República se hubiera imaginado. De estas encuestas se desprenden los siguientes resultados: El 96% de los jóvenes consideran estudiar lo que quieren, el 30% estudia sin trabajar y solo un 9% estudia y trabaja, 67% estudia en instituciones públicas y el 98% piensa seguir estudiando hasta tener un grado superior al que tiene o está por terminar. 90% considera que tiene tiempo libre y el acceso a los espacios de internet  aumentó en un 62%. Sobre algún empleo o la expectativa para conseguir uno 97% la tienen, 30% de los jóvenes trabaja. Hasta acá efectivamente tenemos que reconocer un gran avance en las expectativas de los jóvenes de nuestro país (esto solamente en el aspecto material), pero ¿en detrimento de qué? es otro punto en el análisis, y para eso citaremos al ex ministro de la juventud y ahora actual Ministro de Educación Héctor Rodríguez:

 “En el aspecto productivo y laboral, el 93% de los jóvenes quiere emprender un negocio propio y el 74% viviría independiente del hogar en el que se crió. La mayoría de la muestra quiere atreverse a ser productivo, por ello “nosotros como ministerio tenemos el reto de convertir esta aspiración de progreso en una actividad real”.

Tenemos que decirlo, hemos alimentado los intereses, deseos y prerrogativas en los cuales se basa el sistema capitalista. Que la gran mayoría de los jóvenes, conciban como proyecto de vida convertirse en empresarios, constituye una derrota histórica para el Socialismo, en tanto proyecto de integración social y de superación del egoísmo e individualismo como valores esenciales del capitalismo, alentando la concepción de bienestar como las de “tener” y “poseer” por sobre la conciencia o el trabajo. Que la Revolución y sus instituciones (ministerios, institutos -desde nacionales hasta instancias municipales) tengan como reto y política pública, satisfacer estas pretensiones pequeño-burguesas y hasta reaccionarias, estimuladas y promocionadas por ellos mismos,  no es más que la muestra del agotamiento de las políticas reformistas,  la traición a la humanidad y al legado histórico que nos dejó el Comandante Chávez.

La conciencia de una juventud verdaderamente revolucionaria, no puede depender de estímulos materiales, porque ya está demostrado en 15 años de revolución que “dar” más, no implica más profundización revolucionaria, y muchos menos significa más votos (en el caso electoral). Que los “propietarios” y “emprendedores” no son más que caldo de cultivo para el camino de las traiciones. Que cuando no “haya”, cuando no “posea”, se acabará la simpatía. La conciencia de una juventud revolucionaria, sus acciones, en cambio, deberán estar sostenidas en una profunda convicción del trabajo, del estudio, de la organización. De “ofrecer”, de “forjar”, de “pensar”, de “hacer”….

Es por eso que podemos concluir, que la lógica reformista enquistada dentro del proceso revolucionario en esencia, financia y cimenta a los verdugos del futuro, y que frente a esto hay dos posibles salidas para corregir el entuerto:

1) Eliminar el Ministerio del Poder Popular de la Juventud, y todas las Instituciones de cualquier instancia (nacional, regional y municipal), estimulando que los jóvenes se unan consiente y voluntariamente a la lucha, desburocratizando la militancia juvenil revolucionaria y deslastrándola de la lógica del “póngame donde haiga” tan dañino para nuestro proceso.

2) Que el PSUV y su Juventud, asuman de una vez por todas, la dirección política necesaria y genere las condiciones requeridas y establecidas por el Comandante Chávez, para garantizar la continuidad del Proyecto Socialista (con esto no queremos decir que los jóvenes no obtén a un trabajo, solo que la militancia revolucionaria no debe ser vista como un trabajo asalariado).

Referencias:

http://www.venezuelaaldia.com/2013/11/encuesta-juventud-98-de-los-jovenes-continuarian-los-estudios-al-terminar-los-actuales/

http://www.inj.gov.ve/images/pdfs/ResultadosEnjuve2013.pdf

sábado, 5 de abril de 2014

"Hay que derrotar al fascismo venezolano antes de que sea tarde" Por: James Petras / Resumen Latinoamericano


El capitán José Guillén Araque, de la Guardia Nacional de Venezuela, alertó a Maduro sobre la ofensiva nazi, diciendo: “el fascismo debe ser derrotado antes de que sea demasiado tarde”.

En represalia por esta advertencia profética, el patriótico y joven capitán fue atacado por un asesino respaldado por EE.UU. en las calles de Maracay, en el estado de Aragua, el 16 de marzo de 2014. Su muerte elevó a 29 la cantidad de soldados y policías asesinados desde que comenzaron las revueltas fascistas. El asesinato de un oficial prominente y patriótico en una calle principal de una capital de provincia es una indicación más de que los fascistas venezolanos están en la ofensiva, confiados en el apoyo de Washington y de una amplia franja de la clase alta y media de Venezuela. Son parte de una minoría electoral que no tiene ilusiones de tomar el poder por la vía constitucional usando medios democráticos.

El capitán Guillén Araque dio un paso al frente recordándole a Maduro que, en la historia contemporánea, en el camino hacia el poder de los grupos totalitarios fascistas y nazis yacen los cuerpos de demócratas y social-demócratas bien intencionados pero incapaces de usar los medios constitucionales para aplastar a los enemigos de la democracia.

En Venezuela, el término “fascista” se aplica apropiadamente a los grupos políticos organizados y violentos que llevan adelante campañas masivas de terror para desestabilizar y derrocar al gobierno bolivariano, que fue elegido democráticamente. Los académicos puristas podrían argumentar que los fascistas venezolanos no tienen la ideología nacionalista y racista que imperaba entre sus predecesores de Alemania, Italia, España y Portugal. Es cierto, y es a la vez, irrelevante. El tipo de fascismo existente en Venezuela es altamente dependiente del imperialismo estadounidense y de sus aliados, los caudillos militares colombianos; y actúan bajo sus órdenes. El racismo de los fascistas venezolanos se pone de manifiesto en los ataques directos contra las clases obrera y campesina, que son multirraciales y afro-indígenas -como quedó demostrado por las vitriólicas expresiones racistas contra el fallecido presidente Chávez.

La conexión esencial con los movimientos fascistas precedentes se centra en los siguientes puntos:

1) Profunda hostilidad de clase contra la mayoría del pueblo;

2) odio visceral hacia el Partido Socialista Chavista, que ganó 18 de las 19 elecciones pasadas;

3) uso de la toma armada del poder por una minoría que actúa en representación de las clases dominantes locales y de EE.UU.;

4) intención de destruir las instituciones y los procedimientos democráticos, a los que, al mismo tiempo, usa con fines propagandísticos, para ganar espacio político;

5) se enfoca en la destrucción de las instituciones de la clase trabajadora -concejos comunales, asociaciones barriales, clínicas médicas y dentales, escuelas públicas, transporte, almacenes subsidiados de alimentos, centros de discusión política, cooperativas bancarias, sindicatos y cooperativas de campesinos;

6) y por el apoyo que recibe de la gran banca, y de las corporaciones del agro y firmas manufactureras capitalistas.

El fascismo en Venezuela: una amenaza letal en la actualidad

La advertencia del héroe y mártir, capitán Guillén Araque, de un inminente peligro fascista en Venezuela tiene un fundamento sólido. Mientras que las olas de violencia terrorista van y vienen, las estructuras básicas del fascismo en la economía y en la sociedad continúan intactas. Como también siguen en su lugar, las organizaciones subterráneas que financian y organizan la provisión de armas a los fascistas.

Los líderes políticos de la oposición juegan un doble juego, se mueven constantemente entre las protestas legales y la complicidad con los terroristas armados. No hay dudas de que, en todo golpe fascista, la oligarquía política emerge al final como la verdadera dueña del poder -compartiendo cuotas de poder con los líderes de las organizaciones fascistas. Mientras tanto, su ‘respetabilidad’ le provee cobertura política; sus campañas de ‘derechos humanos’ para liberar a los pandilleros encarcelados les gana el apoyo de los ‘medios internacionales’, mientras hacen el papel de intermediarios entre las agencias de EE.UU. que los financian y los terroristas que están en la clandestinidad.

Al medir el alcance y la profundidad del peligro fascista, es erróneo limitarse a simplemente contar la cantidad de bombas, incendios y francotiradores sin incluir la logística, la retaguardia, los grupos periféricos de respaldo y los apoyos institucionales detrás de los actores que dan la cara.

Para “derrotar al fascismo antes de que sea demasiado tarde” el gobierno debe evaluar realistamente los recursos, la organización y el código operativo del comando fascista; y rechazar los pronunciamientos excesivamente temperamentales y triunfalistas emitidos por algunos ministros, consejeros y legisladores.

Primero, los fascistas no son simplemente una pequeña banda que se limita a golpear cacerolas y atacar a trabajadores municipales en los barrios de clase media alta de Caracas para el beneficio de los medios corporativos e internacionales. Los fascistas están organizados a nivel nacional; sus miembros son activos en todo el país.

Sus blancos de ataque son las instituciones y la infraestructura esenciales en numerosas ubicaciones estratégicas.

Su estrategia está coordinada por un comando central; sus operaciones están descentralizadas.

Los fascistas son una fuerza organizada: su financiamiento, armamento y acciones son planificados. Sus acciones no son espontáneas, no son organizadas localmente en respuesta a la ‘represión” gubernamental como las describen los medios burgueses e imperialistas.

Los fascistas reúnen a diferentes corrientes cruzadas de grupos violentos, combinando frecuentemente profesionales de derecha, pandillas de delincuentes a gran escala y traficantes de droga (especialmente en las zonas fronterizas), grupos paramilitares, mercenarios y conocidos delincuentes. Ellos son la “avanzada fascista”, financiada por los principales especuladores con el tipo de cambio, protegidos por autoridades locales, amparados por los inversionistas en bienes raíces y los burócratas universitarios de alto rango.

Los fascistas son “nacionales” e “internacionales”: incluyen a matones pagados localmente y a estudiantes de familias de clase media-alta; a paramilitares colombianos, a mercenarios, a profesionales de todo tipo, a francotiradores asesinos de fuerzas de “seguridad” de EE.UU. y a miembros encubiertos de las Fuerzas Especiales de ese mismo país; y a fascistas “internacionalistas” reclutados en Miami, América Central y el resto de América Latina y Europa.

Los terroristas organizados tienen dos santuarios estratégicos para lanzar sus operaciones violentas -Bogotá y Miami, donde dirigentes locales prominentes, como el ex presidente Álvaro Uribe y legisladores de EE.UU., les proveen respaldo político.

La convergencia de actividades económicas delictivas y altamente lucrativas, y el terrorismo político representa una temible amenaza de dos facetas para la estabilidad de la economía y la seguridad del estado venezolano… Los criminales y los terroristas hallaron un terreno común bajo la protección política de EE.UU., armada con el fin de derrocar al gobierno democrático de Venezuela y aplastar la revolución bolivariana del pueblo venezolano.

Las conexiones y el interaccionar entre criminales y terroristas desde dentro y fuera del país, entre los dirigentes políticos de alto nivel de Washington, los traficantes callejeros de droga, y los contrabandistas “camellos”, les proveen a la elite internacional de voceros y músculos para la lucha callejera y los francotiradores.

Los blancos de ataque de los terroristas no son elegidos al azar; ni son causados por una ciudadanía con bronca que protesta por las desigualdades sociales y económicas. Los blancos, elegidos cuidadosamente, son los programas estratégicos que sostienen al gobierno democrático; primero y por encima de todo, los ataques se enfocan contra las instituciones sociales de masa que forman la base del gobierno. Esto explica porqué las bombas terroristas destruyen clínicas de salud para los pobres, escuelas públicas y centros de alfabetización de adultos en los barrios, las tiendas de comida subsidiadas por el estado y el sistema de transporte público. Todas estas instituciones forman parte del vasto sistema de bienestar social puesto en funcionamiento por el gobierno bolivariano. Ellos son los cimientos que sostienen el voto masivo a favor en 18 de las 19 últimas elecciones y del poder popular en las calles y en las comunidades. Al destruir la infraestructura de la red de bienestar social, los terroristas intentan romper el vínculo social entre el pueblo y el gobierno.

Los terroristas atacan el legítimo sistema nacional de seguridad: principalmente, la policía, la Guardia Nacional, a los fiscales públicos y otras autoridades encargadas de salvaguardar a los ciudadanos. Los asesinatos, ataques violentos y amenazas contra funcionarios públicos, el uso de artefactos incendiarios contra edificios y transporte público apuntan a crear un clima de miedo y demostrar que el estado es débil e incapaz de proteger la vida diaria de sus ciudadanos. Los terroristas quieren proyectar la imagen de “poder dual” al tomar espacios públicos y bloquear el comercio regular… y al ejercer “el gobierno de las calles usando armas”. Por encima de todo, los terroristas quieren desmovilizar y reducir las contra-demostraciones populares al bloquear calles y dispararle a quemarropa a los activistas involucrados en actividades políticas en barrios en conflicto. Los terroristas saben que pueden contar con el respaldo de los aliados políticos de la oposición “legal”, quienes les proveen la base para las protestas en la vía pública, las que sirven como escudo para los asaltos violentos y como un pretexto para escalar el sabotaje.

Conclusión

El fascismo, básicamente el terrorismo armado con el fin de derrotar por medios violentos al gobierno democrático, es una amenaza real e inmediata en Venezuela. El día a día, los altibajos de la lucha callejera y los incendios no dan una dimensión real de la amenaza. Como lo hemos señalado, los respaldos estructurales y organizativos de fondo, que explican el auge y el crecimiento del fascismo son mucho más significativos. El desafío de Venezuela es lograr cortar las bases económicas y políticas del fascismo. Desafortunadamente, hasta hace poco tiempo, el gobierno había sido demasiado delicado frente a las críticas hostiles de las elites internacionales y nacionales que defienden a los fascistas -en nombre de las “libertades democráticas”. El gobierno de Venezuela tiene enormes recursos a su disposición para extirpar la amenaza fascista. Incluso si un accionar firme causara una reacción negativa de los amigos liberales del exterior, la mayoría de los defensores de la democracia creen que es responsabilidad del gobierno actuar contra la oposición que continúa incitando a la rebelión armada.

Recientemente, hubo signos claros de que el gobierno de Venezuela, investido de un poderoso mandato democrático y constitucional, ha avanzado en la toma de conciencia de la amenaza fascista y que actuará con determinación para frenarla en las calles y en las oficinas.

La Asamblea Nacional ha votado para quitarle la inmunidad a Corina Machado, diputada de la Asamblea Nacional, para que esta pueda ser juzgada por incitación a la violencia. El Presidente de la Asamblea Nacional Diosdado Cabello ha presentado documentación detallada que prueba el rol de Machado como organizadora y promotora de la rebelión armada. Numerosos alcaldes de la oposición, que respaldaron activamente a francotiradores, pandilleros e incendiarios, fueron arrestados y enfrentan cargos legales.

La mayoría de venezolanos, al verse confrontados con la ola de violencia fascista, respondió apoyando el enjuiciamiento de los funcionarios involucrados en el sabotaje. Los servicios de inteligencia venezolanos, al igual que la ciudadanía, piensan que sin una acción firme del gobierno, los políticos de la “oposición” seguirán promoviendo la violencia y amparando a los asesinos paramilitares.

El gobierno se ha dado cuenta de que está involucrado en una verdadera guerra, planeada por un liderazgo centralizado y ejecutada por operativos de manera descentralizada. Los dirigentes legislativos han comenzado a entender la psicología política del fascismo, la que interpreta los ofrecimientos de conciliación política del presidente y la tolerancia judicial como debilidades a ser explotadas con el uso de más violencia.

El avance más significativo para detener la amenaza fascista reside en el reconocimiento por parte del gobierno de la conexión entre las elites parlamentarias y de negocios y los terroristas fascistas: que los especuladores financieros, los contrabandistas y los grandes acaparadores de alimentos y otros bienes esenciales forman parte del mismo grupo que puja por el poder en conjunto con los terroristas, quienes ponen bombas en los mercados públicos y atacan los medios de transporte de comida hacia los barrios pobres. Un trabajador revolucionario me dijo después de una escaramuza callejera: “¡Por la razón y la fuerza no pasarán!”…

Kuruksetra, Venezuela (Sobre la guerra) Por: Xavier Rodríguez Marrero


“Como toda contienda, comenzó gracias a la misma confianza en el triunfo final que animaba a uno y a otro combatiente, con una cierta serenidad; pero poco a poco, ante las alternativas de toda guerra, invadió los corazones la pasión, casi podríamos decir el odio hacia el adversario, el deseo loco de su exterminio en victoria definitiva y rápida, lo que dio origen a casos de violencia, de crueldad, de completo olvido del código de conducta que, para humanizar hasta donde fuera posible el sangriento choque, habían aprobado ambos ejércitos” (p. 120, Mahabharata, Edic. Universales, Bogotá, 2006)

Lo anterior es un extracto de esa historia milenaria del pueblo indio, El Mahabharata, la historia de la gran guerra llevada a cabo en el campo de Kuruksetra, aproximadamente en el siglo IV a.c., donde el ejército de los Pandavas se enfrenta al ejército de los Kurus por el reino de Hastinapura. La batalla de dieciocho días, que forma parte de la historia de la India, ayuda a entender su visión de la verdad, de la honestidad, de la moral, de sus costumbres, pero es también la batalla que libra el ser humano en su propio interior. Dentro de cada uno, existe un campo de batalla donde verdad y mentira se enfrentan, y donde cada uno de nosotros representa su propio enemigo. En palabras de un heredero de la tradición vaisnava, el Swami Paramadvaiti, la idea es ganar la batalla contra la ilusión…

El porqué traigo esta historia a referencia, es por los días que nos ha tocado vivir a quienes habitamos la patria de Bolívar.  El mes de febrero en Venezuela ha sido un mes plagado de violencia y crueldad. Un segmento de la población que se opone al gobierno constitucionalmente electo ha salido a la calle, en principio, a protestar pacíficamente, pero esto no ha sido más que una excusa para desatar una ola de violencia sin precedentes bajo el alegato del derecho a la protesta, con estrategias propias del paramilitarismo y el narco terrorismo. La batalla se ha librado en la calle, pues los guarimberos, como les decimos en Venezuela, han procedido a cortar el libre tránsito a través de barricadas, han quemado cauchos y basura, han colocado alambre de púas en calles y avenidas, según ellos, para restringir el paso de motorizados, pues para este sector, motorizado es sinónimo de chavista. La protesta se tornó en vandalismo, daños a la propiedad privada y pública, saqueo de locales comerciales, quema de vehículos e instituciones, heridos y muertos por uso de balas, amedrentamiento. La oposición, en un intento de aminorar el impacto de estos hechos, ha dicho que existen infiltrados chavistas en las guarimbas. Los medios de comunicación nacionales y extranjeros, así como la plataforma comunicacional de las mal denominadas redes sociales, han buscado instaurar la matriz de opinión del chavismo violento y represor, matriz que han venido utilizando a los largo de quince años ininterrumpidamente. Han satanizado a los movimientos sociales y organizaciones de base de distinta índole, de los cuales, quien escribe esta crónica forma parte. Al Occidente del país, en los estados andinos de Mérida y Táchira, se han desarrollado con mayor intensidad esta escalada de violencia criminal. Al momento que escribo estas líneas, zonas de clase media se mantienen asediadas por aquellos manifestantes que en un principio decían ser estudiantes, pero que con el transcurrir de los días se han envilecido, tapando sus caras con capuchas, obligando a quienes viven en estas urbanizaciones a pagar por entrar y salir de sus casas o residencias, sea a pie o en carro.

La batalla también se ha librado en la realidad virtual, pues el uso de fotomontajes y videos descontextualizados ha estado a la orden del día. Semeja a aquella estrategia trazada por Goebels en Los once principios de la propaganda: "Hay que emitir constantemente informaciones y argumentos nuevos a un ritmo tal que, cuando el adversario responda, el público esté ya interesado en otra cosa. Las respuestas del adversario nunca han de poder contrarrestar el nivel creciente de acusaciones."

Pero no todo es violencia, quienes creemos en la paz y en la organización social, hemos marchado para que nadie nos robe la alegría, y si se quiere, para diluir el odio entre hermanos, por ello, la cita milenaria de la gran batalla en Kuruksetra tiene tanta trascendencia. Quienes hablaban de guerra han sucumbido a lo más bajo de la naturaleza humana. No solo es una locura intentar llevar un país –como también puede ser una familia– a la guerra, es una estrategia malvada, irresponsable y ruin. Los tiempos que vivimos son de dominación mental, ilusiones que son imágenes estáticas o en movimiento, que entran por el órgano más fácil de engañar, el ojo humano. Si para algo sirve la historia es para no repetir los errores, si para algo sirve la organización social es para emancipar. La crisis que vivimos es la crisis del individuo, educado con valores egoístas, que utiliza su fuerza para tirar bombas molotov y tumbar arboles que luego serán barricadas. Si utilizara esa misma fuerza para la agricultura, para producir en comunidad, para gestionar el autogobierno, para encontrarse a sí mismo, para verse en el rostro de sus supuestos adversarios, el capitalismo, este sistema ya hubiese sido superado.